LA TEORÍA DEL ICEBERG
«Habrá tenido suerte» «Eso es fácil de conseguir» «Ahora tiene todo lo que quiere porque se lo han puesto en bandeja» «Le habrán enchufado» «Eso también lo hago yo».
¿Cuántas veces hemos oído estas frases?
¿Cuántas veces hemos oído estas frases? Una y otra vez cuando consigues llegar a la meta, cumplir un objetivo y cuando decides contarlo te encuentras con que hay personas que en vez de pensar en el largo camino que habrás tenido que recorrer para llegar hasta allí te menosprecian diciendo que es algo fácil, que te ha venido rodado o que ha sido cuestión de suerte.
Observamos maravillados la punta del iceberg
Nunca verán esas largas horas de estudio, noches sin dormir, o esas largas búsquedas en Internet hasta que diste con aquello que buscabas. Pero eso no lo aprecian, simplemente observan maravillados la punta del Iceberg.
No son capaces de bucear hacia el interior de ese océano frío, salado, con multitud de criaturas acechantes que no dudarán un instante en comerte, así podrían comprobar cómo has conseguido llegar hasta donde estas.
Por eso es bueno bucear, ver como se ha forjado cada persona, entender como es o donde está viendo el camino que ha recorrido, observar con detalle cada trozo de agua congelada que ha hecho que al final salga a flote y respire.
Aunque ese no es el final, porque una vez que te has constituido que te has hecho a ti mismo tienes que conseguir seguir a flote y que los rayos de sol no te terminen por consumir y volver a desaparecer en las profundas aguas del océano.
Sé un Iceberg
Un iceberg no es solo un trozo de hielo que se aprecia en la superficie.
Un ser humano no es solo el trozo de materia que se aprecia en la superficie.
Un iceberg es profundo.
Un ser humano es profundo.
Un iceberg tarda año en formarse.
Un ser humano tarda también años en formarse.
Ten paciencia sino nunca saldrás a la superficie ni contemplarás el basto terreno que solo consiguen ver los triunfadores. Aquellos que no se rindieron a la primera de cambio cuando todo parecía ir mal, aquellos que siguieron hacia adelante cuando todos les decían que abandonara, que no merecía la pena perseguir los sueños.
Todos se quedan maravillados ante un Iceberg, por su inmensidad, por su belleza, por su fuerza, porque necesitan muchos años de desgaste para conseguir que se desquebrajen.
Sé un Iceberg.
Autora Texto: Marina