t>
logo

Tag : amor

01 Sep 2018

Amor sin fin

PENÚLTIMA VEZ
Siempre será mi penúltima vez si se trata de besarte, acariciarte y hacer un tour por todas las sábanas de casa
Siempre será mi penúltima vez si se trata de besarte, acariciarte y hacer un tour por todas las sábanas de casa. Perdernos el uno en el otro hasta encontrarnos rompiendo el mundo por la mitad a base de carcajadas, tirar los mapas por la ventana y señalar un destino cualesquiera agarrados de la mano dando paso tras paso.
Si es bailar contigo será mi penúltima canción, aunque lo pies nos griten enfadados y no sepamos que hacer con nuestras manos. Un paso hacia delante, tres hacia atrás, chachachá, vuelta, tropiezo y beso. Y volver a empezar, una vez tras otra. Tachando el final y sin pronunciar la palabra eternidad, solo que la música no acabe de sonar.
Te quiero. Y es la penúltima vez que te lo digo
Te quiero. Y es la penúltima vez que te lo digo. Sin excusas. Te quiero desde aquí hasta allí, de verdad, ni más ni menos, pero si bien. Entre palabras y besos. Entre tu y yo. Siendo nosotros. Te quiero sin miedos, libre y siendo tú.
Será nuestro penúltimo destino ese que planeamos en la terraza con los pies descalzos, despeinados, la piel erizada y con un par de cervezas fresquitas. Sea invierno o primavera, verano o otoño. Ese viaje que deseamos con todas nuestras fuerzas y que haremos para luego perseguir otro. Saltando océanos o andando centímetros.
Escucharemos nuestra canción por penúltima vez, esa que hace que nuestros ojos hablen y nuestras respiraciones se aceleren
Escucharemos nuestra canción por penúltima vez, esa que hace que nos miremos y nuestros corazones parezcan que están compitiendo por quien late más rápido. Esa que hace que nuestros labios no puedan despegarse, nuestros ojos hablarse y nuestras respiraciones acelerarse. La canción que tiene nuestros nombres y hace que cualquier sitio sea mágico, que todo el mundo desaparezca y solo se escuchen nuestros pasos.
Y que todos los días sean nuestra penúltima vez.
Autora texto:  Espe
30 Ago 2018

Me han contado

Me han contado
que si no te ríes como nunca ahora,
no tendrás arrugas después.
Si no conservas esas arrugas,
no tendrás la prueba de toda esa vida. Feliz.
No tendrás la prueba de ese año en que dejaste que la risa tomara las riendas de tu vida y a lo loco. Felicidad.
Vivimos. Volamos. Rodamos.
Somos un vida en constante aprendizaje.
Y a base de pruebas
experimentos
miradas
análisis…
Creces.
Aprendes.
Te pones de espaldas al conformismo, a la sociedad.
Te conviertes en un pozo sin fondo y nunca puedes parar de recibir. Nunca nada que se pueda tocar, lo mejor de esta vida ni siquiera se ve pasar.
Por cosas como éstas,
ahora miro hacia arriba y sigo estando infinitamente lejos de la cima
pero más lejos que nunca del comienzo.
A base de lágrimas,
suspiros
y ojos en blanco
de esos que acompañan los disparos.
Lo que todavía no saben los francotiradores es que la vida te hace anti balas por defecto. Evolución. Metamorfosis.
Aprender
a sobrevivir por
y a convivir con
todo eso que realmente te hace luchar.
Anda, lucha por tu risa y deja todo lo demás. Todo lo que no tenga que ver con tu alegría: MANTENLO AL MARGEN
Si no conservas esas arrugas
no tendrás la prueba de toda esa vida feliz.
Anda, lucha por tu risa y deja todo lo demás.  
Todo lo que no tenga que ver con tu alegría:
 MANTENLO AL MARGEN
Texto:  Ana Fernández
Otros textos de la autora:
23 Ago 2018

Aprende a volar

Una vez que aprendes a volar
renuncias a volver a tocar el suelo. 
Cuando llegas al punto en que aprendes a valorarte sin ponerte un valor que te limite.
Ese momento en que abres los ojos y te encuentras de frente con la maravillosidad de la diversidad de pensamientos. 
A nadie le afecta nada por igual. Nadie te ve de la misma forma que otra persona. No sentimos todo ni casi nada como los demás. 
Y eso es lo bonito de esta vida. 
Lo impredecible. 
No solo lo malo llega sin avisar, también lo hace lo bueno.
De dos personas que observan tus movimientos por igual pueden salir miradas que matan o caricias que recontruyen.
La imbatible sensación de comprender que tu gris es más que eso. 
Dar dos pasos y medio
buscando que te encasillen dentro de la perfección no te va a servir de nada.
No te va a llevar a la perfección. 
Siento llevarte a la decepción de descubrirte que eso no existe. Que nos han llevado al extremo de la cuerda que nos hace buscar la perfección en lo que es inmensamente precioso sin serlo.
Impón en tu mente 
que nunca se puede pretender 
que todos te digan que sí
en un mundo en que también existe el no. Y el no sé; el no me fío y el a mi me da igual.
Es todo mucho más complejo de lo que nos limitamos a ver. 
Nadie es solo lo que se ve.
Aprende a volar
nadie es solo lo que se ve.
Es todo mucho más complejo de lo que nos limitamos a ver
22 Ago 2018

Quiero verte a ti

Me gustaría que  la tierra fuese cuadrada, me gustaría ver el infinito, pero lo que realmente quiero es verte a ti.

 

Lo que realmente quiero es verte a ti

 

Sentir tus palabras en mis oídos, sentir tu risa en mi piel, si en mi piel, porque cuando te oigo reír mi piel se calienta.  Tu risa, compases que sale de tus labios, tantas veces besados.  Tu risa, sonidos sin palabras que abren mi sexo sin ningún pudor.

Dicen que el amor no se encuentra, ¡mentiras de abuela! porque yo te he encontrado a ti.

 

Cierro mis oídos al que me dice que me estoy engañando porque tu amor no será eterno

 

Que nadie me diga que el amor caduca, que nadie me diga que el amor es una fantasía…. Cierro mis oídos al que me dice que me estoy engañando porque tu amor no será eterno, como en los cuentos de hadas.

Yo solo escucho tu risa, cuando estás entre mis brazos y cuando comparto contigo el autobús. Los sonidos no mueren, los sonidos son eternos como nuestra relación de hoy.

 

Dicen que solo los tontos se ríen por todo, ellos son sabios

 

Dicen que solo los tontos se ríen por todo, ellos son sabios.  Saben sin que nadie se lo haya contado que la vida es un paseo a través de la felicidad. 

Y hoy te he visto y hoy te he sentido y mi marcha contigo es mi paseo por nuestra felicidad. 

Qué bien suena tu risa y la mía cuando nos decimos: Buen día, te quiero.

 

Qué bien suena tu risa y la mía cuando nos decimos: Buen día, te quiero.

 

Texto:  Itziar

20 Ago 2018

Te quiero

 

Te quiero y puedo decírtelo de muchas formas. Te quiero cuando me miras y brillas. Y me haces temblar con tu mirada acariciando la mía como si fuera un vals.  Entonces todo comienza a dar vueltas y nosotros nos mantenemos de pie, firmes uno al lado del otro. El tiempo se para y rompemos las manillas del reloj para que no puedan girar

 

Soy consciente de que rompería todos los mapas para perderme en tu sonrisa

Y, sonríes. Sonrío. Y soy consciente de que rompería todos los mapas para perderme en tu sonrisa.

Te quiero cuando me acurrucas entre tus brazos en mitad de una noche de invierno o de un agosto caluroso. Cuando me abrazas fuerte y rompes todos mis miedos en trozos y escondes cualquier pegamento que pueda juntar las piezas de la oscuridad. Cierro los ojos y me siento en casa. Contigo. Aunque estuvieras meciéndome en mitad del abismo. Eres hogar.

 

Te quiero cuando aplaudes mis logros y te sientas a mi lado en mis caídas

 

Te quiero cuando aplaudes mis logros y te sientas a mi lado en mis caídas. Y acaricias mi espalda y me animas aun cuando te quedas sin voz. Cuando vienes y me dices que jamás olvide que mis sueños pueden ser una realidad. Que llorar no es un delito y que hay que romper las normas a carcajadas.

Te quiero cuando me besas en el descansillo antes de subir el primer escalón…y coges mi mano para que tropecemos con nuestros labios un par de minutos más. Cuando acaricias mi cuerpo y siento un leve cosquilleo en el alma. Cuando somos nosotros sin más. Tan nuestros que jamás nadie pueda entenderlo.

 

Te quiero porque aun en silencio te escucho dentro

 

Te quiero cuando haces de cada ciudad, Verona. Cuando me ofreces tu mano para bailar en cualquier sitio: entre tus brazos, en la acera, camino a sabrá dios dónde, en un bar cualquiera…sin miedo de tropezarme con tus pies y deseando saltar hasta toparme con tus labios.

Te quiero cuando haces que las doce parezcan las ocho a tu lado. Y las campanas dejan de sonar y no haya zapato que olvidar. Cuando me da igual si las carrozas se convierten en calabaza. Solo quiero que tus labios sigan moviéndose al ritmo de nuestras respiraciones y no apartes tus manos de mi cintura. Y sigamos besándonos.

Te quiero porque aun en silencio te escucho dentro.

Autor

Espe García SerranoLibro

Twitter: @essspegarcia

Instagram: @essspegarcia

Otros textos de Espe:

Repite conmigo: Si (me) quiero todos los días

Querida sociedad: No quiero pasear por las calles con miedo al qué pasará

08 Ago 2018

Y es que tú eres de otro mundo

La mayoría tiene entre 10 y 15 miedos muy malos. Pero hay uno que vale por 20 si cabe.
Debes saber,
amor,
que tus manos son reales. Que tus ojos huelen a hogar hasta a kilómetros de distancia. Que escucharte reír debe ser como encontrar el final del arco iris; difícil, pero de otro mundo.
Y es que tú eres de otro mundo.
Desconozco tu voz,
tu pulso,
incluso tus formas.
Que escucharte reír debe ser como encontrar el final del arco iris; difícil, pero de otro mundo
Desconozco tus manías,
la forma que tienes de mirar las nubes pasar, o la cara que pones al pensar mientras observas las estrellas.
No sería capaz de concentrarme con tu mirada seria, enfadada, observando; de eso estoy segura.
Tan siquiera sé cuál es la banda sonora de tu vida. Y si no tienes, permíteme que te la ponga. Tu BSO debería ser Loreto cantándole a la vida,
a tu vida.
Tan siquiera sé cuál es la banda sonora de tu vida. Y si no tienes, permíteme que te la ponga
Porque juro por el olor de las rosas que no mereces menos.
Te mereces despojarte de todo lo oscuro, abrir una ventana y dejar que entre la luz; como cuando hace sol por la mañana.
Tienes que permitir que salga el sol,
que hasta a los lugares más recónditos llega el sol alguna vez.
Ya sea el amor a la vida, a la poesía o a volar por todo lo alto. Debes ser arma, escudo y clavel. Vivir y llevar a los que consideras tuyos por bandera. Amor, olor a mar y ruido de gaviotas. Eternamente.
28 Jul 2018

La diferencia entre el amor de tu vida y el amor para tu vida

Siempre me pregunté si haberte encontrado en aquella barra de bar habría estado escrito en las estrellas desde mucho antes de que tú y yo fuéramos nosotros, o si simplemente fuimos meras coincidencias. Lo que está claro es que nuestras líneas chocaron y durante lo que fue tanto infinito como efímero suspiro pude creer en la magia.

 

Obviando el hecho de que, a decir verdad, solo fuimos un truco, una misma pregunta me persigue desde que ya no estás: ¿fuimos realmente nosotros los culpables de que nos destruyésemos? Porque echo la mirada atrás y te juro que aún puedo sentir lo mucho que nos queríamos. No sé. Igual es que llegó un punto en el que quererse no era suficiente.

 

¿fuimos realmente nosotros los culpables de que nos destruyésemos?

 

Igual es que entraste en mi vida para enseñarme que sí que existe el amor y una vez que lo hicieras tendrías que irte… y es que según pasan las noches creo con más firmeza que nuestras vidas están regidas por un destino concreto, y que da igual los pasos que des, estos te acercarán siempre a él. Porque tú y yo no podríamos ser solo una casualidad. No, fuimos demasiado puros, demasiado reales para haber sido un simple choque de paralelos…

 

Porque tú y yo no podríamos ser solo una casualidad

 

También quiero que sepas que siempre te voy a querer porque siempre habrá un tú en mi yo y un nosotros grabado a fuego en mi alma. Y hablando de almas, la mía aún llora alguna que otra noche al no sentir tus caricias, y eso que nos fuimos hace ya mil inviernos.

Y hablando de llorar, mis ojos también se mueren por hacerlo cada vez que paso por nuestro bar o cada vez que me juego malas pasadas, pensando que te veo entre miles de almas que nunca serán la tuya. Porque como nos vivimos tú y yo no voy a volver a vivir a nadie, a ninguna otra futura relación.

El otro día leí cuál es la diferencia entre el amor de tu vida y el amor para tu vida. Tú fuiste el primero, pero querer no siempre es poder. También concreto que si ya eres este primero, nunca podrás ser el segundo. Ni yo el tuyo. Y creo que el tampoco poder serlo yo es lo que más me está rompiendo por dentro.

 

El otro día leí cuál es la diferencia entre el amor de tu vida y el amor para tu vida

 

Supongo que en otra vida, o incluso tal vez en esta misma, solo que en otro momento en el que el invierno no hubiese arrasado con todo, hubiéramos sido muy grandes, muy infinitos, porque las ganas de comernos el mundo y la boca nos sobraban por todas partes.

 

Hubiéramos sido muy grandes, muy infinitos, porque las ganas de comernos el mundo y la boca nos sobraban por todas partes

 

Aún a pesar de todo, volvería a retar al destino una y mil vidas más. Porque quererte me llevó tan lejos que toqué hasta la luna. Y eso ya no se me puede quitar.

10 Jul 2018

Inviernos en la playa

Aún recuerdo la primera vez que te vi, probablemente tú ni siquiera sabías que yo existía, pero recuerdo cuando te vi sentado en las gradas del campo de fútbol y escuché tu risa, esa risa que desde un primer momento me pareció preciosa.

Pasaba el tiempo y te veía por los pasillos, de nuevo tú no sabías que te miraba de vez en cuando y mucho menos sabías que me llamabas la atención, recuerdo que hasta le dije a que una amiga que había un chico en el instituto que me parecía mono. Más tarde conocí a una chica que me hizo sentir cosas nuevas y mis miradas pasaron a ser para ella hasta que un día cualquiera, sin yo esperarlo aquel chico mono se acercó y me tocó el pelo, pensé: que raro ¿por qué me ha toca el pelo si apenas me conoce? Pero en ese instante supe que te tenía que conocer.

 

Pero en ese instante supe que te tenía que conocer

 

Llegó el día de las fiestas de primavera y bendito el destino que movió sus hilos e hizo que a raíz de una historia de WhatsApp que no comenzó, tú y yo nos conocimos y tras un día de playa en abril nos vimos, por primera vez, como algo más o al menos eso fue para mí. Lo que pasó durante ese mes que estuvimos hablando prefiero olvidarlo porque mientras yo me hacía ilusiones tú… En fin ya sabes.

Pasó el tiempo y nos dimos nuestro primer beso, no sé si sentí mariposas o un jodido tornado, pero fuese lo que fuese sentí miedo. Miedo por todo lo que venía, el estar con alguien suponía dejar que me conociese, conociese mis miedos, mis dudas, mi pasado, mis miles de inseguridades…

Llego el verano y te fuiste, no me dio tiempo a casi nada, y el tenerte lejos incrementó las dudas de si merecía la pena dejar que alguien me conociese así; por lo que tome una decisión horrible que me perjudicó más de lo que esperaba. Rompí contigo el dos de septiembre, quise cortar el contacto aunque sabía que era imposible; lo pasé fatal esos días, tenía la necesidad de estar contigo, a todas horas quería hablarte…

El tiempo siguió corriendo y no sé bien qué día nuestros labios se volvieron a juntar un día de octubre y noviembre vino cargado de guerra cuando recibí aquel mensaje tuyo de o todo o nada.

 

Sin embargo, no eran dudas era vértigo, vértigo porque nunca me habían querido así

 

Elegí todo con miles de dudas aún en mi cabeza. Sin embargo, no eran dudas era vértigo, vértigo porque nunca me habían querido así, vértigo porque yo no sabía que podía amar tanto a otra persona y me agobié hasta que en ese viaje en invierno vi tu ojos con lágrimas y del dolor que sentí al verte así, del dolor que sentí al pensar en lo que estaba a punto de perder, literalmente, me mareé. Me di cuenta de que te quería al estar prácticamente desmayada y lo único que quería era que tú cogieras mi mano.

 

Aunque las peores cicatrices no se ven a simple vista

 

Tras volver del viaje hemos pasado lo mejor y lo peor, lo mejor porque contigo todo fue bien pero comenzó una etapa de estrés y de sentirme sola, de ver que si no era contigo yo no era nada, por suerte poco a poco estoy superando esa etapa y los nudillos están cicatrizando, aunque las peores cicatrices no se ven a simple vista.

Ahora… Ahora estoy superando otro bache que se nos ha puesto en el camino tras un año de idas y venidas, un año en el que me he dado cuenta de que conoces mis sueños casi tan bien como yo. Me hiciste el mejor regalo del mundo, tanto por regalarme mi preciada rosa azul como por enmarcarme en una prenda de ropa mi lema de vida y me has regalado lo que siempre me ha salvado cuando estaba mal: los libros.

Ahora nos espera otra temida prueba: el verano.

Solo te pido que te acuerdes de mí que te acuerdes de esta historia y que siempre hay un septiembre prudente que barre todas las locuras del loco verano, que aún nos que mucha historia, aún nos quedan muchos inviernos en la playa.

 

Escrito por:

Irena Garay

Instagram

Twitter

Blog

 

Otros escritos

De metros a kilómetros

 

30 Jun 2018

El juego y tú

La gente piensa que tengo un problema con la ruleta, que no puedo parar de ir a pesar de que mi mala suerte siempre me hace perder mucho dinero. Yo les digo que puede que sea verdad, que el juego se me ha instalado en la cabeza y siento un impulso irracional de ir, aunque solo sea para perder. Admito que es perjudicial, y que cuando pierdo (que es la mayoría de las veces) me quedo destrozada.

Lo que no saben ellos, que tú eres igual de adictiva, pero mucho más perjudicial, a este punto diría que mi ludopatía hacia ti es enfermiza. Hay grandes diferencias, ya que no puedo ir cuando quiero a por ti, pero es peor, porque puedo reproducirte siempre en mi mente e imaginarme miles de jugadas donde somos felices. Te cuelas en mis sueños y pesadillas cada noche,  y no hay una sola canción que escuche sin pensar en ti, ¿lo ves? Si les dijera eso, el juego no les parecería tan mal.

 

Pero en el momento que pasas por mi lado, me siento viva, quizás por primera vez en todo el día

 

Pienso en ti desde la primera hora de la mañana, pero la peor es la última, donde a veces no basta solo un pensamiento, sino que he de exteriorizarlo mediante lágrimas, que aunque pasen los meses me siguen sabiendo igual de mal. Mi vida actualmente carece de sentido y todo lo que hago es con la motivación de olvidarte de una puta vez, por tanto, te estoy dando demasiada importancia. Los días de instituto son mucho mejor desde que no voy a la cafetería donde estás. Creo que sonrío muchas más veces, aunque cuando te encuentro por casualidad me esfuerzo mucho en no sentir absolutamente nada, pero en el momento que pasas por mi lado, me siento viva, quizás por primera vez en todo el día.

Eres perjudicial, nociva y me vas a arruinar, exactamente igual que la ruleta, pero contigo la sensación de enganche es mucho peor, y la abstinencia se hace insoportable. Para nada te he superado, pero es profundamente doloroso ver como todo el mundo cree que sí, aunque ya me he habituado vivir en el dolor y a veces hasta es atractivo, como en los sueños que tú apareces y me dejas todo el día vuelta loca.

Odio decir esto, pero hasta deseo estar mal, que me pase algo muy malo para que sientas pena, que siempre será mejor que la indiferencia, pero luego veo a toda la gente que me quiere y sería injusto para ellos que por una zorra como tú, sufran por mi locura. No sé si borrar toda esta basura, pero al menos necesitaba decirla, para que quedase constancia como narices te has metido en mi organismo y me has hecho polvo, así que que dejen de decir que el juego es malo, tú eres mil veces peor.

 

Escrito por:

Sara Díaz García

20 Jun 2018

Tenías todo de mí y decidiste hacerlo trizas

 

Tenías todo de mí y decidiste hacerlo trizas. Después de tanto tiempo me siento y pienso, medito sobre tu partida. Quizá todo fue cosa del destino, ponerte en el camino y sacarte de un plumazo. La única explicación que me diste fue que separarnos era lo mejor para mí, y, en cierto modo, también para ti. Decías que necesitábamos un tiempo y yo, agarrándome a eso como a un clavo ardiendo, te creí.

Ahora que ya ha pasado mucho tiempo, tengo dudas, cientos de preguntas que se me enquistan en el pecho y no me dejan respirar. ¿Por qué necesitábamos un tiempo?

Al final, lo entendí.
No de la manera que esperaba.
No comprendí tus motivos.
Descubrí que, cuando amas no hacen falta tiempos, cuando los necesitas es porque dudas y si dudas, no es amor.

Tan simple y claro.

No necesitábamos un tiempo, necesitabas una excusa. Necesitabas huir. Era la primera vez que querías a alguien más que a ti mismo y eso, cariño, te acojonó.

Hoy me siento y lo veo mucho más sencillo, te amo, pero ya no te quiero conmigo.

Quizá vengas un día de estos y me digas que lo ves nítido, que esa miopía emocional ha desaparecido. Puede que te acerques un día de lluvia en el portal de algún amigo en común, que nos encontremos por la calle y te duela tanto que nos saludemos como desconocidos que no podrás evitar sentirlo. ¿Entiendes? En algún momento vas a sentirlo, aunque te de miedo, aunque no quieras. Te chocarás con mi ausencia y te perforará tanto que sentirás que la vida se te escapa entre los dedos.

 

Te chocarás con mi ausencia y te perforará tanto que sentirás que la vida se te escapa entre los dedos

 

Vendrás a mí y te diré que me alegro muchísimo, que lo que teníamos era precioso y que ojalá algún día consigas encontrar a alguien que te quiera la mitad que yo. Que yo ya he sentido esa ausencia, que yo nunca me negué a amarte.

Es una pena. Porque tú sabes que jamás te amarán así, de manera incondicional.

Y es cierto, de verdad que solo quiero que seas feliz, que seamos amigos íntimos sin intimidad. Que nos lo contemos todo y, en realidad, nos guardemos algunas cosas. Esos pequeños secretos que te da miedo decir en voz alta, como las noches que te dormirás entre lágrimas, sintiendo el hueco vacío al otro lado del colchón.

 

Que seamos amigos íntimos sin intimidad

 

Puede que tuviéramos que amarnos para que yo me conociera a mí misma, para que tú aprendieras otra faceta de la vida. Puede que ese tiempo, aunque no fuera necesario, sirviese para algo. Tal vez todo haya sido un proceso de aprendizaje, ensayo y error con el corazón sobre la mesa. Quizá cupido se equivocó y trató de arreglarlo en el último momento.

pero,
sea lo que sea, no volverá a ser.

Eso te lo juro.

 

Escrito por:

Debbie Fawkes

Instagram 

Twitter