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01 Nov 2018

7 consejos para calmar la ansiedad

Diferencia entre nerviosismo y ansiedad

Estar ansiosa no es lo mismo que estar nerviosa.  El miedo es una sensación adaptativa. Nos avisa de que estamos viviendo una situación “peligrosa para nuestro ego”.  Es peligrosa para nuestro ego, porque normalmente se reduce a eso:  queremos que nuestro ego quede en buen lugar. 

Es fácil imaginar situaciones en que este estado de ánimo, el nerviosismo, se produce.  ¿Quién no ha estado nerviosa ante un listado de calificaciones de fin de año?  ¿Quién no ha estado nerviosa antes de salir a hablar en público?  ¿Quién ha estado tranquila cuando faltan cinco minutos para vivir tu primera cita con esa persona que deseas?  Sentimos miedo a que nuestro ego no quede tan bien como hemos planeado.  Estamos nerviosas ante una posible desilusión.  Esto es normal y forma parte de momentos de nuestra vida.  Lo importante es ver que cuando nos sentimos nerviosas no nos sentimos paralizadas ante la acción.  El nerviosismo es útil y adaptativo.  Piensa en las veces que al sentirte nerviosa, has cambiado tu forma de hacer y te ha ido: Genial

La ansiedad va más allá del hecho de sentirte nerviosa. La ansiedad limita tu vida.  Te paraliza antes de emprender cualquier acción.  Es un miedo excesivo e irracional.  El cuerpo se cree que está en una guerra continuada con el “mundo”.  Y en realidad no hay guerra.    La persona que vive la vida con ansiedad ve las situaciones cotidianas, que tenemos que vivir,  como grandes peligros para su supervivencia.  Le resulta muy difícil controlar su estado de ánimo. 

La ansiedad se presenta cuando a nuestra cabeza llegan gran cantidad de pensamientos negativos que boicotearán lo que piensas hacer y que te causa ansiedad. O sentirás sudación en las manos, palpitaciones, sensación de ahogo.  Vivirás una sensación de estar atrapada sin encontrar soluciones para vivir lo que tienes que vivir en ese momento.  

La ansiedad trae sensaciones pasadas (seguro que te has encontrado mal en ellas, y con razón), pero ahora, en tu momento presente no tienen validez.  Se introducen en tu presente, sin que este presente des dañino o peligroso.  Puede ocurrir que hasta te acostumbres a sufrir y no busques soluciones, perpetuando tu visión del mundo como un lugar siempre peligrosísimo.

 

 

7 consejos para  calmar la ansiedad

En relación al cuerpo:

Estiramientos

Cuando estiramos el cuerpo conseguimos que las tensiones que tenemos de reduzcan.  Dedicar cinco-diez minutos antes de ir a la cama a hacer unos ejercicios de estiramiento es bueno para relajarnos y dormir mejor.  Durante el día dedicar de vez en cuando unos minutos a estirarnos nos proporcionará un alivio instantánea a nuestras tensiones.

Respiración

Realizar ejercicios de respiración es importante.  Respirar de forma tranquila, con una respiración profunda, cogiendo aire por la nariz y sacándolo por la boca es vital para mantener la calma en nuestro organismo.  Y cuando estamos en calma nos sentimos más capaces de afrontar cualquier situación.

Reir

Busca situaciones en las que te puedas reír.  La risa es un buen relajante y además te ayuda a quitar “hierro” a tus viviencias.  La risa ayuda a ver el otro lado de la situación.  Es una buena herramienta para salir de la ansiedad.

Huye del

Tabaco, alcohol, drogas para calmar tu ansiedad.  No ayudan, solo agravan el problema, dilatando su solución.  Además puede terminar su consumo siendo una adicción

En relación al pensamiento:

Analiza la situación: 

Procura ver la situación con todos los pasos que vas a dar, intenta ser lo más minuciosa posible. Observa cuales son tus puntos fuertes y tus puntos débiles.  Todos tenemos de los dos.

Pensamientos catastróficos

Trae al presente todos los pensamientos catastróficos que llegan a tu mente.  Míralos lo más desapasionadamente posible.  Míralos como si te los estuviera diciendo un conocido.  Verás que al final, hasta te pueden hacer gracia, por lo exagerados que son.

Cuenta, enumera

Cuenta cuantas expresiones como: “me moriré”, “solo me pasa a mi”, “el mundo se acabará”, “seguro que…”, “la vida no me ama”.  Posiblemente cuentes bastantes. Y con esta forma de hablarte, no te extrañe que la ansiedad entre en tu cuerpo.  A cualquiera nos pasaría.

Consejo para el cuerpo y la mente:

Observa lo bien que te sienta sentirte serena y tranquila.  Esta sensación placentera de bienestar cuando estás serena, te ayudará a ser más constante en realizar  los ejercicios que te van alejando de vivir en angustia.

 

 

21 Sep 2018

Hacer nuevos amigos

 

Hacer nuevos amigos cuando empezamos un nuevo curso o un nuevo trabajo es un reto que a todos nos crea inseguridad.  Nuestro ego quiere ser aceptado y quedar bien.

Haber vivido situaciones similares, no impide que volvamos a pasar por la experiencia de “ser el nuevo”;  no impide que todas las caras se vuelvan a nosotros con curiosidad y sintamos que tenemos que darnos a conocer y salir airosos de la situación.  Tranquilos, también ellos están viviendo la misma experiencia, aunque se sientan protegidos por el grupo. 

 

El primer paso es «caer bien» en el nuevo grupo

 

Todos sabemos que hacer amigos es diferente a sentirnos bien entre personas que empezamos a conocer, por lo tanto el primer paso es “caer bien” en el nuevo grupo.

Pasos para caer bien

Presentate

Dar a conocer datos sobre donde vives, cuales son tus aficiones te facilitará encontrar personas afines a ti. Da nombre sobre amigos tuyos, puede haber conocidos comunes.

Sé tu mismo siempre

No intentes impresionar.  No opines sobre temas que no conoces demasiado.  Es más útil escuchar y aprender, ya encontrarás el momento para dar tu opinión cuando la tengas más trabajada.

No cambies tu forma de vestir, por asemejarte al estilo del grupo.  Usa la ropa con la que te sientes bien.

No te aisles:

Participa en actividades comunes.  Sé una persona disponible y fácil de encontrar.  Evita el mal humor.

 

“¿Qué os parece si?” es una buena fórmula para iniciar nuevas propuestas.

 

Ten iniciativa cuando participes en reuniones de estudio o trabajo o para proponer encuentros lúdicos..  “¿qué os parece si?” es una buena fórmula para iniciar nuevas propuestas.

Y como conclusión: 

Se una persona que sonríe y que no entra en cotilleos.  La buena educación, es valorada en todo grupo humano.  No tengas prisas para entablar amistades.  La amistad puede llegar más tarde.  La amistad, muchas veces, es cuestión de cercanía y tiempo.  Lo importante ahora, es que te sientas bien y aceptada en el nuevo ambiente con el que has comenzado a relacionarte.

Y además una curiosidad:

 Si te acercas a un grupo y ves que todos sus pies se dirigen al centro…, mira como te acercas o pasas, porque con sus pies te están diciendo  (por lo menos en ese momento):  «estamos cerrados»

 

 

14 Sep 2018

Desnudez

 

“Lo que solemos llamar desesperación, es solo nuestra dolorosa hambre de esperanza.”  (George Eliot)

 

Mi boca lleva de bandera el sabor de la tuya desde el día en el que el calor del asfalto, en pleno agosto, no llegaba al que sentíamos al rozarnos. La ansiedad termina cediendo espacio a la estabilidad, y dudas si realmente está bien; acomodarse en el infierno termina por calcinarte.  Sabes que el fin existe y que está en tu mano abrazarlo o apartarlo lejos, atarlo y silenciarlo con cinta americana. Eliges lo segundo; la estabilidad del infierno.

Llena de llagas susurras que soplando muy fuerte lograrás enfriarlo,

 

Aquel infierno antes fue océano

 

que aquel infierno antes fue océano y ya no puedes renunciar a él. Eres fuerte y aún sabiendo la toxicidad del fuego persistes en entrar en calor antes de nadar en aquella inmensidad que a tantas marineras se ha tragado.

Te pensaste hidra de Lerna y terminaste como un animal agachando la cabeza por cariño. Soportando lo insoportable. La angustia terminó por conquistarte y lo que más te torturaba era pensar en que tu madre se culparía por aquella libertad concedida si conociese el ardor de aquel mar.

Más tarde, la cara húmeda del mal mojaría mis labios con lágrimas,  arrepentido por las quemaduras. Quemaduras que repetiría de nuevo con más intensidad, con brasas en la lengua, apuntándome a la retina y al tímpano.

 

No pides ayuda, porque piensas que los puedes arreglar

 

No puedes pedir ayuda porque eso sería zanjar algo que tú crees que puede arreglarse, pero arreglar cristal roto con saliva nunca ha dado resultado. No puedes pedir ayuda porque tienes fe en que puedes impulsarte sola para salir de todo esto, pero después del empuje nunca llegas a la superficie y cada vez estás más cansada. No pides ayuda porque crees que es debilidad, es decepción y sobretodo, profunda tristeza para aquellos a quienes adoras. No pides ayuda porque ya es tarde.

 

No pides ayuda porque ya es tarde

 

 

Texto escrito por:

Marta González

Otros escritos:  Nací mujer
                            Eres preciosa

 

 

11 Sep 2018

Cómo gestionar las emociones negativas

 

Como gestionamos las emociones negativas

Gestionar las emociones negativas depende de nosotros.  Todos tenemos sentimientos negativos y no podemos escaparnos de ellos. Cada uno de nosotros en un momento u otro de nuestras vidas experimentamos sensaciones que nos desagradan y con las que tenemos que lidiar.  ¿Quién no se reconoce en sentir una incomodidad por tener que ir a hablar con el Director de un banco o la rabia que sentimos cuando un conductor nos pone difícil el adelantarle?.

¿Qué dicen los entendidos sobre las emociones negativas?

Los neuro-científicos nos dicen que no podemos evitar sentir emociones negativas y además nos alertan de que si queremos negarlas, ignorarlas o sacarlas de nuestra vida a la fuerza estamos cometiendo un error, pues solo logramos que se hagan más grandes, que se intensifiquen.

 

Si intentamos evitar experimentar emociones negativas, paradójicamente, hacemos que las experimentemos con más frecuencia y con mayor intensidad.

 

Si intentamos evitar experimentar emociones negativas, paradójicamente, hacemos que las experimentemos con más frecuencia y con mayor intensidad.

Si buscamos el perfeccionamiento, si pensamos que siempre debemos estar en estados emocionales perfectos, esta actitud, nos puede traer problemas como por ejemplo, tener una idea de imperfección constante y de que no somos capaces de conseguir neutro “ideal”

Cómo tratar nuestras emociones negativas

Una forma realista de tratar las emociones es “escucharlas  Las emociones son “los mensajeros”  de nuestro cuerpo y nos intentan informar sobre lo que ocurre dentro de nosotros.  Las emociones, básicamente son datos y cuanto antes las escuchemos y aceptemos, mejor nos encontraremos y mejor sabremos gestionarlas.  Las emociones, en realidad, no son buenas o malas.

Distinguir entre emoción y acción es clave al tratar con nuestras emociones, sean las que consideramos negativas o positivas.  Sentir una emoción no significa que nos tengamos que lanzar a realizarla como si de un fin se tratase.  Yo puedo sentir enojo y la sensación de gritar a pleno pulmón, pero soy Yo la que decido gritar o no gritar (decido llevar la emoción a la acción).  Mi emoción solo me proporciona una información increíblemente útil sobre el momento que estoy viviendo  y si consigo incorporar esta información a mi forma habitual de comportarme habré conseguido tener un “As” más en mi manera de relacionarme con mi entorno:  Aprovecho mi emoción para mejorar mi proceso en la toma de mis decisiones.

Dos razones para gestionar tus emociones

Cuando gestionamos nuestras emociones con habilidad obtenemos dos resultados positivos: 

Somos capaces de actuar de forma más adaptada al momento que vivimos y segundo, nos sentimos con un espíritu más tranquilo

Dos formas para conseguir gestionar nuestras emociones

Abrazar la incomodidad  ¿qué es? 

Abrazar la incomodidad supone salir de nuestra zona de confort, abrirnos a otras experiencias y no rechazarlas y al no rechazarlas, estamos conviviendo con ellas y superándolas:  Nuestra mente, ya no funciona de forma automática ante un hecho que no nos resulta agradable.

 

Trátate como a un niño asustado que llega a ti buscando consuelo

 

Abrazar la incomodidad supone tratarnos con amor, no abatirnos ante un suceso que hemos realizado y que nos produce angustia.  Es tratarte como tratarías a un niño pequeño que llega a ti, asustado, por algún suceso que ha vivido y que le ha asustado.

Meditación:

La ciencia ha demostrado una y otra vez, que la meditación es uno de los caminos más efectivos para lidiar con el estrés, la ansiedad, y las emociones negativas.  Encontrar la técnica de meditación que más se adecue a ti, es algo que todos tenemos que hacer.  Métodos hay muchos y es bueno empezar por ese que nos haga sentir bien.  Y además podemos explorar distintos caminos de meditación e ir avanzando en esta disciplina.

 

Texto:  itziar

09 Sep 2018

Cómo organizar mi vida y mi tiempo

Tu puedes organizar tu vida y tu tiempo.  Solo depende de ti.

Cuando nos sentimos con ganas de querer organizar nuestro tiempo, nuestra vida, suele ser por dos motivos: o percibimos que tenemos muchas cosas que hacer  y necesitamos organizarnos porque nos sentimos estresadas y que nos falta tiempo para realizar nuestras tareas como queremos… o por el contrario, nos sentimos “apagadas” y sin ganas para hacer nada y queremos salir de este estado de “semidepresión.  Para las dos realidades necesitamos una estrategia, y la decisión de querer dejar atrás esta sensación desagradable de “no llego a todo” o “no tengo ganas de hacer nada”  Necesitamos cambiar  la forma de pensar

 

Cómo organizar mi vida

Organizar mi vida y mi tiempo requiere tomarnos un tiempo para decidir lo que queremos hacer y organizarlo.  No permitimos que nuestro día sea continuamente movido por el azar

Conocerte

Tú sabes mejor que nadie, si te exiges demasiado o por el contrario, pasas de todo.  Para hacer esta reflexión, es bueno que al finalizar el día hagas un recuento de las emociones que sientes cuando caes en la cuenta de que te han quedado cosas por hacer.  No es bueno «machacarse», si «organizarse«

Priorizar

Durante todo el día tenemos cosas que hacer, pero no todas son igual de importantes.  Antes de agobiarte, prioriza. Mira de forma desapasionada, lo que realmente tienes que sacar adelante en ese día y hazlo.  No lo pospongas su realización porque para ti, es importante.

Ser realista

Considera siempre que tú también necesitas tu tiempo.  No te dejes para lo último.

Decir NO

Cargarse con tareas que no nos corresponden, o que en ese día no tienen espacio, por no saber decir NO es “de locos”

Lleva una agenda

Llevar una agenda nos viene bien a todos, pero nos viene mejor a los que tenemos la sensación de no organizar bien nuestro tiempo.  En ella prioriza lo que es para ti importante realizar en ese día.  Procura especificar el área en la cual lo calificas.  Es vital, porque así te darás cuenta, de forma objetiva, a qué área de tu vida le dedicas más tiempo:  profesional, familiar, relax, aficiones…  Y podrás equilibrar, dentro de la realidad, tu actividad

Delega

Una vez que has observado como inviertes tu tiempo, puedes delegar…  puedes dejar que realicen otros tareas que te llevan tiempo y que no es imprescindible que realices tú.

Encuentra tiempo

Encuentra dos minutos para mirar tu agenda por lo menos dos veces al día y ver si tu día se está desarrollando como lo tenías planeado.  Hay veces que las tareas rutinarias que realizamos nos hacen olvidar esa “tarea importante” que nos habíamos propuesto hacer ese día en concreto.  Mirar tu agenda te permitirá hacer las correcciones pertinentes, si así lo decides.  Y cuando te vayas a dormir:  mira tu agenda y puntualiza lo realizado y marca las tareas que igual, han quedado pendientes.  Date un beso y ahora “la tarea principal” es darte un buen descanso y dejar el “hacer” para mañana.  

 

Texto:  Itziar 

 

08 Sep 2018

Dinero y poder

 Yo tengo, Poder

Continuamente hablamos de dinero y poder…  Parece que son las dos palabras sinónimas y que mueven el mundo.  Son dos palabras que nos hacen vibrar, pero ¿significan lo mismo?

Poder y dinero, no es lo mismo y nos lo dice muy claramente, Frank Underwood, el personaje principal de la famosa serie House of Cards, cuando le dice a Raymond Tusk:  “puedes tener todo el dinero del mundo, pero yo tengo a todos los hombres con armas”.

Ya sabemos, podemos ser multimillonarios… pero el poder lo ejerce el Estado, que es el que tiene la libertad de decir a sus hombres armados:  “Actúa”, y además actúa con legitimidad, porque si no se convertirían en una banda de malhechores…, y no es el caso.

El poder, es la capacidad de influir en el otro y claro, con un arma delante.. pues es muy difícil decir:  No quiero.

Tener dinero, claro que también gana adeptos para tu causa, pero es una transacción:  “me das-te doy”  Tienes medios abundantes para conseguir lo que quieres, pero una condición que está implícita es la negociación.

 

El dinero busca aliados con el Estado para tener poder y legitimidad, que es lo que hago yo

 

Entonces no podemos dejar de pensar que el dinero busca aliarse con el Estado para tener poder y además estar en la legitimidad y conseguir sus objetivos, que es en definitiva lo que todos deseamos y que nos afanamos día a día en conseguir. 

¿Y entonces, donde estoy yo?  Yo estoy, como todo el mundo, involucrado en conseguir mis propios resultados, mis propios objetivos.  Porque por ingenuo que parezca, es cuestión de consciencia (saber lo que quiero) y de capacidad de negociación (dinero) y de mantenerme dentro del Estado para que él me proteja.

Muchas veces pensamos en el dinero y el poder como conceptos ajenos a las personas que llevamos una vida en el anonimato porque no salimos en los listados “Forbes”, pero lo cierto es que nosotros podemos tener más poder a la hora de llevar a cabo nuestros objetivos que algunas de las personas que son nominadas en estos listados Forbes.  Solo necesitamos saber que esto es realmente cierto y no dejarnos deslumbrar por cifras que nos parecen inalcanzables y a las que asociamos con poder.

 

En vez de darte razones por las cuales no puedes hacer algo, date unas cuantas por las que si puedes

 

 

Texto:  Itziar

 

   

31 Ago 2018

Cómo no dejar que los pensamientos negativos te controlen

Dejar que los pensamientos negativos me controlen, no está en mi plan

Los pensamientos negativos llegan a la mente, es una realidad que todos conocemos.  Y es inevitable que lleguen, están vivos en nuestra sociedad y entran en nuestra cabeza como si de su casa se tratase y a veces, con intención de instalarse para siempre porque se encuentran cómodos si alguien los sigue alimentando.  

 

La trampa más importante de nuestros pensamientos negativos es que quieren cambiar de estatus y convertirse en ”yo”, no se conforman con ser solo:  un pensamiento más

 

Por lo tanto, lo importante no es que tengamos pensamientos negativos, lo importante es cuánto tiempo les dejaremos que estén y si nos controlan o no.  Es decir si nos dejamos identificar por ellos y no los dejamos ir.

La trampa más importante de nuestros pensamientos negativos es que quieren cambiar de estatus y convertirse en ”yo”, no se conforman con ser solo:  un pensamiento más.

Si hemos caído en el error de confundirnos con nuestros pensamientos, lo más inteligente es que salgamos de tal caos cuanto antes.

 

Cómo salir del caos de los pensamientos negativos:  Tres pasos para hacerlo

1º  Sentirte un ser independiente:

Sentirte como un ser único, aunque pertenezcas a una familia, a un entorno concreto, es el primer paso para no confundirte con lo que piensas.  Tus pensamientos forman parte de lo que has interiorizado de la realidad que te rodea y la mayoría de las veces son limitantes,  pero no es obligatorio sentir o pensar como te han enseñado a hacer.  Siempre puedes recolocar esos pensamientos negativos que te hacen sentir mal.  Darles el lugar que ocupan en tu historia y no dejan que avancen.

2º  Me dedico tiempo a mi:

Siempre hay cosas que nos gustan hacer y que no llevamos a la práctica, y no porque no tengamos tiempo; como a veces nos decimos.  No las llevamos a la práctica porque no nos sentimos con derecho a hacerlas y a sentirnos bien haciéndolas.

Sentirse bien haciendo algo para lo que no tenemos permiso:

Este paso es muy importante, porque muchas veces nos atrevemos a realizar acciones nuevas pero no nos sentimos bien y nos decimos, para qué voy a seguir haciendo esto si me siento: nerviosa, enfadada, torpe, o cualquier otro adjetivo que se nos ocurra y nos separe de la idea de seguir realizándolo. 

Caer en la cuenta de que el sentimiento negativo que sentimos es el que nos impide llevar a término nuestro objetivo y no nuestras habilidades para lograrlo, es la forma que tenemos para alcanzar nuestro propósito.  Nuestro sentimiento negativo puede estar ligado a defender dentro de nosotros  el querer complacer a alguien que amamos.  Es bueno saber que no podemos complacer a todo el mundo y que nuestro único reto es, complacernos a nosotros mismos.

3º  Menos drama:  “KO” al drama

Muchas veces decimos:  quiero ser feliz, pero dentro de nosotros amamos el drama, las grandes tragedias, con sus heroínas y tiranos.  Historias que hemos oído contar o leído y con las cuales hemos llorado y reído. Historias que nos han narrado en colegios y clubs donde los protagonistas tiene que sufrir mucho y el final es incierto.

Hay que tener cuidado, si nos gustan este tipo de narración y a nosotros ser sus protagonistas, porque siempre nos engancharemos a pensamientos negativos e igual nos cuesta salir de ellos.

 

El secreto no es correr detrás de las mariposas.

Es cuidar el jardín, para que vengan a él

 

Texto:  Itziar