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Tag : pensamientos negativos

17 Oct 2018

Cómo parar los pensamientos negativos y ser más positiva

Los pensamientos negativos nos debilitan y nos cortan las ideas buenas que tenemos.  Pensar en negativo solamente es un hábito.  Es una costumbre defensiva que hemos adquirido para no vivir algo que nos hace daño.  Vivir desde el «no puedo porque» evita que nos enfrentemos a decepciones que no queremos vivir.  Aceptar que en la vida no siempre salimos airosas al ciento por cien en lo que deseamos, es ir aprendiendo a vivir. Es ser positivo.

Con los pensamientos negativos solo anticipamos desastres imaginarios.  De esta forma evitamos hacer y ponernos en peligro.  Lo gracioso es que ya vivimos el desastre antes de que ocurra.  Lo gracioso es que si pienso que no puedo aprender francés, ya estoy logrando no aprenderlo.  Y así evitamos las dificultades y los retos que hacer algo nuevo siempre trae.  Nos escondemos detrás de esos pensamientos negativos para no sufrir.  Sin darnos cuenta que por tener esos pensamientos negativos, ya estamos sufriendo.

Cuando sufrimos por algo que nos ocurre en el cuerpo, como una gripe, ponemos remedio.  Vamos al médico.  Utilizamos remedios que nos han ido bien en otros momentos. Pero que pasa ¿cuando lo que nos hace sufrir es nuestra forma de pensar negativa?  Muchas veces nos contentamos con decir:  Es que yo soy así y no hacemos nada.

 

Cómo parar los pensamientos negativos

Primero y más evidente es aceptar que tenemos pensamientos negativos.  Aceptar que los pensamientos negativos los hago y alimento yo.  Pero no son «mi yo».  Muchas veces solo son pensamientos que están en mi entorno y que yo he hecho míos sin pararme a ver si son ciertos o no.  Sin pararme a ver que errores hay en ellos.  Y siempre los hay.  El más común es el de la generalización.  Ya se que es un tópico pero voy a ponerlo:  «las mujeres gordas no gustan a los hombres» yo tengo unos kilos de más, por lo tanto no gusto a los hombres.  Mentira.  Muchos hombres prefieren a una mujer con formas rellenas y no maniquíes de escaparate.  Pero si yo he interiorizado esta idea me sentiré insegura y evitaré ponerme en riesgo de que me digan que no.  Seguiré perpetuando una idea errónea. En cambio, si no nos dejamos llevar por esa idea, podremos dejar de lado todos esos pensamientos. 

Utilizar el PERO es muy útil.

Cuando detectamos un pensamiento negativo poner el «pero» detrás y concluir la frase con una afirmación que nos guste y que sabemos que tenemos, es un buen ejercicio para quitarle protagonismo al pensamiento negativo.  El pero, si lo piensas, lo utilizamos mucho para devaluar nuestras características positivas, entonces ¿por qué no lo vamos a utilizar para frustrar nuestros pensamientos negativos?

Tengo mucho genio PERO me río con facilidad.  Es verdad que tengo genio pero le he quitado el poder y se lo he puesto a la risa.  Seguro que si te ves riendo, el genio poco a poco irá dejando de ocupar el espacio que tu no quieres y dejarás de sentirme una persona persona irritable.

Utilizar la interrogación

Es otra forma de quitar peso a nuestro pensamiento negativo.  Si me observo diciéndome algo que me hace sufrir a continuación pregúntate si es así.  Imagínate que piensas «me huelen mucho los pies», lo puedes cambiar por «¿me huelen mucho los pies?  Verás que con esta forma tu pensamiento será más objetivo.  Descubrirás si realmente te huelen y pones remedio o si es un olorcillo normal que al terminar el día y sacar nuestro pie del zapato, todos podemos sentir.

La distracción

No te quedes rumiando tu pensamiento, sal de él con una distracción.  Haz algo que ocupe tu mente y que te guste y recréate en ello.  Fíjate en lo bien que te sientes realizando esa actividad y no la vivas como un recurso que has utilizado.  Dale la importancia que tiene sin quitarle ni una coma.

Ser más positiva

Ser positiva es coger el hábito de apoyarte en lo que sabes que son tus puntos fuertes y poner menos énfasis en tus defectos (que todos los tenemos, hasta el más exitoso entre las personas que conocemos).  Escoger los pensamientos que te hacen sentir bien e identificarte más con ellos es la forma en que te vas a sentir mejor contigo misma

31 Ago 2018

Cómo no dejar que los pensamientos negativos te controlen

Dejar que los pensamientos negativos me controlen, no está en mi plan

Los pensamientos negativos llegan a la mente, es una realidad que todos conocemos.  Y es inevitable que lleguen, están vivos en nuestra sociedad y entran en nuestra cabeza como si de su casa se tratase y a veces, con intención de instalarse para siempre porque se encuentran cómodos si alguien los sigue alimentando.  

 

La trampa más importante de nuestros pensamientos negativos es que quieren cambiar de estatus y convertirse en ”yo”, no se conforman con ser solo:  un pensamiento más

 

Por lo tanto, lo importante no es que tengamos pensamientos negativos, lo importante es cuánto tiempo les dejaremos que estén y si nos controlan o no.  Es decir si nos dejamos identificar por ellos y no los dejamos ir.

La trampa más importante de nuestros pensamientos negativos es que quieren cambiar de estatus y convertirse en ”yo”, no se conforman con ser solo:  un pensamiento más.

Si hemos caído en el error de confundirnos con nuestros pensamientos, lo más inteligente es que salgamos de tal caos cuanto antes.

 

Cómo salir del caos de los pensamientos negativos:  Tres pasos para hacerlo

1º  Sentirte un ser independiente:

Sentirte como un ser único, aunque pertenezcas a una familia, a un entorno concreto, es el primer paso para no confundirte con lo que piensas.  Tus pensamientos forman parte de lo que has interiorizado de la realidad que te rodea y la mayoría de las veces son limitantes,  pero no es obligatorio sentir o pensar como te han enseñado a hacer.  Siempre puedes recolocar esos pensamientos negativos que te hacen sentir mal.  Darles el lugar que ocupan en tu historia y no dejan que avancen.

2º  Me dedico tiempo a mi:

Siempre hay cosas que nos gustan hacer y que no llevamos a la práctica, y no porque no tengamos tiempo; como a veces nos decimos.  No las llevamos a la práctica porque no nos sentimos con derecho a hacerlas y a sentirnos bien haciéndolas.

Sentirse bien haciendo algo para lo que no tenemos permiso:

Este paso es muy importante, porque muchas veces nos atrevemos a realizar acciones nuevas pero no nos sentimos bien y nos decimos, para qué voy a seguir haciendo esto si me siento: nerviosa, enfadada, torpe, o cualquier otro adjetivo que se nos ocurra y nos separe de la idea de seguir realizándolo. 

Caer en la cuenta de que el sentimiento negativo que sentimos es el que nos impide llevar a término nuestro objetivo y no nuestras habilidades para lograrlo, es la forma que tenemos para alcanzar nuestro propósito.  Nuestro sentimiento negativo puede estar ligado a defender dentro de nosotros  el querer complacer a alguien que amamos.  Es bueno saber que no podemos complacer a todo el mundo y que nuestro único reto es, complacernos a nosotros mismos.

3º  Menos drama:  “KO” al drama

Muchas veces decimos:  quiero ser feliz, pero dentro de nosotros amamos el drama, las grandes tragedias, con sus heroínas y tiranos.  Historias que hemos oído contar o leído y con las cuales hemos llorado y reído. Historias que nos han narrado en colegios y clubs donde los protagonistas tiene que sufrir mucho y el final es incierto.

Hay que tener cuidado, si nos gustan este tipo de narración y a nosotros ser sus protagonistas, porque siempre nos engancharemos a pensamientos negativos e igual nos cuesta salir de ellos.

 

El secreto no es correr detrás de las mariposas.

Es cuidar el jardín, para que vengan a él

 

Texto:  Itziar