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Tag : reflexion

15 Ago 2018

Cara, ser feliz.

 

He pasado muchos años encerrada en mi misma y en un dolor que solo me creaba yo, solo por el miedo de intentar ser feliz y no conseguirlo, por proponerme metas y no oír el pistoletazo de salida, por decepcionar a los que me quieren, por sentirme hormiga entre tanto elefante y gata entre tanto león.

 

Sentirme hormiga entre tanto elefante y gata entre tanto león

 

Después de un par de años me doy cuenta de lo estúpida que fuí al final de un dolor con los pétalos inexistente y haber malgastado tanto días buscando una felicidad sin darme cuenta que el único momento que existe para ser feliz es ahora. Si, como escucháis, el único momento para ser feliz es ahora, hoy, en ese mismo segundo, minuto, hora, día.

 

El único momento que existe para ser feliz es ahora

 

Porque el error esta en buscar la felicidad. Permitirme decir que la felicidad no existe, que la felicidad solo está en los instantes y que lo debemos hacer es ser feliz en los pequeños momentos de cada día. Levantarnos cada día sonriendo porque estamos vivos y con la ilusión y el propósito de ser felices durante las 24 horas. Parece un número pequeño, pero creo que serás feliz 24 horas tras 24 horas.

 

Ser felices 24 horas tras 24 horas te hará feliz una vida entera

 

No podemos pretender ser felices toda nuestra vida. La vida tiene sus subidas y bajadas, somos humanos y sufrimos, necesitamos llorar y odiar en cuando, la vida es estar arriba de la montaña y que una piedra se mueva y nos caigamos al suelo en cuestión de segundos, la vida es sonreír y llorar, querer y odiar, que entren en tu vida o que salgan de un portazo, que es nuevo y volver al hogar, es abrazar o que te reprendan, es follar o tener un gatillazo, es lo que besen o que lo besen, es aprobar o suspender, es poesía y prosa, es acierto o error, es puta pero también  diosa. Todo  lo bueno tiene algo malo, por qué tanto para ser feliz que es triste y feliz.

 

Que ser triste o feliz es una opción

 

Antes de que me levante cada día eligiendo la opción de ser triste, hasta que toque el fondo y decidí ser feliz, porque me gusta, porque estoy viva y tengo una sonrisa preciosa. Porque tengo una vida por delante y un mundo bajo mis pies para demostrar todo lo que valgo y nada ni nadie me va a parar. Ya no
Digamos que hace tiempo decidí que mi moneda tenía dos caras, nada de cruces, dos caras para ser feliz. Cada mañana me levanto y lanzo la moneda al aire, cara, ser feliz. Porque no quiero más cruces en mi vida. Hoy decido cara, hoy decido ser feliz, sin posibilidad de dejar que la tristeza ocupe mi día. Y tu, ¿que eliges?

Y tu, ¿que eliges?

11 Jun 2018

Que no se te olvide sentir

En una época en la que las redes sociales inundan nuestras vidas y la realidad se disfraza de perfección, muchas cosas se nos pasan por alto. Nuestras prioridades se limitan a compartir el momento de la forma más original posible para conseguir likes, pero ¿y si en lugar de buscar la “publicación perfecta”, disfrutásemos del momento que estamos viviendo?

 

¿Y si en lugar de buscar la “publicación perfecta”, disfrutásemos del momento que estamos viviendo?

 

Una vez leí que las mejores historias se forman de momentos que se sienten, pero no se muestran a primera vista, y es cierto. Porque el instante perfecto no hay que crearlo, sino tener la capacidad de verlo y apreciarlo. De sentirlo. Al fin y al cabo, dentro de unos años no nos vamos a acordar de la foto que llegó a mil likes, o el tweet que se posicionó como número uno en tendencias, sino del momento, y de aquellos con quienes lo viviste.

 

El instante perfecto no hay que crearlo, sino tener la capacidad de verlo y apreciarlo

 

No malgastes la semana esperando a que llegue el viernes, esperando a terminar los exámenes, o salir del trabajo. Exprime cada ocasión hasta encontrar lo positivo de ella y así, poder acostarte cada día feliz con lo que has hecho. No te permitas arrepentirte por haber perdido un día. Porque las cosas buenas no llegan solas, tú eres el único responsable de hacerlas llegar. Tú eres el único responsable de tu felicidad, y el único que puede conseguirla.

 

Porque las cosas buenas no llegan solas, tú eres el único responsable de hacerlas llegar

 

Disfruta de cada oportunidad que te dan las personas, los lugares y la vida, porque no se va a volver a repetir. Aprende a ser feliz con las pequeñas cosas, pues son las mas valiosas. Crea historias que el día de mañana puedas recordar tumbado en la cama y te hagan sonreír como cuando las estabas viviendo.

No te conformes.

Que no se te olvide crear,

Disfrutar,

Vivir, Pero sobre todo…

Que no se te olvide sentir.

 

 

 

04 Abr 2018

La magia, ¿viene o se obtiene?

La magia viene a nuestro encuentro

Soñamos que la magia venga a nuestro encuentro

Soñamos con la magia, en primer lugar, porque nos encanta que nos venga de sopetón,  lo agradable e inesperado. Con la magia de un encuentro en que la primera mirada nos haga ver estrellas, en un cielo despejado, en una mañana de verano.  Y mágico es que encontremos la palabra adecuada pera sin tartamudeos, contestar la pregunta que nos ha hecho mientras pensamos: es él.  Seguro que es él.  Tener esperanza en lo que consideramos, objetivamente, poco probable es lo mágico.   

 

 La magia es: luces blancas que salen con alegría del fondo de un sombrero y no siempre de un sombrero de copa

 

Además buscamos la magia porque nos gusta que nos sorprendan; nos gusta que la vida nos sorprenda.  Desde luego amamos el pensamiento:  ¿cómo esto es posible?, ¿cómo puede estarme sucediendo a mí? Nos hace sentirnos especiales, fuera de la rutina y es divertido sentir que nos ocurren cosas nuevas.  “Cosas”  que hemos acariciado en nuestra fantasía y que hemos dejado volar, esperando el momento en que pusieran sus pies en la tierra. Y hoy, los han puesto, y te sientes como un ser único y el resto del mundo se evapora.

La magia, sin sombrero de copa, es ver como únicos los hechos cotidianos.  Nos sorprendemos con el resultado, sin fijarnos en los caminos que nos han llevado a vivirlos. Y concluimos:  Es mágico.  Y por supuesto, es mágico, porque nadie tiene asegurado conseguir eso, con lo que se sueña.

 

La magia está en nosotros

Nos gusta la niñez

Nos gusta la niñez porque para los niños todo es mágico, se sorprenden con rapidez, incluso ante lo que ya saben que va a suceder.  Como mostrarles un caramelo que tenemos en una mano cerrada.  Los niños no sueñan, viven lo que sueñan.  Y eso es la magia.

 

La niñez, la magia del niño

 

Me gusta pensar que nunca dejamos atrás al niño “ilusionista” que llevamos dentro, porque siempre encuentra lo que busca.  Si el caramelo no está en una mano, toca la otra.  Y si al abrirse está vacía, vuelve a tocar la primera.  Y el juego se repite hasta que desenvuelve su caramelo. Nuestras ilusiones infantiles siguen estando dentro de nosotros, esperando sin prisa, que las veamos materializarse, dentro de una mano abierta que puede ser la tuya, o la tuya… ¿para qué obcecarse?  Los niños ilusionistas buscan la mano que contiene su ilusión y en esto, si son obstinados, no cejan en su empeño… aunque los mayores se enfaden.

 

Llegar a la magia que a todos nos sorprende

 

Tu niño y el mío están listos para realizar sus ilusiones, si tus pensamientos adultos dejan de cuestionarle. Si las exigencias de la sociedad que vivimos las aparcamos en «el parque infantil» y al niño lo ponemos en la calle. Y así, llegar a la magia que a todos nos sorprende y que necesitamos para vivir.  La esperanza es magia disfrazada de adultez.  Sin sentirnos mágicos, no conseguiríamos vivir la fantasía que realmente supone vivir.  Porque la vida es pura fantasía.  Sería bueno que hiciésemos, con la vida, la magia, que todos esperamos vivir.  Mágico es que tú y yo, podamos hoy conocernos a través de la fantasía.  De la fantasía de unas letras dentro de un «sombrero de copa».

 

 

 

04 Ene 2018

¿Por qué huimos de los problemas?

Huir de los problemas o enfrentarlos

Dejar para otro momento situaciones que nos incomodan, es una constante que nos encontramos con frecuencia en nuestras vidas y que nos hace sentir mal.

En nuestra cabeza nos bombardean pensamientos del tipo:  “esto no puede seguir así”, “tengo que tomármelo en serio”  “me ha vuelto a pasar” y al mismo tiempo y casi sin que nos demos cuenta y con la misma fuerza mi otro yo me comenta:  “vah, no tiene tanta importancia”, “puede esperar”, “no te complique la vida”

 

Nos pone en la situación de abandonar nuestra zona de confort

 

Resolver problemas es verdad que nos pone en una situación incómoda.  Nos pone en la situación de abandonar nuestra zona de confort.  Tenemos que andar por caminos que no hemos transitado antes.

¿Por qué nos causa  angustia pensar que tenemos que resolver “eso” que entendemos como problema?  ¿Por qué nuestro cerebro, nuestras emociones nos envían mensajes prácticamente antagónicos?

Es simple, los problemas a resolver se nos presentan como, y cito textualmente la definición que nos da el diccionario como una “Cuestión discutible que hay que resolver o a la que se busca una explicación”.

 

¿Crees que eres una persona que huye de los problemas?

Tranquila,  tu cerebro no te engaña, tu cerebro te está diciendo la verdad: todo es discutible.  Nada es blanco o negro. No es bueno ni malo huir de los problemas. No en bueno ni malo enfrentarse a ellos o huir. No eres una cobarde si te entran ganas de salir corriendo de ti y de tu vida.

 

No eres una cobarde si te entran ganas de salir corriendo, de ti y de tu vida

 

El problema está en que no te decides y no en la situación que te incomoda. Lo primero para resolver un problema es la decisión de resolverlo ya que huir de tus problemas es una carrera que jamás ganarás.  Y en segundo lugar decidir, determinar, el método que vas a seguir porque huir de los problemas no formas parte de la solución.

 

Huir de tus problemas es una carrera que jamás ganarás

 

No huir de un problema supone que miras lo que te disgusta cara a cara y decides si merece la pena o no encontrarle una explicación. Cuando tienes la explicación entra en juego la acción y ésta puede ser de dos formas: aceptación o de cambio. Para cualquiera de las dos actuaciones necesitarás hacer retoques en tu forma de relacionarte con la vida.

 

Eres tú la que decides y la que puede revisar el proceso y hacer ajustes de acuerdo a tu percepción

 

Muchas veces el planteamiento que nos viene a nuestra cabeza es: ¿qué cosas nuevas tengo que hacer?  Pero hay otra forma de verlo que también viene muy bien y es: ¿Qué tengo que dejar de hacer?  Las dos formas de planteamiento son válidas para no huir de nuestros problemas. En ti está decidirte por cuál vas a utilizar y las dos llevan al cambio que deseas.  Ver formas distintas de afrontar los pasos que tienes que utilizar para llegar a tu meta te proporciona la sensación de libertad.  Eres tú la que decides y la que puede revisar el proceso y hacer ajustes de acuerdo a tu percepción.

No lo olvides nunca porque a fin de cuentas: Tu eres la que vives tu vida.

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