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Tag : huir

04 Ene 2018

¿Por qué huimos de los problemas?

Huir de los problemas o enfrentarlos

Dejar para otro momento situaciones que nos incomodan, es una constante que nos encontramos con frecuencia en nuestras vidas y que nos hace sentir mal.

En nuestra cabeza nos bombardean pensamientos del tipo:  “esto no puede seguir así”, “tengo que tomármelo en serio”  “me ha vuelto a pasar” y al mismo tiempo y casi sin que nos demos cuenta y con la misma fuerza mi otro yo me comenta:  “vah, no tiene tanta importancia”, “puede esperar”, “no te complique la vida”

 

Nos pone en la situación de abandonar nuestra zona de confort

 

Resolver problemas es verdad que nos pone en una situación incómoda.  Nos pone en la situación de abandonar nuestra zona de confort.  Tenemos que andar por caminos que no hemos transitado antes.

¿Por qué nos causa  angustia pensar que tenemos que resolver “eso” que entendemos como problema?  ¿Por qué nuestro cerebro, nuestras emociones nos envían mensajes prácticamente antagónicos?

Es simple, los problemas a resolver se nos presentan como, y cito textualmente la definición que nos da el diccionario como una “Cuestión discutible que hay que resolver o a la que se busca una explicación”.

 

¿Crees que eres una persona que huye de los problemas?

Tranquila,  tu cerebro no te engaña, tu cerebro te está diciendo la verdad: todo es discutible.  Nada es blanco o negro. No es bueno ni malo huir de los problemas. No en bueno ni malo enfrentarse a ellos o huir. No eres una cobarde si te entran ganas de salir corriendo de ti y de tu vida.

 

No eres una cobarde si te entran ganas de salir corriendo, de ti y de tu vida

 

El problema está en que no te decides y no en la situación que te incomoda. Lo primero para resolver un problema es la decisión de resolverlo ya que huir de tus problemas es una carrera que jamás ganarás.  Y en segundo lugar decidir, determinar, el método que vas a seguir porque huir de los problemas no formas parte de la solución.

 

Huir de tus problemas es una carrera que jamás ganarás

 

No huir de un problema supone que miras lo que te disgusta cara a cara y decides si merece la pena o no encontrarle una explicación. Cuando tienes la explicación entra en juego la acción y ésta puede ser de dos formas: aceptación o de cambio. Para cualquiera de las dos actuaciones necesitarás hacer retoques en tu forma de relacionarte con la vida.

 

Eres tú la que decides y la que puede revisar el proceso y hacer ajustes de acuerdo a tu percepción

 

Muchas veces el planteamiento que nos viene a nuestra cabeza es: ¿qué cosas nuevas tengo que hacer?  Pero hay otra forma de verlo que también viene muy bien y es: ¿Qué tengo que dejar de hacer?  Las dos formas de planteamiento son válidas para no huir de nuestros problemas. En ti está decidirte por cuál vas a utilizar y las dos llevan al cambio que deseas.  Ver formas distintas de afrontar los pasos que tienes que utilizar para llegar a tu meta te proporciona la sensación de libertad.  Eres tú la que decides y la que puede revisar el proceso y hacer ajustes de acuerdo a tu percepción.

No lo olvides nunca porque a fin de cuentas: Tu eres la que vives tu vida.

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