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Tag : gema solares

30 Sep 2019

¿Nos hemos convertido en el conejo blanco de Alicia en el país de las maravillas?

«Ya se me hizo tarde ¡Me voy, me voy, me voy! ¿Lo ves? ¿Lo ves? ¡Ya son más de las tres! …”

Lewis Carroll tenía la capacidad de ilustrar situaciones y emociones a través de personajes infantiles. Uno de esos personajes que tantas tardes nos ha acompañado y que hoy aún nos genera cierta nostalgia, es el conejo blanco.

Lamentablemente, la ficción pierde su magia cuando se convierte en realidad y eso es exactamente lo que ha pasado. Hoy en día vamos a todas partes con prisa. Nos hemos convertido en el conejo blanco de Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas. Nos movemos de un lado a otro sin ser conscientes de por qué lo hacemos. La mayoría del tiempo actuamos de forma tan automática, que tenemos que pararnos a pensar qué estábamos haciendo o para qué.

Por norma general, cuando hacemos algo que no es nuevo para nosotros -comer, ir al trabajo, hacer deporte…- nuestra mente y nuestros pensamientos están en lugares totalmente ajenos a esa actividad que estamos realizando. Esto sucede porque automatizamos esas tareas, nuestro cerebro sabe cómo llevarlas a cabo y nuestra mente se toma “un descanso”. A priori puede parecer positivo; sin embargo, los expertos recomiendan mantener la mente activa, lo que es sinónimo de vivir conscientemente.

Es un hecho que nuestra calidad de vida es proporcional a la atención que prestamos a la misma, es decir, a nuestra consciencia sobre ella.
Ahora bien… ¿Qué es vivir conscientemente? Y… ¿Cómo podemos hacerlo?
Lo primero que debemos saber es que nuestra consciencia es nuestra mente. Por lo tanto, la única herramienta que necesitamos es esa.

La mente tiene distintos estados y … ¡Sorpresa! Ninguno es mejor ni peor que otro. Aprender a vivir conscientemente empieza por distinguir esos estados mentales y saber cual es más adecuado en cada momento. En todo esto nuestra inteligencia no juega ningún papel importante. Pero sí lo hacen nuestras acciones, valores, propósitos y metas.

El siguiente paso es respetar y aceptar la realidad. No sirve de nada ser consciente de las cosas, si luego no actuamos en función de las mismas o miramos para otro lado cuando algo no nos gusta. Debemos, por lo tanto, reconocer cuando hacemos las cosas bien, pero también cuando las hacemos mal.

Una vez que hayamos reconocido los estados de nuestra mente y hayamos aceptado la realidad, llega el momento de conocernos a nosotros mismos. Puede parecer una tontería, pero la realidad es que la mayoría de nosotros nos negamos la oportunidad de conocernos por miedo a lo que nos podamos encontrar.

Es muy importante reconocer lo que nos pasa, por qué nos pasa y cómo nos hace sentir para así poder hacerle frente.
Aprender a ver todo esto es difícil, pero puedes empezar siguiendo estas pautas:

  • Si encuentras cosas que no te gustan… cámbialas. En caso de no poder cambiarlas, acéptalas. Muchas veces es la mejor opción.
  • Trata de tener una mente activa. Esto significa: tomar tus propias decisiones, hacerte responsable de las mismas, no dejarte llevar por lo que digan o hagan los demás…
  • Abre tu mente. Cualquier persona que crea que sus pensamientos y sus ideas son inamovibles y no acepta las de los demás, se equivoca más que nadie.

14 Jun 2018

Soy mujer y valiente

Soy mujer y soy valiente. Y sé que tú también lo eres. No necesito conocerte, ni siquiera saber tu nombre, eres mujer y eso te hace fuerte. Te hace fuerte porque nadie te ha dicho que tendrías que luchar contra una sociedad que intenta frenarte. Nadie te ha dicho que cobrarías menos, que te silbarían por la calle, o que te juzgarían por la ropa que lleves. Sin embargo, sí te han dicho -y de hecho te lo repiten día tras día- que tienes que agradar a la gente, que tienes que “sacarte más partido”, o incluso que “calladita estás más guapa”.

Pero tú no te callas.

Porque eres fuerte.

Porque eres mujer.

Sé que eres valiente y quiero darte las gracias. A ti, que todos los días te enfrentas a un sistema que considera que no eres suficiente y que ni siquiera se plantea que puedas ser igual o mejor que un hombre en ciertos aspectos. A ti, que llenas la calle con tu energía y protestas cada vez que tiene lugar una injusticia, cada vez que no nos creen, que nos ponen en duda…

Gracias por no rendirte, y demostrar que no eres suficiente, sino más que suficiente. Que eres mucho más de lo que se habían esperado, de lo que tú te habías esperado, porque toda tu vida te convencieron de que no lo serías. Gracias por demostrar que una somos todas, y que todas somos una. Que, si me tocan a mí, te tocan a ti. Que se acabó el tener miedo. Gracias por hacer posible que día a día, crea un poco más en nosotras y en nuestra fuerza. Gracias por empoderarte como mujer.

Recuerda que todo esto nos hace más fuertes.

Soy mujer, como tú. Y soy valiente.

 

11 Jun 2018

Que no se te olvide sentir

En una época en la que las redes sociales inundan nuestras vidas y la realidad se disfraza de perfección, muchas cosas se nos pasan por alto. Nuestras prioridades se limitan a compartir el momento de la forma más original posible para conseguir likes, pero ¿y si en lugar de buscar la “publicación perfecta”, disfrutásemos del momento que estamos viviendo?

 

¿Y si en lugar de buscar la “publicación perfecta”, disfrutásemos del momento que estamos viviendo?

 

Una vez leí que las mejores historias se forman de momentos que se sienten, pero no se muestran a primera vista, y es cierto. Porque el instante perfecto no hay que crearlo, sino tener la capacidad de verlo y apreciarlo. De sentirlo. Al fin y al cabo, dentro de unos años no nos vamos a acordar de la foto que llegó a mil likes, o el tweet que se posicionó como número uno en tendencias, sino del momento, y de aquellos con quienes lo viviste.

 

El instante perfecto no hay que crearlo, sino tener la capacidad de verlo y apreciarlo

 

No malgastes la semana esperando a que llegue el viernes, esperando a terminar los exámenes, o salir del trabajo. Exprime cada ocasión hasta encontrar lo positivo de ella y así, poder acostarte cada día feliz con lo que has hecho. No te permitas arrepentirte por haber perdido un día. Porque las cosas buenas no llegan solas, tú eres el único responsable de hacerlas llegar. Tú eres el único responsable de tu felicidad, y el único que puede conseguirla.

 

Porque las cosas buenas no llegan solas, tú eres el único responsable de hacerlas llegar

 

Disfruta de cada oportunidad que te dan las personas, los lugares y la vida, porque no se va a volver a repetir. Aprende a ser feliz con las pequeñas cosas, pues son las mas valiosas. Crea historias que el día de mañana puedas recordar tumbado en la cama y te hagan sonreír como cuando las estabas viviendo.

No te conformes.

Que no se te olvide crear,

Disfrutar,

Vivir, Pero sobre todo…

Que no se te olvide sentir.