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Tag : inteligencia emocional

24 Sep 2019

La capacidad de sobreponerte #BeYouforYou

¿Qué es es la Resilencia? No es una palabra muy común y creo que la mayoría de nosotrxs no sabemos exactamente qué es lo que significa. Tiene algo que ver con el desarrollo personal, temática que desde HiFeelings nos gusta mucho. Dentro de nuestra temática de #Beyouforyou vamos a hablar de temas para conocernos mejor, crecer como personas  y conseguir lo que nos proponemos. Esto debería ser nuestra prioridad! Por eso vamos a empezar esta sección hablando de la resiliencia:

¿Qué es?, en qué consiste?, ¿cómo ser más resiliente?  Pues según  la RAE la definición de Resiliencia es: Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversosPero entonces, ¿a qué llamamos resiliencia? La descripción de la RAE se queda un poco corta, por eso le  preguntamos a Tanit Tubau, autora de «A veces puta y otras maravillosa» un libro que trata sobre la resilencia. En este libro comparte su experiencia sobre su lucha contra la enfermedad de Crohn. Es una enfermedad intestinal inflamatoria que provoca la  inflamación del tubo digestivo produciendo  dolor abdominal, diarrea intensa, fatiga, adelgazamiento y desnutrición. Esta enfermedad  le ha permitido ver la vida desde un prisma diferente. Tanit Tubau es un ejemplo de persona resiliente y es un placer poder compartir con vosotros su definición sobre la Resiliencia. En palabras de TaniT: 

Resiliencia es seguir adelante por ovarios o por cojones (depende de lo que tenga cada uno entre las piernas).

Es no tirar la toalla aunque ésta esté empapada y ya no pueda secar nada más, es no dejar de andar hacia delante aunque no veas a donde vas y te la vuelvas a pegar. Ser resiliente me ha hecho flotar dentro del mar, me ha impedido hundirme durante el naufragio y me ha enseñado a  apreciar la belleza del mar incluso conociendo sus peligros.

Ella, la vida, me ha dado fuerte, me ha hecho convivir con una enfermedad crónica, me ha hecho sufrir desde muy pequeña, me ha dejado llena de cicatrices, se ha llevado parte de mis fuerzas y de mi intestino, incluso se atrevió a quedarse con mi pelo. Pero aun así la quiero. Esas ganas de vivir y de quererme comer el mundo con patatas fritas me han ayudado a poderlo hacer, pues la vida no es solamente puta, también puede ser maravillosa.

 

 

Pero entonces, cómo podemos tener más resiliencia?

 

  • ¡Aprender a adaptarse!

La vida no tiene una ruta ni un mapa. La sociedad y la cultura popular  marcan qué es lo correcto, lo normal, lo que debería ser, lo que es políticamente correcto. Pero la realidad es que ninguna de esas cosas es cierta. No hay camino: ni  correcto ni recto. La vida consiste en eso que decía Tanit, levantarse y adaptarse con eso que te llega.

Adaptación es lo contrario de agarrase al pasado, a lo que fue o a lo que podría haber sido. Adaptarse es mirar al futuro y enfrentarlo con ganas. Estamos muy acostumbradxs a agarrarnos a algo que ya no nos sirve: una relación tóxica, un sueño que no se ha cumplido, alguien que te traicionó a quien no se lo perdonas. Algunos ejemplos: 

  1. Te han echado del trabajo: este momento lo interpretarás dependiendo de cómo lo enfrentes. Puedes pensar que quizás es un momento de inflexión, de buscar otras opciones, en vez de verlo como algo negativo. Quizás no era  el trabajo de tu vida,  o es un buen momento para buscar otra cosa que te guste más o hacer el viaje de tu vida. 
  2. Empiezas en un nuevo trabajo: adáptate a tu nuevo entorno. Tus posibilidades de dar lo mejor de ti dependerán de la capacidad que tengas de adaptarte a tu nuevo sitio: los nuevos procesos de trabajo. Cuando estamos en una situación así  puede ser que haya cosas que no habías visto antes: quizás las reuniones no se hacen como las hacías antes, o los flujos de trabajo son totalmente distintos.  Identificar áreas de mejoras y plantear cambios puede ser super positivo pero no saber adaptarse puede ser contraproducente.
  3. Tu pareja te deja: hay que aprender a dejar ir. A valorar los buenos momentos. Continuar tu vida, aprovechar a quererte más que nunca. Dedicarte a cosas que te gustan y conocer a otras personas. 

Hay que darse cuenta de que estamos en el pasado, en vez de estar en el presente mirando al futuro. Y la única forma de hacerlo es a través del auto-conocimiento.

 

  • Trabajar el auto-conocimiento 

Como decía, la resiliencia está muy ligado a conocerse. Solo si nos conocemos podemos cambiar la forma en la que reaccionamos a lo que nos pasa. 

Si has pasado por una experiencia dolorosa (quién no?) o traumática has podido adquirir mecanismos de defensa que te has hecho más fuerte y te han ayudado a superarlo. Pero estos mecanismos a veces están tan interiorizados que no sabemos del todo si: 

– Son super útiles: si no te conoces, lo mas seguro es que actúes en modo autopiloto, sin conocerte ni entender por qué reaccionas como lo haces. Quizás tienes la suerte de que tus mecanismos de defensas  son útiles, pero puede que no… 

-Nada útiles: también puede pasar que vivas en piloto automático, pero que tus mecanismos de defensa no sean nada resilientes, que no te sirvan y no te estén haciendo ningún favor en tu vida. 

Cuando empiezas a conocerte te vas dando cuenta de estaos auto- matismos.  Y vas cambiando cosas de tu día a día. Por ejemplo: no te importa lo que otros puedan opinar de ti. Disfrutas del camino de aprender, porque conocerte es eso, ¡un proceso! Un proceso en el que podemos escribir, hacer self reflection y preguntas profundas de esas que a veces cuesta responder ¿Qué quieres lo que quieres y por qué? ¿A donde quieres ir realmente?  Hay que ser valiente para hacerse algunas preguntas. Ser valiente y no cuestionar tu habilidad y fortaleza para salir adelante.

 

¿La resiliencia influye en el éxito laboral?

Primero de todo, éxito es una palabra muy amplia. Para cada uno éxito puede ser una cosa. En este caso nos estamos refiriendo a éxito laboral, en el que eres capaz de generar un negocio desde cero. Para hablar de esto,  vamos a hablar de Sophia Amoruso. Sophia es ejemplo de resiliencia laboral y de vida, es la fundadora de Nasty Gal y de Girlboss, tiene una serie autobiográfica en Netflix (¡muy recomendada!) y es todo un ejemplo de persona persistente en el entorno laboral.

  • Cuando tenía 20 años estaba pasando por una época no muy buena, con depresión, después de que sus padres se separaran.
  • Aún así tenía claro que quería hacer algo con su vida. Empezó buscando ropa por distintas tiendas (y según refleja la serie hasta en la basura) Encontró una chaqueta de Chanel  – por 8 euros – que pudo vender por 1.000
  • Empezó vendiendo la ropa que encontraba, primero en MySpace, hasta que lanzó su primera web.
  • Según la revista Forbes, sobre 2012 tenía más de 200 trabajadores y unas ganancias de 128 millones de dólares
  • En 2015 los ingresos de la empresa empezaron a bajar. Dejo su puesto como directora y tuvo que recortar el 10% de la plantilla.

“En 2016, la revista Forbes me saca en portada como ‘una de las mujeres hechas a sí mismas más ricas del mundo’. Dos meses más tarde, me separé de mi marido, tras dos años de matrimonio, y tres meses después me llega la bancarrota” – Shopia Amoruso 

  • En el año 2018 fundó GirlBoss una web para ayudar a mujeres emprendesoras, que ahora va camino de convertirse en el Linkedin de las mujeres
  • A día de hoy Nasty Gal es una empresa solvente

 

Vale, ¿pero cómo podemos saber si somos resilientes?

  • Piensa en una situación en la que las cosas no hayan salido como tu querías. Piensa en algún momento en el que las cosas se hayan torcido. Tu lo tenías todo planeado y después de un momento a otro el plan se ha chafado. Puedes pensar en algo que sea más básico: suspender un examen, la cancelación de un viaje.. o una situación más dura que no esperabas: la muerte de un familiar, una enfermedad o un hecho más traumático. La resiliencia es el mismo concepto en una situación que en otra, pero obviamente el margen que podemos tener para recuperarnos no es el mismo. Ante un momento traumático, es necesario pasar por un momento de duelo, pero no podemos mantenernos en ese estado eternamente. Hay que buscar las formas y herramientas para salir a flote. Por lo tanto, vamos a ver una forma de auto-conocerse: 

Ante una situación así, ¿cómo has reaccionado?

  • La has cagado, te has equivocado y las has liado:  Muchas veces la cagamos. Fallar, equivocarnos, decir lo incorrecto, no escuchar, no prestar atención, llegar tarde.. todo esto entra dentro de las cosas que pueden pasar. SOMOS HUMANOS y EQUIVOCARSE forma parte de nosotrxs. Lo que hay que analizar es cómo reaccionamos cuando nos equivocamos. ¿Nos machacamos, ¿lo volvemos a intentar?, ¿vemos la forma de solucionarlo?, ¿probamos otra forma de hacer las cosas?, ¿sabemos pedir perdón? La forma en la que actuamos cuando nos equivocamos también marca la forma en la que salen las cosas. Si cada vez que te equivocas, tiras la toalla y vas a otra cosa, lo mas seguro es que no seas muy resiliente y que no seas capaz de aceptar que te pueden equivocar. Equivocarse no es sinónimo de que no “somos suficientes”, cuando aprendes a conocerte y a quererte, lo primero que aprendes es que equivocarse es positivo, a entendernos a nosotrxs mismos y sobre todo a PERDONARNOS y volver a intentarlo con más ganas  que no esperabas: la muerte de un familiar, una enfermedad o un hecho más traumático. La resiliencia es el mismo concepto en una situación que en otra, pero obviamente el margen que podemos tener para recuperarnos no es el mismo. Ante un momento traumático, es necesario pasar por un momento.

 

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12 May 2018

Cómo mejorar la inteligencia emocional

Mucho se habla de la inteligencia emocional.   Recordar y poner en práctica estos principios básicos que nos son conocidos,  mejora nuestra inteligencia emocional:

 

Regula tus emociones negativas

Un aspecto importante es la capacidad que tienes para regular tus emociones negativas, de forma que no te hundan y afecte la forma en la que actuamos. La forma de cambiar esto es relativizar la situación y pensar que lo externo no puede afectarte, que solo tu puedes decidir como actúas frente a situaciones externas. No te tomes las cosas de forma personal. Evalúa las distintas opciones que pueden haber ocurrido sobre algo.

 

¿Tu novio no responde tus llamadas? No te quedes colgada del pensamiento: me está engañando.  Considera otras opciones.

 

¿Tu novio no responde tus llamadas? Trata de que el primer pensamiento no sea que te está engañando que está dejando de quererte. Quizás no tiene batería, está muy ocupado o se ha dejado el móvil en el trabajo. El objetivo es no ocupar  nuestra mente con un pensamiento que nos robe toda la energía, cuando ni tan siquiera sabemos lo que ha pasado. No te adelantes a los hechos.

 

Aprende a manejar el estrés

Todos en un momento u otro pasamos por momentos estresantes en nuestra vida. El estrés es bueno y nos ayuda a movilizarnos y ponernos en marcha.

 

Si el estrés está haciendo que no puedas ponerte a hacer nada de lo que deberías, respira hondo

 

Si el estrés está haciendo que no puedas ponerte a hacer nada de lo que deberías, respira hondo. La respiración es muy importante cuando estamos ante una situación de estrés. También puedes practicar mindfullnes. Hacer algo de ejercicio también es una buena alternativa.  Aprende a expresar emociones difíciles negativas.  Para sentirte bien, necesitas fijar unos límites, que la gente sepa dónde estás y no los pise. Si los sobrepasan, sentirás que no te valoran y eso fastidia. En el fondo, no te sienta mal que la otra persona no te valore, lo que te sienta mal es que no te valoras lo suficiente para hablar claramente de lo que te gusta y de lo que no.

 

La habilidad de salir adelante a pesar de la adversidad

Aunque nos digan que sí, la vida no es fácil. La vida nos pone a prueba continuamente. La cosa es cómo nosotros nos enfrentamos a esos problemas. Tu tienes la capacidad de decidir como afrontas lo que te ocurre. ¿Ves el lado positivo? ¿Te frustras? ¿Buscas alternativas? Cada vez que te encuentres en una situación de la que te cuesta salir, pregúntate: ¿qué estoy aprendiendo?

 

Nunca sabes lo fuerte que eres, hasta que ser fuerte es la única opción que te queda.

Bob Marley

 

 

 

11 Abr 2018

¿Qué es la inteligencia emocional?

Significado de la inteligencia emocional

 

 

La inteligencia emocional es el conjunto de habilidades que tenemos para lidiar con nuestros sentimientos.  Se entiende que una persona con una buena inteligencia emocional sabe gestionar sus emociones.  No se deja llevar por ellas…, las conduce -como si de un coche se tratase- para que no irrumpan en su vida, desbaratando la consecución de sus objetivos.

 

Una persona con una buena inteligencia emocional sabe gestionar sus emociones

 

Fue, Daniel Goleman ​-psicólogo estadounidense- fue quien en 1995 popularizó con su libro “Emotional Intelligence” este término. Y las empresas, a través de su departamento de RRHH, lo empezó a tener muy en cuenta, a la hora de contratar a un candidato. ¿De qué les sirve un empleado, con un buen o muy buen curriculum, si pierde «los estribos» al tener que solicitar una tarea a un subordinado?  De poco o de nada, sólo provocará situaciones que generen estrés.  De ahí la importancia de la inteligencia emocional.

 

¿Tenemos todos inteligencia emocional?

 

La inteligencia emocional está en nuestro cerebro

 

Sí, todos la poseemos, pero no todos somos capaces de utilizarla con igual destreza.  La inteligencia emocional está en nuestro cerebro. Es la combinación de los impulsos más primarios,  (los registros más antiguos de memoria que poseemos) y que nos han ayudado a sobrevivir en este plantea:  ¿quién no ha sentido miedo?; con nuestros aprendizajes racionales: «puedo cruzar la calle, el semáforo está en verde.  Los coches que veo, no me atropellarán»

Como utilizamos la inteligencia emocional

Sentir miedo es humano y animal al mismo tiempo.  El animal tiene dos respuestas:  huir o atacar.  Y está bien.  ¿Pero el hombre dispone sólo de estas dos opciones?  NO.  El hombre cuenta con la razón, y aquí es donde entra la inteligencia emocional.   Este concepto nos propone que eduquemos a nuestro cerebro para que nos envíe informaciones válidas para el momento que vivimos.

 

Vivir el momento presente, no significa, caer sobre el otro con todo el arsenal de nuestra personalidad

 

Muchas veces pensamos, que vivir el presente es permitirnos mostrar de forma impulsiva lo que pensamos o sentimos.  La inteligencia emocional no va por ese camino.  La inteligencia emocional nos alerta de que en nuestro mundo contemporáneo debemos prestar atención a la combinación de sentimiento y razón. 

Vivir el momento presente, no significa, caer sobre el otro con todo el arsenal de nuestra personalidad.  Vivir el momento es actuar desde ti, y actuar desde ti, puede implicar considerar que no es el momento idóneo para exteriorizar lo que te hierve por dentro.

 

¿Utilizar la inteligencia emocional nos lleva a reprimir nuestros sentimientos?

 

Nuestros sentimientos están ahí para alertarnos

 

No.  Nuestros sentimientos están ahí para alertarnos.  Pero no siempre nuestros sentimientos están actualizados.  Podemos vivir una situación que nos dispare un sentimiento antiguo.  Un sentimiento que nuestra memoria guarda y del que casi no somos conscientes y…  ¡Plas..!, entra en acción, sin control, y toma el mando sin considerar si es oportuno o no, en la situación presente que vivimos. 

 

¿Tenemos que dejar de expresar lo que sentimos?

Elegimos el momento y la forma de expresarlos

 

No.  Pero sí podemos elegir el momento y la forma de expresarlos. Además, la mayoría de las veces si no lo alimentamos, ese sentimiento negativo pierde fuerza y al cabo de un rato nos preguntamos:  ¿que me hizo enfadar tanto?   Para no alimentar un sentimiento que nos hace daño, es bueno distraerse con otra cosa: ver una “peli”, dar un paseo, vamos… ¡poner a funcionar nuestra mente con otra actividad!.

 

Áreas de la vida en donde aplicar la inteligencia emocional

La Pareja:  Convivir con una persona, nos pone a prueba todos los días.  Utilizar la inteligencia emocional nos ayuda a evitar fracasos.  Expresar nuestros sentimientos buscando un buen momento o hablar de un tema pendiente, cuando lo veamos oportuno “es tener en cuenta al otro” y de eso se trata, porque cuando no vivimos solos “el otro” forma parte de “mi yo”

Los hijos, las amistades…  Vivimos en comunidad… y no ser “una trompa de pensamientos y sentimientos”, es sentir consideración por uno mismo y por el otro.

 

Manejar los enfados, es saber amar

 

El trabajo:  las empresas, valoran tanto la inteligencia emocional como el currículum académico.  Ser dueños de una personalidad, que realce nuestros logros de estudiantes, seguro que nos lleva a vivir de una forma más positiva nuestro trabajo.

 

Conclusión

Esta visión de cómo exteriorizar nuestros sentimientos y pensamientos no es nueva, Aristóteles ya la expresó de la siguiente forma

 

Enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto.

 

En definitiva, saber enfadarnos o saber amar, una labor de toda una vida… pero, pasito a pasito se recorre el camino.