¿Cómo superar el perfeccionismo?
¿Eres perfeccionista? Eso del perfeccionismo es la mayor putada. Parece que todos son ventajas, y cuando le dices a alguien que eres demasiado perfeccionista como un defecto se rien en tu cara.
Aquí no hablamos de ser un toco tiquismiquis, si no de no poder soportar que las cosas salgan exactamente de la forma en la que queremos cuando queremos. Hablamos de un nivel de perfeccionismo que te jode bastante la vida y que no te deja disfrutar de lo que haces y consigues.
¿Por qué?
Porque siempre podrías haberlo hecho mejor, porque tu solo ves fallos donde el resto ven cosas buenas. Porque para ti nunca nada es lo suficientemente bueno.
Ser perfeccionista a tal extremo conlleva mucho sufrimiento. Eres perfeccionista contigo misma y con la gente, con lo que haces. Es algo que te impide valorar lo que tienes porque nunca es suficiente.
Si alguien te felicita no lo disfrutas porque en el fondo crees que tendrías que haberlo hecho mejor. Tienes un barómetro con el que mides lo que haces que siempre va a demandar más.
¿Ejercicios para superar el perfeccionismo?
Lo mejor para superar el perfeccionismo es darte cuenta de que:
la perfección no existe.
No la persigas. No vas a conseguirla. Tienes que ser consciente de que consigas lo que consigas si sigues con esa actitud nunca vas a estar orgullosa. El problema no lo vas a resolver mirando o poniéndote metas imposible. El problema lo tienes tú. No te aceptas como eres y buscas esa aceptación en las cosas que haces.
Hasta que no te sientas cómoda contigo mismo nada de lo que hagas va a hacerte feliz. Nada va a hacerte sentir bien.
Las consecuencias del perfeccionismo
La única consecuencia del perfeccionismo es que no vas a ser feliz. No vas a estar bien contigo misma. Siempre vas a querer más y más. Te vas a autoexigir demasiado y eso te va a hacer frustrarte.
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