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Tag : amor

13 Jun 2018

Como última declaración de amor te diré que no me mereces

Me quedé dormida con tu abrigo esperando a que volvieses.

Desde entonces me niego a usar otro pijama.

El portazo fue tan grande que rompió en pedazos lo que tengo yo adentro

y no dejaste despedida. No sé si sabes que eso es de mala educación.

Eres un egoísta porque te has llevado la primavera. Y como última declaración de amor te diré que no me mereces.

Entérate. No te mereces ni los corazones que ahora dibujo en los márgenes ni las frases de Escandar que a ti me recuerdan.

Me das asco.

Y rabia, mucha.

Por haber permitido que lentamente me enamore de ti. Por haber jugado conmigo como una niña que juega con una muñeca incansablemente hasta que le regalan otra. Y que entonces queda abandonada.

Olvidada de la manera más triste en la estantería y obligada a mirar cómo juegan igual que lo hicieron contigo. Y con la misma sonrisa de felicidad. Pero sin ser ella yo.

Nunca más yo.

También por haber dado el mínimo siempre y que yo tan al máximo apreciaba, haciéndome creer que simplemente eras así. Por haberme convertido en abogada y defensora de tu nombre. Por haberme hecho ludópata en tu juego y haber apostado todo a ti. Y haber perdido.

Has cogido todas y cada una de mis ilusiones y las has puesto tu nombre. Me has ido enganchando a ti como el veneno al que son adictos todos los fumadores. Y ni con terapia alternativa soy capaz de dejarte. Ni a ti ni a tu sonrisa endiablada y tu voz con espinas.

Te odio. Te odio. Te odio.

Te odio muy fuerte y demasiado.

Pero nunca olvides:

Si algún día la nostalgia te viene grande, si algún día me vuelves a pensar,

puedo ser tu viaje de vuelta a casa…

 

Escrito por:

Sara de La Fuente

Instagram

 

09 Jun 2018

Lo atractivo de lo absurdo

La cabeza da vueltas en bucle como un disco antiguo,
reproduce imágenes sórdidas siempre en color negro,
la mirada parece vacía y carece de vida desde que no te mira.
Instinto de odiarte pero el corazón bombea amor por mi cuerpo,
ese que me pide el tuyo a todas horas del día.
Esto no es un poema ni frases con rimas, son palabras
sin
sentido
como mis sentimientos por ti.
Ya lo vomité en otra de mis notas, para mí eres arte,
absurdo
incomprensible
doloroso
pero tremendamente atractivo.
No estimulas mi intelecto, pero sin embargo mi corazón
aletea con más ímpetu que nunca cuando pasas por mi lado.
Compartiría contigo mi parcela de felicidad
alejada de toda la contaminación de mi vida diaria,
pero eso es imposible, igual que lo es que te marches de mí.
Eres dueña de mis órganos y soy esclava de tus ojos,
esos llenos de frialdad que en su día eran tan cálidos.
Voy
a intentarlo
con otro.
Besaré otra boca y desearé la tuya, aunque a veces odie el azul,
las grandes cosas son de ese color,
el mar
el cielo
tu boca. Esa boca provocativa, explícita y sucia,
que grita otro nombre muchas noches y susurra guarradas
a otros oídos.
Seguro que esos labios curan, sobretodo el insomnio,
porque al menos tendría sentido pasarse la noche despierta,
aunque sea para contar esos lunares de tus mejillas y
memorizarlos.
Me gustaría comerte a versos y vomitar mis sentimientos,
sobre ese cuerpo,
que tiene más curvas que el skyline de Barcelona.
Estás perdiendo la originalidad,
deja de romperme el corazón con tu indiferencia,
podrías ser más creativa y matarme de otra forma,
total
ya
me
siento
muerta.

Escrito por:

Sara Díaz García

06 Jun 2018

Cómo distanciarse emocionalmente de una persona

 

Nos dicen muchas veces que nos tenemos que distanciar de un amigo, de un compañero… de una persona, porque no nos conviene o simplemente sabemos que lo tenemos que hacer, pero nos cuesta; no encontramos la forma de distanciarnos de ella..  La primera idea que nos llega a la mente es que distanciarnos es, dejar de vernos,  romper con la relación.  Es verdad, ésta es la forma más drástica, y la que nos parece más evidente.  ¿Pero que pasa si decidimos dejar de relacionarnos  con esa persona, pero dentro de nuestro cuerpo la sentimos muy viva?  ¿Realmente nos estamos distanciando?  Yo creo que no.

 

Distanciarse de una persona es que deje de ocupar espacio en nuestro tiempo

 

Distanciarnos de una persona es que deje de ser significativa en nuestra vida, no aferrarnos a ella.  Que ya no ocupe nuestro tiempo.  Que deje de ser importante para nosotros. Esto es lo realmente difícil.

Como nos distanciamos emocionalmente de una persona

El primer paso es tener claro que esa persona de la que nos queremos distanciar no es el centro de tu vida.  El centro de tu vida eres tú y cuando confías en esta afirmación, sabes que tú eres la que eliges con quien y de que manera quieres relacionarte. Puede ser que sea una persona maravillosa, pero que tú sientas que no encaja contigo.  No te tienes por qué obligarte a encontrar la forma de que encaje contigo.

 

Evita afirmaciones que te siembren la duda

 

El segundo paso es no creer en lo que te puedan decir, como:  «con lo majo que es», «seguro que te costará mucho sacarlo de tu vida», «no va a permitir que te alejes»  Todas esas afirmaciones siembran la duda en ti y refuerzan tus pensamientos de que igual te estás confundiendo.

El tercer paso es evitar frecuentar los sitios en que sabes que os podéis encontrar.  Si os encontráis no pasa nada, continuamente coincidimos con personas que conocemos.  Pero si os encontráis con frecuencia,  puede que te cause o le cause a la otra persona confusión.  Y haya un «tira y afloja» para continuar una relación que tu has considerado que no te interesa.

 

No te recrees en pensar en él

 

Cuarto paso es sacarlo de tu pensamiento.  No te recrees en pensar en él.  Si su nombre te viene a la mente, cambia de pensamiento.  No le dedique tiempo.  La mente puede ser «aburrida» y nos trae al presente «eso» en lo que ha estado acostumbrada a pensar.

Y quinto paso, constancia.  Nuestra relaciones, aunque nos cueste admitirlo, es una rutina más.  Nos relacionamos y pensamos «eso» que estamos habituados a pensar.  Salir del ámbito de esa relación es un proyecto y todo proyecto, como ya sabemos, lleva esfuerzo, método y constancia.

 

 

05 Jun 2018

Piel, todos tenemos piel

 

«Subes esa foto para provocar»
«Deja algo para la imaginación»
«¿Cómo sales así a la calle?»
«¿Qué va a pensar tu novio/ tu madre/ tu padre/ tu abuela si te viera así?»
«Como le gusta enseñar»

Piel, lo que enseñas en la foto es piel, lo que se ve debajo de la falda corta o a través del escote es piel, y debajo de la piel tenemos valores, que son los que realmente nos visten.
Que triste me resultaría solo poder mostrarle a mi novio la piel, con las cosas tan bonitas que me han enseñado mi madre, mi padre y mi abuela.

Que monótono y aburrido ir siempre tapada, pudiendo dejar que tu piel se impregne de olores, calor, frío, sabor, valor.
Que feo pensar que puedes medir la dignidad de alguien por la cantidad de piel que deja ver.
Piel, con tantas cosas bonitas debajo que enseñar, con tantas cosas por aprender, pero, por supuesto, con cicatrices.
Piel, todos tenemos piel, pero también todos tenemos cicatrices, marcas de agujeros que han abierto en nosotros los años, las caídas, las personas, y por los que, seguramente, entraron mil lecciones que ahora descansan debajo de nuestra piel.

Que bonito es acariciar la piel de alguien a quien quieres, a quien echabas de menos, pero que difícil es traspasar la barrera que la piel ha creado y acariciar sus miedos.
Enseña piel, muéstrale al mundo tus cicatrices e invítalos a que las sanen con sus valores, todos tenemos, al igual que piel.

Piel, lo que enseñas en la foto es piel, lo que se ve debajo de la falda corta o a través del escote es piel, que no es sinónimo de vergüenza, que todos tenemos, y que deja ver valores de los que tu novio, tu madre, tu padre o tu abuela están orgullosos.

Escrito por:

Vicky Escuder
04 Jun 2018

Ya llegará, hazme caso, llegará

Ya llegará.
Hazme caso, llegará.
Esa persona que te hace cerrar los ojos mirando al cielo y aun así te haga sentir que sigues mirándolo.
Aquella que te acaricia como ciego, te amansa como fiera que eres, y hace que te relajes cuando sólo ves un obstáculo más.
Esa que hace que tu cuerpo y el suyo juntos formen nueva energía,
y no sólo sea materia carnal para ser un juego más al que jugar.
Que su tacto y el tuyo sean como un botón donde tocar y todo fluya al mismo compás.
Aquella que sabrá darte lo mejor de sí, para que tú le des lo mejor de ti, para que todo se convierta en un comienzo nuevo de empezar a vivir.
Que el sonido de su risa pare el tiempo en un instante, que el sonido de la tuya le haga más feliz que cualquier cosa que quiera a morir o matar.
Esa que cuando suene una canción penséis mecánicamente que está contando lo que estáis sintiendo los dos
Esa que no quiere ser pasada de página y que en el acto te cortes contra el filo de su boca en un instante desagradable que puede llegar a ser eterno.
Aquella que sepa pararte y hacerte mirarte más allá de lo que hay dentro, y eso es un lujo que jamás dejarás de disfrutar.
Esa persona llegará,
dando palos de ciego,
hasta a ti.
Como tú en tu recorrido,
tropezarte con mil piedras
que te rozaban las rodillas
y te rajaban el alma,
hasta encontrar una que quiso hacer de apoyo 
y no de peso.
Llegará.
Nadie nunca te parece bien,
porque nadie es ese bien injustificable que tanto anhelas y esperas.
Porque cuando llegue
no te dará razones para ser,
las tendrá de por sí
para permanecer.
Por todo lo que es,
por todo lo que te produce,
y por todo aquello
que jamás podría nunca
llegar a explicarte.
Porque ya lo sentirás en piel,
mirada,
sonrisa
y en carne cuadrante
que se funde
para ser solo uno, que cuenta
instintivamente por 2.
Utiliza lo sentidos,
no la razón, 
y cuando llegue
sabrás que lo tienes delante. 
Autor:
instagram @menchuromero
26 May 2018

Arriésgate, al menos una vez en la vida

 

Sé perfectamente que no debería hablarle

o seguir intentando que las cosas salgan bien,

porque no, nunca estarán bien las cosas entre nosotros dos.

Por mucho que lo queramos, por mucho que lo quiera.. No somos capaces de llevar nada de esto adelante.

Y lo entiendo, te entiendo.

Pero no puedes pasarte todo el tiempo dudando de todo,

más que nada porque cuando ya quieras y estés decidido a algo..

quizás sea demasiado

tarde.

Así que sí, arriésgate, al menos una vez en la vida.

Para eso estamos aquí, para arriesgarnos, y luchar por todo aquello que realmente queremos en nuestra vida, tanto esas metas y sueños como personas.

Personas que nos hacen ser mejor cada día,

que nos dan fuerza para luchar por todo aquello que más queremos.

Así que a la pregunta de si la vida se basa en todo eso del amor…

Sí, la respuesta es sí, así es.

La vida se basa en amor.

Y al fin y al cabo,

es por lo que acabamos luchando

siempre.

 

—————————————–

 

Podría prometerte
todo lo que pasa
por mi mente.
No quiero hacerlo.
Porque no soy de prometer
y luego romper.
Soy de prometer y mantener.
Luchar,
sin mirar atrás.
Gritar,
sin importar a quien moleste.
Pelear,
por lo que uno merece.
Llorar,
sin poder más.
Estar,
para los que están.
Estar, esa es la palabra,
esa es la realidad.
Así que sólo te prometo eso,
que es mucho más que todo lo que te podrán dar.
Escrito por:
19 May 2018

Mi vida sin ti

Sentada aquí frente a la inmensidad de éste mar, que cubre con su frío las notas mal sonantes de esta etapa, puedo ver el gris de tu cuerpo, el azul verde de tus ojos.

Fuiste herida profunda,

La caricia que duele, el llanto intermitente en años de tristeza y soledad.

Que vacío dejaste.

Que complicada la existencia sin ti.

Sobrevivir, eso hice.

Y sí, es cierto que uno no deja de esperar porque se canse, sino porque el ruido de fuera cesa y las raíces se secan.-

Así te quise, hasta que no pude más.

Y ahora, cuando pienso en éste tiempo desierto, entiendo que perdí mi valioso tiempo.. el valioso tic tac que marca la vida, mi vida.

Ahora puedo ver con claridad. Y sí, a veces no me gusta lo que veo.

No me gusta si recuerdo nuestros recuerdos.. llenos de amor, dolor.. e improbabilidad.

Improbable que llegáramos al destino, que atravesáramos el túnel, que aterrizáramos sanos y salvos, que después de aquél invierno nos sorprendiera la Primavera que asomaba por tu balcón.

¿ Improbable o imposible ? No lo sé.

Pero dejamos de ser.

Y que insensata la vida cuando de fondo suena una canción que me recuerda a ti, a lo que fuimos y  nunca seremos.

El mar siempre te arrastra de vuelta a mi orilla, y nos veo ahí, tumbados al sol.. mirándonos de reojo, sin perdernos de vista.

Porque nosotros fuimos, sí, fuimos.

Fuimos mucho, en muchos tiempos verbales, en pocos tiempos compuestos, en diferentes tiempos simples, y a pesar de todo éramos el complemento perfecto. O así lo quería creer yo.

Fuimos el «subidón», la adrenalina, el momento antes de la caída, el filo del precipicio, el miedo y la incertidumbre antes de saltar, los nervios, la intriga, las ganas..  hasta convertirnos en nada.

Fuimos todo eso que ni en mil años podría explicar, pero lo fuimos, y para mí todo aquello es muy nuestro.

Tan nuestro como vernos y sonreír, como los besos después de hacer el amor, como las tardes de café, como la desgana en las mañanas en las que no nos queríamos ni ver, como las despedidas, como Sevilla de tu mano, como la parada en mitad de camino para enseñarme el regalo que con tanta ilusión  compraste, como el olor de tu piel, como las noches de verano, como nuestros días en aquella casita en Cazorla, como las caricias, como la noche de carretera hasta llegar a Valencia, tan nuestro como decirnos sin hablar, … como cada cena en la casa que sentí tan mía, como Roma contigo, como aquél anillo que nunca quise guardar, como la tarde de spa y pollo en la terraza de aquél hotel, como nuestro sofá naranja, como nuestras risas, como cada viaje de ida y vuelta, tú sin quitar tus ojos de la carretera y yo sin apartar los míos de ti.

Siempre fui muy tuya. Pero nunca fuiste consciente, hasta que en algún momento nuestro suelo comenzó a temblar, a resquebrajarse, a perder las formas, a separarse, hasta desaparecer.

Yo nunca podré resumir todo aquello en poco, porque fue mucho, mucho, mucho más de lo que hubiese querido, para así después no hacernos tanto daño, para que así, aunque pasaran los años no me siguieras doliendo tanto.

Y así acabamos .. siendo.

Siendo recuerdos.

Muchos recuerdos.

Me gusta mirar el mar, y pensar en ti.

 

Escrito por:

Elena Ponce Guerra

@eleponceg

¿Le encuentras sentido a tu vida?

08 May 2018

Nunca debí convencerme de que eras mi calma.

Nunca debí convencerme de que eras mi calma.
Nunca debí dejar que tú fueses el que secases las lágrimas que derramé por ti.
Nunca debí pedirte que me ayudases a curar las heridas que tú mismo provocaste.
Me refugié de la lluvia entre tus brazos, cuando tú eras la tormenta.
Te busqué cuando todo estaba a oscuras,
sin saber que tú eras el que me tapaba el sol.
Dejé que me arropases cuando tenía frío, siendo tú el invierno.
Nunca, jamás, debí dejarme llevar por el falso consuelo que puede proporcionar la persona que causa la tristeza.
Nunca debí engañarme con un placebo, sin buscar la cura.
Nunca debí elegir  el camino fácil,
después, caminando, contar todas las piedras que había.
Había montones, en un camino sin fin..
Así que decidí darme la vuelta y andar por otros senderos. Tal vez así podría encontrar a dónde quería llegar realmente.
Y ahora que de mis cicatrices empiezan a nacer flores,
ahora,
eres tu quien llora.
Ahora eres tú quien llora por las noches,
ahora quieres hablar.
Ahora quieres cambiar.
Ahora te has despertado y te has dado cuenta de que esta vez me he ido de verdad,
ahora te preocupas,
ahora ya te asustas.
Ahora eres tú quien llora. Y pretendes que yo llore contigo.
Y te aseguras de que me dé cuenta de que lloras por mi ausencia.
Ahora que ya lloras, dices que es por amor.
Pero es por dependencia.
La misma que tuve yo un día.
Que no es hoy.
Ahora eres tú quien llora y no diré que me alegro de tu angustia.
Si me alegro de algo,
es de que por fin puedas entender lo que es ver escapar tu bote de oxígeno hacia la superficie,
mientras tu te has quedado atascado en las profundidades.
05 May 2018

A veces, confundo el sentir amor con el sentir calor

Lo confieso.
A veces, confundo el sentir amor con el sentir calor.
Me cobijo entre tus brazos, donde no hace frío.
Entre las sábanas, contigo, parece que no pueda ocurrir nada malo.
Aunque ahí sea donde pueda ocurrir lo peor.
Tal vez sea esa sensación de falsa protección la que haga que mi mente débil y manipulada piensen que lo que siento
se llama amor.
Si. A veces, confundo el sentir amor con las ganas de sentirlo.
Contigo, el tiempo no corre. Los que (nos) corremos somos nosotros.
En ese momento soy ligera,
libre,
eterna.
En ese momento decir «te quiero» es más fácil que nunca.
Y te lo digo. Y tu también me lo dices.
Y parece que nos lo creemos.
A veces, confundo el sentir amor con mi obsesión porque me quieras.
Aunque tus actos gritan fuerte lo contrario.
Aunque los hechos se colocan delante de mí,
y no me dejan pasar hasta que los miro fijamente.
Sin gafas. Sin vendas.
No me dejan seguir hasta que no ven mis heridas sangrar de nuevo.
A veces confundo el sentir amor con la falta del mío propio.
Solamente tengo ganas de vivir, cuando nos quitamos la ropa,
y miras mi cuerpo como si se tratara de la última vez que vas a ver uno.
Y, aunque sienta esa euforia fugaz cuando me proclamo diosa encima de ti,
confieso que no sé como mirarme al espejo después.
En definitiva. A veces, confundo el sentir amor con cualquier cosa parecida que el caos en el que habito me permite sentir.
Escrito por:@burningmetaphors
Otros escritos del mismo autor: 
02 Abr 2018

Amor tóxico: disney tiene la culpa

 

Miles de quotes hay rodando en internet. Miles de quotes que edulcoran relaciones que las mires por donde las mires son tóxicas. Miles de quotes que te dan la razón cuando no sabes lo que hacer, y dudas entre si deberías dejarlo con tu pareja o no. Vives aferrada a una relación que te resta más que suma y parece que eso es lo bonito, eso es lo real, eso es amor.

 

Porque la verdad es que, ¿qué es el amor? ¿cuánto hay que soportar por amor?

Cuando lees todas esas frases de amor, tu cabeza lo único que hace es reafirmar la idea de que lo que estás haciendo está bien, de que hay que aguantar, de que el amor lo puede todo.

Quotes, películas, libros. La cultura moderna está plagada de relaciones tóxicas que son vendidas como historias de amor enormes. Tanto es así, que a veces desearíamos dejar a nuestra pareja, esa que nos da tranquilidad y nos hace sentir bien para entrar en el torbellino de una relación de esas en las que las peleas es el día a día, los gritos, el sexo de reconciliación, los juegos, los celos.

 

¿Correr detrás de algo que se evapora tan pronto como llega? ¿Adictos a la emoción, a las dudas, a la incertidumbre?

 

Todo esto se vende como una relación que se sustenta en el amor imposible. En aquello que queremos como lo que más, pero que no podemos tener. Y es que,  ¿no es eso lo más atractivo? ¿Por qué es mejor lo que queremos y no podemos tener? ¿Cuál es el beneficio de correr tras algo que está lleno de tumultos, de subidas y bajadas, de estados de euforia y tristeza máxima? ¿Correr detrás de algo que se evapora tan pronto como llega? ¿Adictos a la emoción, a las dudas, a la incertidumbre?

 

Al final estamos siendo adictos a una forma de escape de la vida, a una felicidad momentánea y no real

 

Al final estamos siendo adictos a una forma de escape de la vida, a una felicidad momentánea y que no real.  Y quizás es a esto a lo que estamos acostumbrados, lo que nos gusta, lo que aceptamos y lo que creemos que merecemos.

Pero la verdad que el hecho de que estemos acostumbrados a esto no quiere decir que sea lo que debamos de aceptar.

 

Algo que quema todos tus recursos emocionales, algo que quema toda tu energía. Algo que te distrae

 

Quizás corres detrás de algo, algo que te hace correr cada vez más rápido. Algo que te impide pensar en otras cosas porque te tiene ocupada, pensando. Algo que quema todos tus recursos emocionales, algo que quema toda tu energía. Algo que te distrae y te mantiene ocupada de otras cosas que se han quedado atrás. Y corres, corres detrás de algo imposible para no tener libre para pararte y mirar hacia atrás, para alejarte cada vez más del pasado.

 

El problema es que mientras no seas capaz de solucionar el pasado no vas a poder solucionar el futuro

 

Quizás lo que tienes que hacer es dejar de correr detrás de algo que ya ha sido. Tener tiempo y la cabeza fría para poder mirar hacia atrás y pensar en por qué no paras de correr hacia delante cuando todavía no has solucionado lo de atrás. Quizás en este momento te des cuenta de que esos amores edulcorados llenos de inestabilidad no son más que una forma de huir del pasado, de la realidad. El problema es que mientras no seas capaz de solucionar el pasado no vas a poder solucionar el futuro. Cuando lo soluciones entenderás por qué vas detrás de algo que no existe.

Y cuando lo soluciones encontraras a esa persona que esté ahí, que haga tu vida más fácil. Encontraras tu final de película, sin juegos.