El ambiente del trabajo es algo importante en nuestra vida. Y el jefe que nos toca influye mucho. Una mal jefx puede hacer que ir a la «ofi» todos los días se convierta en una pesadilla. ¿Te ha pasado alguna vez? ¿Qué has hecho?
Cuando no puedes más con un jefe, el rango de emociones que sentimos es muy amplio: frustración, ansiedad, humillación… Llegas a tu casa y eres incapaz de desconectar, empiezas a pensar en el momento en que al día siguiente vas a tener que verle, en la entrega que te ha pedido a último momento, en esa reunión que tenéis en una semana.
Sin darte cuenta, tú tema de conversación se convierte en un mono tema, y a tus compis más cercanos no le hablas de otra cosa. En casa tienes a todxs locxs con tus quejas y tus amigxs escuchan el nombre de tu jefe más a menudo que el de tu pareja.
Esperas que en algún momento la situación cambie, que os empecéis a llevar mejor, que respete tu trabajo, o que simplemente se cambie de trabajo y te deje tranquilx. No dejes que una situación así pueda contigo, porque solo va a ir a peor y no se va a solucionar así como así. Por eso intenta entender cuál es la razón por la que crees que tu jefx es mal jefx. Piensa que cada uno de nosotros consideramos que una persona es buena o mala jefx en relación a lo que necesitamos, las habilidades que tenemos y las circunstancias del puesto de trabajo.
Lo más difícil es mantener tus emociones a raya. Tratar de que las acciones de tu jefe no influyan en el nivel y calidad de tu trabajo. Tampoco que empeore tu estado de ánimo dentro de la ofi con el resto de compis. No hay que tragar con todo y puede ser una situación difícil de manejar, pero trata de no empezar una lucha. Si empiezas a actuar de malas formas para llamar su atención o quejarte, lo más seguro es que la situación se complique, y sea más difícil para ti.
Por qué chocáis tanto
Antes de tomar cualquier decisión es mejor saber qué es lo que está produciendo este comportamiento por su parte. Si en algún momento has comentado con tus compis cómo de terrible es tu jefx, y no te has sentido apoyada por ellxs, es probable que el problema quizás sea algo tuyo.
Hay veces que chocamos con una persona y puede no tener nada que ver con cómo está haciendo su trabajo sino con el tipo de persona que es. Al final no iríamos a tomarnos unas cañas con todas las personas con las que trabajamos. Es decir, si le conocieses en cualquier otro ambiente también chocarias con xl. Tiene más que ver con sus características a nivel personal, que con sus acciones como jefe.
En estos casos tenemos que identificar qué es lo que creemos que no nos gusta, y tratar de dividir lo personal de lo profesional.
Ponte en su lugar
Ser jefe no es tan fácil como puede parecer. Puede ser una posición en la que se está sometido a mucho estrés, además de contar con superiores por encima que exigen un nivel y unos resultados muy altos. Puede ser que tu jefx sea borde en algunos momentos, o se le olvide algo porque tiene la cabeza en la reunión de resultados que tendrá a finales de la tarde, o porque le están apretando para un report que tiene que presentar en unos días. Otra de las razones puede ser que sea nuevo en ésta de ser jefe: no nacemos sabiendo. Si es su primera experiencia en una posición de liderazgo, es probable que todavía no haya aprendido a liderar un equipo y esto te traiga con la cabeza loca.
A pesar de todo lo dicho anteriormente, si tu jefx te está faltando el respeto continuamente o te hace sentir mal, no tiene ningún tipo de disculpa y deberías de tomar acciones. Mantener durante meses un ambiente de trabajo tóxico puede afectarnos mucho a nuestro estado anímico. Ningún puesto de trabajo merece nuestra salud.
Pero no todos los jefes son iguales, ¡vamos a ver qué tipo de jefes te puedes encontrar y cómo puedes actuar con cada uno de ellos!
El jefe que no te deja respirar
Hay jefes que están demasiado pendiente, que no terminan de dejarte solo, quieren estar todo el tiempo en CC y tienden a cuestionar tu trabajo. Trata de seguir su misma estrategia, preguntarle todo el tiempo por todo. Esta estrategia te puede ayudar a que ellx se sienta cómodx contigo, o bien se de cuenta de que realmente no te quiere tener tan pegada, y sea ella misma la que te de un poco de aire.
Un jefe que es un poco inepto
Puede pasar eso de que tenga un puesto, y no puedas evitar preguntarte cómo puede tener una categoría más alta que tú. Esto en entornos digitales puede ser muy común, tener un jefe que no está tan actualizado. Piensa que esto puede ser una oportunidad para hacerte notar, aportar todos los conocimientos que sabes, y aprender de todos los conocimientos que él o ella tengan de otro tipo.
Un jefe que pasa de todo o que vive en su mundo
No hay peor cosa que trabajar con alguien que no le pone interés y que encima está por encima de ti. ¿Qué hacer? Utilízalo también como una oportunidad, coge las riendas de los proyectos, ¡puede ayudarte a crecer! Igualmente si lo que pasa es que es muy despistado y tienes la sensación de que no presta mucha atención.
Un mal jefe
Llamamos mal jefe a un jefe que es malo pero que no tiene ninguna excusa. Este jefx está dentro del grupo de alguien que te está haciendo daño. Si tienen algún jefx como de este estilo, habla con él,o con alguien que esté por encima de él. En el peor de los casos baraja la posibilidad de empezar a buscar otro puesto de empleo si crees que la situación no es sostenible. Y claro, siempre puedes considerar la denuncia. Nadie tiene derecho a echarte de tu puesto de trabajo por mala praxis de un cargo superior.
¿Has tenido alguna mala experiencia con algún jefe? ¿Cómo la has resuelto?
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