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Category : Tú puedes

15 Nov 2018

Comidas para llevar al trabajo en tupper

Ventajas de llevar al trabajo  un tapper

Comer de Tapper es una opción fenomenal si trabajamos  a jornada partida y nuestra casa no está cerca del lugar de trabajo o si salimos a las tres y… sobre las cuatro en casa.. entonces no sabemos muy bien si comemos o merendemos.

Nos ahorra tiempo.

Comemos lo que nos gusta y a nuestra manera de cocinarlo.

Cuidamos nuestra salud:  Hacemos los platos atendiendo a nuestras necesidades nutricionales.

Podemos invitar a un compañero o compañeros a comer.

 

¿Por qué no nos gusta llevar nuestra comida en un tapper?

Nos puede parecer “cutre” o del siglo pasado, llevar al trabajo o a la universidad nuestra comida en un tapper.  Pero esta impresión no tiene que ver nada con la realidad. 

Llevar nuestra comida en un tapeer y dejar de lado los restaurantes de comida rápida o menús super-económicos es ser práctica dentro de la sociedad en la que vivimos, donde dedicamos mucho tiempo al transporte…  No todo nos queda cerca de casa.

Rechazamos comer de tapper porque tenemos la idea de:  “he metido cualquier cosa en el tapper” o “ni sabía lo que poner en mi tapper.  He metido un trozo de tortilla que sobró de la cena de ayer”

Y cuando lo abrimos…, nos lo comemos porque tenemos hambre pero menos delicioso, nos parece de todo.

 

Comidas para llevar al trabajo en un tapper

Lo importante aquí son las ganas de cocinar y la creatividad que nosotros le echemos.  Combinar alimentos que nos gusten de diversas maneras es acabar con la rutina de comer siempre lo mismo.

Dedicar un rato a planear nuestras comidas de, tapper, fuera de casa hará que cuando lo abras te sientas tan contenta como en casa.

Recetas hay muchas en internet, os dejamos tres combinaciones que son sabrosas y saludables para este tiempo frío

Garbanzos (con un poco de caldo) y mezclados con espinacas y pescado/marisco (Te admite gambas, almejas, mejillones, bacalao, merluza y salmón -si le quieres dar colorido-  termina el plato con unos pimientos de piquillo.

Arroz:  Combina el arroz con pollo o carne y ponle unos guisantes (por ejemplo).  La salsa de tomate, le va muy bien.

Patatas:  Patatas guisadas con setas.  Es un plato muy nutritivo, de fácil digestión y muy apetecible cuando abrimos nuestra tapper.

Como notaréis no menciono las ensaladas.  No las menciono porque aunque son siempre saludables y nutritivas he elegido combinaciones de alimentos que se puedan calentar a la hora de ir a comerlos.  Es bueno para el otoño-invierno comer algo calentito, nutritivo y que se pueda llevar en un solo tapper.

 

 

14 Nov 2018

Cómo decidir qué es lo que quieres hacer con tu vida

 

Como decidir lo que quieres hacer con tu vida es importante en cualquier momento de nuestra historia personal

Pensamos con frecuencia que cuando terminamos nuestros estudios es el momento de decidir “lo que queremos hacer con nuestra vida” y no es así

 

Para saber «cómo decidir qué es lo que quiero hacer con mi vida» necesitamos:

Alejarnos del miedo

El miedo a realizar tareas nuevas nos lleva a la inmovilización y «a dejar para mañana» la posibilidad de plantearnos un nuevo estilo de vida.

Sentir el vacío que experimentamos

Sentir el vacío que vivimos como algo real y que nos crea insatisfacción.  No demeritarlo con expresiones como «son bobadas,,, pero si yo estoy bien así», «me quejo por nada».

Sentir la responsabilidad

Nosotras somos las responsables de nuestra forma de vivir.  Aceptar nuestra responsabilidad nos aleja del victivismo y de dejar de hacer lo que consideramos bueno para nosotras.

 

El vacío que sentimos cuando no sabemos muy bien que hacer con nuestra vida no es cuestión de edad.  Se nos puede presentar en cualquier momento de nuestro vivir en este planeta. Y es bueno, que se nos presente.  La vida no tiene por qué ser lineal y en un momento dado, puede que surja la necesidad de reconducirla.  Reconducirla, no tiene que significar que nos hemos confundido con elecciones anteriores.  Simplemente nos vemos en un momento, en el que el vacío que sentimos debe ser llenado con otras experiencias.

 

Es en esos momento de duda e incertidumbre, es donde nos tenemos que permitir un espacio para reflexionar. Nos tenemos que permitir traer al presente las ilusiones que hemos dejado atrás (igual no eran convenientes en un momento dado de nuestras vidas) pero ahora…, ahora puede ser el momento de llevarlas a la práctica. Podemos sentir ilusiones nuevas, ilusiones que con anterioridad no habían pasado por nuestras cabezas.  Ilusiones que pueden romper una vida líneal (y eso da miedo) pero si nos permitimos un tiempo de reflexión, seremos capaces de decidir sobre la conveniencia o no de llevarlas a la práctica.

 

Lo peor de no decidir sobre lo que quieres hacer con tu vida es que te quedes triste, indecisa, apabullada porque no te sirve ya el estilo de vida que llevabas.  Si el vacío que sientes, lo observas como una sensación que te está pidiendo crecer, decidir sobre lo que hacer con tu vida te será más fácil.  Todos sabemos, si no nos engañamos, lo que nos falta para ser más felices en ese momento.  Hay que perder el miedo al cambio. Y salir a buscarlo.  La vida nos da eso de lo que somos conscientes, no lo dudes.

 

Tener la actitud de “no sé que hacer con mi vida…, pero encontraré la respuesta” es la llave que abre el cambio.  Es la llave que abre el camino.

Es la actitud que nos permite encontrar la forma de hacer lo que deseamos (ya sea un antiguo o nuevo deseo)

Es la actitud, aunque no tengamos ilusiones antiguas o nuevas, que nos llevará a buscar nuevos intereses.  A centrarnos en ellos y ver si son nuestro camino o no.

Es la actitud que nos permitirá equivocarnos y no considerarlo un fracaso.  Le daremos la categoría que se merece: errores en el camino.  Que siempre los hay.

 

Vivimos aferrados a la idea de:

«Es mejor lo malo conocido, que lo bueno por conocer»

Pero la verdad es que lo «malo conocido» nos puede llevar a una insatisfacción permanente y de ahí a la depresión: solo hay un paso

 

 

10 Nov 2018

Elisa Leonida Zamfirescu

Aniversario de Elisa Leonida Zamfirescu

El nombre de Elisa Leonida Zamfirescu no me sonaba hasta hoy.  No sé a vosotros.  ¡Bien por Google!!  He abierto el ordenador y he visto que el Doodle de Google era distinto a los de otros días:  varias piedras y una foto pequeña, me ha entrado la curiosidad y para mi sorpresa al clicar sobre la foto he visto que Google Dooldle celebraba hoy el 131 aniversario de Elisa Leonida Zamfirescu.

Hoy la gran protagonista del día es esta mujer, Elisa Leonida Zamfirescu, (está en todos los medios)  Es la gran protagonista porque durante su vida supo “ir a realizar su objetivo”.  No se detuvo en sus aspiraciones, ante una sociedad sexista que pensaba que la mujer era inferior al hombre y la confinaba a unas tareas, propias de su sexo, claro… tareas diseñadas por los propios hombres.

Lo que desde estas páginas celebramos no es que fuese una de las primeras mujeres ingenieras de la historia, con mente brillante.  Celebramos su forma de ver la vida.  Celebramos su capacidad para realizar su Ilusión, afrontando los retos y obstáculos que su sociedad le ponía delante.  Ella pudo, nosotras, en nuestra época y con nuestras circunstancias, también podemos materializar nuestros sueños.

Quién fue Elisa Leonida Zamfirescu

Elisa fue una mujer rumana que nació en Galați el 10 de noviembre de 1887. Elisa sentía pasión por la física, la química y las matemáticas y decidió cursar estudios superiores en la Escuela nacional de Caminos y Puentes de la Universidad Politécnica de Bucarest.  Fue rechazada.  Fue la primera mujer que intentó cursar estos estudios y los “señores académicos” no estaban preparados para incluir entre sus alumnos (todos hombres… sobra la aclaración) a una mujer por brillante que hubiese sido en sus estudios anteriores.

Pero no se quedó lamentándose en casa.  “No me han aceptado esta Escuela, otra me aceptará” y pidió plaza en 1909 en la Universidad Técnica de Berlín.  Y la consiguió.

Consiguió la plaza pero tuvo que convivir con la mentalidad sexista de su época.  Sus compañeros la ignoraban, uno de sus profesores, en plena clase, le gritó:  “la cocina es el lugar de las mujeres y no la Politécnica” y el Decano cuando recibió su solicitud intentó disuadirla de su objetivo de matricularse, apelando “a las tres K”—Kirche, Kinder, Küche (iglesia, hijos, cocina)— que definían el perfil de la mujer en aquella época.

Elisa persiguió su ideal y en 1912 se graduó con honores. El decano la denominó «la más diligente de los diligentes», y se convirtió así en la sexta mujer ingeniera del mundo (otros dicen que en la primera… pero da igual.  Lo importante de la historia es que fue capaz de rebelarse contra las tres K)

Su historial profesional 

Su historial profesional es brillante.  Elisa se comprometió de lleno con el momento histórico que le había tocado vivir 

.- Miembro activo de la Cruz Roja, durante los años de guerra, labor por la cual fue galardonada.

.- Directora de los laboratorios del Instituto Geológico de Rumania 

.- Profesora de física y química en la Escuela de Niñas «Pitar Moș», al mismo tiempo que desempeñaba su cargo de directora

.- Fue la primera mujer miembro de la Asociación General de Ingenieros en Rumania (AGIR) y

.- Fue parte de la Asociación Internacional de Mujeres Universitarias.

 Conoció al químico Constantin Zamfirescu, ambos deciden casarse en primera línea durante la guerra.

.- Reanudó su trabajo en el Instituto Geológico, (al terminar la 1ª Guerra Mundial), liderando varios laboratorios.  Se interesó por el análisis del agua potable, de diversos minerales y materiales como petróleo, gas, carbón, betún sólido, rocas de construcción y preparación de mineral, firmando 85.000 boletines de análisis de estos materiales y compuestos.

Dejó su trabajo en el año 1963, a los 75 años y murió el 25 de noviembre del 1973 en Bucarest.

 

Gracias Elisa.  Tú abriste caminos, 

la sociedad habla, pero nosotras también

 

 

 

01 Nov 2018

7 consejos para calmar la ansiedad

Diferencia entre nerviosismo y ansiedad

Estar ansiosa no es lo mismo que estar nerviosa.  El miedo es una sensación adaptativa. Nos avisa de que estamos viviendo una situación “peligrosa para nuestro ego”.  Es peligrosa para nuestro ego, porque normalmente se reduce a eso:  queremos que nuestro ego quede en buen lugar. 

Es fácil imaginar situaciones en que este estado de ánimo, el nerviosismo, se produce.  ¿Quién no ha estado nerviosa ante un listado de calificaciones de fin de año?  ¿Quién no ha estado nerviosa antes de salir a hablar en público?  ¿Quién ha estado tranquila cuando faltan cinco minutos para vivir tu primera cita con esa persona que deseas?  Sentimos miedo a que nuestro ego no quede tan bien como hemos planeado.  Estamos nerviosas ante una posible desilusión.  Esto es normal y forma parte de momentos de nuestra vida.  Lo importante es ver que cuando nos sentimos nerviosas no nos sentimos paralizadas ante la acción.  El nerviosismo es útil y adaptativo.  Piensa en las veces que al sentirte nerviosa, has cambiado tu forma de hacer y te ha ido: Genial

La ansiedad va más allá del hecho de sentirte nerviosa. La ansiedad limita tu vida.  Te paraliza antes de emprender cualquier acción.  Es un miedo excesivo e irracional.  El cuerpo se cree que está en una guerra continuada con el “mundo”.  Y en realidad no hay guerra.    La persona que vive la vida con ansiedad ve las situaciones cotidianas, que tenemos que vivir,  como grandes peligros para su supervivencia.  Le resulta muy difícil controlar su estado de ánimo. 

La ansiedad se presenta cuando a nuestra cabeza llegan gran cantidad de pensamientos negativos que boicotearán lo que piensas hacer y que te causa ansiedad. O sentirás sudación en las manos, palpitaciones, sensación de ahogo.  Vivirás una sensación de estar atrapada sin encontrar soluciones para vivir lo que tienes que vivir en ese momento.  

La ansiedad trae sensaciones pasadas (seguro que te has encontrado mal en ellas, y con razón), pero ahora, en tu momento presente no tienen validez.  Se introducen en tu presente, sin que este presente des dañino o peligroso.  Puede ocurrir que hasta te acostumbres a sufrir y no busques soluciones, perpetuando tu visión del mundo como un lugar siempre peligrosísimo.

 

 

7 consejos para  calmar la ansiedad

En relación al cuerpo:

Estiramientos

Cuando estiramos el cuerpo conseguimos que las tensiones que tenemos de reduzcan.  Dedicar cinco-diez minutos antes de ir a la cama a hacer unos ejercicios de estiramiento es bueno para relajarnos y dormir mejor.  Durante el día dedicar de vez en cuando unos minutos a estirarnos nos proporcionará un alivio instantánea a nuestras tensiones.

Respiración

Realizar ejercicios de respiración es importante.  Respirar de forma tranquila, con una respiración profunda, cogiendo aire por la nariz y sacándolo por la boca es vital para mantener la calma en nuestro organismo.  Y cuando estamos en calma nos sentimos más capaces de afrontar cualquier situación.

Reir

Busca situaciones en las que te puedas reír.  La risa es un buen relajante y además te ayuda a quitar “hierro” a tus viviencias.  La risa ayuda a ver el otro lado de la situación.  Es una buena herramienta para salir de la ansiedad.

Huye del

Tabaco, alcohol, drogas para calmar tu ansiedad.  No ayudan, solo agravan el problema, dilatando su solución.  Además puede terminar su consumo siendo una adicción

En relación al pensamiento:

Analiza la situación: 

Procura ver la situación con todos los pasos que vas a dar, intenta ser lo más minuciosa posible. Observa cuales son tus puntos fuertes y tus puntos débiles.  Todos tenemos de los dos.

Pensamientos catastróficos

Trae al presente todos los pensamientos catastróficos que llegan a tu mente.  Míralos lo más desapasionadamente posible.  Míralos como si te los estuviera diciendo un conocido.  Verás que al final, hasta te pueden hacer gracia, por lo exagerados que son.

Cuenta, enumera

Cuenta cuantas expresiones como: “me moriré”, “solo me pasa a mi”, “el mundo se acabará”, “seguro que…”, “la vida no me ama”.  Posiblemente cuentes bastantes. Y con esta forma de hablarte, no te extrañe que la ansiedad entre en tu cuerpo.  A cualquiera nos pasaría.

Consejo para el cuerpo y la mente:

Observa lo bien que te sienta sentirte serena y tranquila.  Esta sensación placentera de bienestar cuando estás serena, te ayudará a ser más constante en realizar  los ejercicios que te van alejando de vivir en angustia.

 

 

27 Oct 2018

Decir «Te echo en falta» no es fácil

 

¿Cómo le dices a una persona que hace meses salió de tu vida que la echas de menos?

A menudo nos quedamos con esa intriga en nuestra cabeza, no sabemos cómo decirlo y simplemente no lo decimos.

Llámalo miedo al rechazo por la otra parte o simplemente, orgullo.

Yo soy una orgullosa que está orgullosa de serlo.

Nunca digo que necesito a una persona más de lo habitual. Hasta que te encuentras con alguien que realmente es necesario o tienes esa sensación de que lo es en tu vida.

No nos equivoquemos: nadie es imprescindible en ella. Puedes prescindir de todo el mundo y quedarte con los fundamentales.

Pero, a veces conoces a personas que te marcan de por vida. Y no quieres renunciar a ellas. No es que no puedas, es que, realmente no quieres.

Sufrimos un conflicto cabeza y corazón donde no sabemos qué hacer:

El primero te dicta que sigas tu camino y no mires atrás, que lo superarás, que un día lo que echas de menos al otro lo echas de más. El segundo, es lo que te complica esa decisión. El corazón a veces entiende algunas razones que la cabeza no puede justificar. E aquí el problema.

Si me preguntas por una solución: no sé dártela. Podría decirte que arriesgaras, que te dejaras llevar por lo que realmente sientes por dentro, pero sería un error que alguien que no lo lleva a cabo, te lo dijera: no puedo pedir a alguien lo que realmente yo no doy.

Así que mi consejo es, que hagas lo que creas conveniente. Si te doy una razón para no ser como yo, es por lo siguiente: al final, lo que no se dice, se queda dentro. Tan dentro, que presiona. Tan dentro, que empuja y absorbe el tiempo de reflexión de tu cabeza en otras cosas. Tan dentro, que al final duele como si cien personas se hubieran marchado para no volver. Porque esa persona quizás vale por mil.

Al final, vives con un recuerdo constante que te persigue.

He llegado incluso a anotar qué diría y cómo lo diría.

Por eso, sé que es real que echo de menos a esa persona: porque lo escribí pero nunca llegué a decírselo.

Seguro que piensas a estas alturas del texto que soy una cobarde, que debería arriesgarme, llamar a esa persona, y decírselo. Enviarle este texto y que sacara sus propias conclusiones.

Pero la realidad, es que soy humana, a veces me equivoco, a veces no sé qué hacer aunque parezca segura de todo lo que estoy haciendo.

Y bien, ¿cómo le dices a una persona que la echas de menos?

Eso sólo depende de ti.

Unas veces se gana,

y otras se aprende.

Pero créeme, hagas lo que hagas: nunca se pierde.

Autor: Menchu Romero 

Otros escritos de este autor:

 

23 Oct 2018

Cómo planear un día perfecto

Como planear un día perfecto es una tarea sencilla.  No nos interesa que todo nos salga bien, simplemente es tener la sensación de que nuestro día ha sido perfecto. Oímos con frecuencia la frase “vive tu día como si fuese el último” y nos imaginamos que “vivir nuestro día como si fuese el último” supone hacer algo arriesgado. Imaginamos que tenemos que planear alguna “locura”, que no nos hemos atrevido a hacer hasta ese momento.  Planear un día perfecto no significa necesariamente eso.  Planear un día perfecto es que en algún momento de tu día, hagas realmente “eso” que has querido hacer. 

Un día perfecto puedes planearlo como:

Arriesgarte a empezar una nueva tarea,

Empezar una nueva tarea que desde tiempo tienes dibujada en tu mente pero que no te has atrevido a llevar a la práctica.  No tiene por qué ser arriesgada, simplemente nueva y ya sabemos que con lo nuevo podemos andar de “puntillas” por miedo a no realizarlo bien cuando lo pasamos del pensamiento a acción

Trabaja en algo que sea importante para ti

Puede ser dentro de tu trabajo habitual.  Siempre hay parcelas en nuestro trabajo que nos gustaría cambiar, y que las vemos como importantes para nosotros y para los demás y que no las tocamos, porque nos preocupa “el como se aceptará la idea”.  Romper este miedo, puede contribuir a tener un día ¡genial!

Puede ser abriéndote a una nueva actividad lúdica o no,  altruista o sumamente materialista como dedicar un rato de tu día a aprender a cocinar mejor.

Cuida la motivación adecuada

No caigas en la desilusión antes, casi, de empezar.  Tu motivación depende de ti.  Tú eres la que tiene que mantener la energía del entusiasmo o alegría de hacer.  No depende de que un amigo, familiar o persona casual te pase las ganas de Hacer.  Ten presente el porqué y para qué has decidido hacerlo.

No mires los resultados como un fin

Lo que has planificado hacer, puede que hay no salga tan bien como tu “yo” desearía pero lo has hecho y esto hace que tu día sea perfecto.  Luego está mañana, donde puedes seguir mejorando tus habilidades y llegar al resultado que realmente te agrada.  La perseverancia en lo que hacemos, nos permite llegar a la maestría.

Planifica tu día con anterioridad

Dedica 10- 15 minutos a priorizar lo que quieres hacer cuando te levantes por la mañana.  Puedes escribirlo o simplemente repasarlo mentalmente.  Fíjate en los detalles, es decir en como lo quieres hacer.  Y sobre todo prioriza=ordenar, para que no te quede sin hacer lo que realmente es importante para ti en ese día que comienzas, y lo puedas realizar sin que le falte una coma a tu actividad elegida.

Recuerda sonreír

Nada nos puede ir tan mal, que nos quite la capacidad de sonreír cuando estamos viviendo nuestro día.

 

No hay días perfectos.  Los días perfectos los haces tú con una actitud adecuada a las diferentes tareas que planificas en tu agenda.

 

 

18 Oct 2018

¿Por qué algunas personas son adictas al sufrimiento?

Dejar de sufrir solo depende de ti 

Piensa en lo cierto o en lo falso que hay en esta afirmación.  Si tu respuesta es “falso” puede que te encuentres dentro de esas personas que son adictas al sufrimiento.

Pensar que podemos evitar el dolor es infantil, no real.  En la vida el dolor es inevitable al igual que la alegría pero el “cómo vivíamos esa situación dolorosa” hará que el sufrimiento aparezca y que nos resulte más difícil salir de él.  Dejar de sufrir solo depende de ti 

Si te gustan los melodramas, donde la protagonista vive situaciones donde continuamente se lamenta, se queja y entra en sentirse víctima de todo lo que le sucede tienes muchos bonos para pertenecer al grupo de los sufrientes.

Pensamientos del tipo de: «el mundo me odia», «todo lo malo me pasa a mí» o «no hago nada bien” tienen la habilidad de meternos en el círculo social de los adictos al sufrimiento.  Y ya sabemos que el que es adicto a algo, busca saciar su adicción.  El que es adicto al sufrimiento, quiere sufrir aunque su parte racional diga que no.  Por lo tanto muchas veces las personas sufren por dentro sin dejarse exteriorizarlo ya que su racionalidad le impide expresarlo.

Somos nuestros peores enemigo cuando trasformamos el dolor en sufrimiento.  El dolor es sano y vivirlo y expresarlo en nuestra vidas es necesario, nos hace humanos.  Pero llevarlo a sufrimiento es insano y nos impide disfrutar y agradecer todo lo bueno que viene a nosotros.  No tenemos más que ojos para el dolor y no queremos ver que evitar el sufrimiento solo depende de nosotros.  Nadie sufre “eternamente” si no se empeña en ello. 

 

Adicta a sufrir por amor

Sufrir por amor es algo que nos han inculcado desde pequeñas.  Hasta igual lo hemos vivido en nuestros hogares.  Ver sufrir a la madre y ver como seguía conviviendo con alguien (en este caso nuestro padre) que no le hacía la vida fácil, era interpretado como un lazo de amor. También disney y sus películas vista en la niñez nos han introducido en este concepto de que el amor conlleva sufrimiento.

No es verdad.  

El amor puede llevar dolor.  Nos duele ver que nuestra pareja sufre por algo.  Nos duele, que igual no nos reconozca una virtud nuestra.  Pero sufrir en una relación porque el dolor sea la manera rutinaria de vivirla a través de desplantes o recriminaciones, eso no es vivir el amor. Eso tiene otro nombre y es el víctimas.  Es «sentirnos inferiores» y vivir como víctimas de una relación que nos desagrada pero como nos cuesta romperla, la disfrazamos de amor.  Es el peor de los autoengaños.

Y ya sabemos, salir del sufrimiento solo depende de nosotras.

 

 

21 Sep 2018

Hacer nuevos amigos

 

Hacer nuevos amigos cuando empezamos un nuevo curso o un nuevo trabajo es un reto que a todos nos crea inseguridad.  Nuestro ego quiere ser aceptado y quedar bien.

Haber vivido situaciones similares, no impide que volvamos a pasar por la experiencia de “ser el nuevo”;  no impide que todas las caras se vuelvan a nosotros con curiosidad y sintamos que tenemos que darnos a conocer y salir airosos de la situación.  Tranquilos, también ellos están viviendo la misma experiencia, aunque se sientan protegidos por el grupo. 

 

El primer paso es «caer bien» en el nuevo grupo

 

Todos sabemos que hacer amigos es diferente a sentirnos bien entre personas que empezamos a conocer, por lo tanto el primer paso es “caer bien” en el nuevo grupo.

Pasos para caer bien

Presentate

Dar a conocer datos sobre donde vives, cuales son tus aficiones te facilitará encontrar personas afines a ti. Da nombre sobre amigos tuyos, puede haber conocidos comunes.

Sé tu mismo siempre

No intentes impresionar.  No opines sobre temas que no conoces demasiado.  Es más útil escuchar y aprender, ya encontrarás el momento para dar tu opinión cuando la tengas más trabajada.

No cambies tu forma de vestir, por asemejarte al estilo del grupo.  Usa la ropa con la que te sientes bien.

No te aisles:

Participa en actividades comunes.  Sé una persona disponible y fácil de encontrar.  Evita el mal humor.

 

“¿Qué os parece si?” es una buena fórmula para iniciar nuevas propuestas.

 

Ten iniciativa cuando participes en reuniones de estudio o trabajo o para proponer encuentros lúdicos..  “¿qué os parece si?” es una buena fórmula para iniciar nuevas propuestas.

Y como conclusión: 

Se una persona que sonríe y que no entra en cotilleos.  La buena educación, es valorada en todo grupo humano.  No tengas prisas para entablar amistades.  La amistad puede llegar más tarde.  La amistad, muchas veces, es cuestión de cercanía y tiempo.  Lo importante ahora, es que te sientas bien y aceptada en el nuevo ambiente con el que has comenzado a relacionarte.

Y además una curiosidad:

 Si te acercas a un grupo y ves que todos sus pies se dirigen al centro…, mira como te acercas o pasas, porque con sus pies te están diciendo  (por lo menos en ese momento):  «estamos cerrados»

 

 

19 Sep 2018

Como dejar el mal humor

¿Estás de mal humor?

Si estas de mal humor y quieres salir de él,  la solución es sencilla y rápida “tocando el chip del humor”.   Con este «chip del humor» dejarás el humor agrio para asentarte en el buen humor.  Te sentirás bien contigo y con el otro.  Si haces tuyas estas tres maniobras, o alguna de ellas, gozarás de  un buen “humor dulce”  tanto tiempo como quieras.

 

Tres maniobras para dejar el mal humor

Estar de mal humor no nos conviene.  El tiempo que dedicamos a sentirnos disgustados puede ser breve cuando aplicamos una de estas maniobras

 1ª: Mirar el vídeo de un gato: 

Por la red funcionan miles de vídeos cuyo protagonista es el gato.  Y cada vez son más visualizados por los internautas.  La doctora Jessica Gal Miryc, consciente de este fenómeno encuestó a 7.000 personas y descubrió que los humanos  que miran este tipo de vídeos son más positivos y se sienten con mayor energía.

Está claro! Mira un vídeo sobre gatitos (igual dos o tres) y tu chip, cambiará.  Dejarás el mal humor de lado para estar a tono con la vida. Cuesta poco y el éxito, del buen humor, está asegurado.

2ª: Contar un chiste sobre una tragedia

Funciona.  Utilizar el chiste y las hipérboles cuando contamos o nos contamos un incidente que hemos vivido, es una buena forma para salir de la zona del mal humor.  Cuando exageramos sobre nuestras vivencias utilizando términos como:  “Es terrible”, “Es espantoso”, “Solo me pasa a mi” o contamos un chiste donde ridiculizamos la tragedia (y siempre hay alguno disponible) “Aniquilamos de forma rápida nuestra «zona de tonterías”. Es decir damos de lado al mal humor para sentarnos sobre el buen humor.   Así lo aconsejaba Albert Ellis (psicólogo norteamericano), en su Terapia Racional Emotiva y que sigue en pleno vigor a día de hoy.

3ª: Tomarse un caramelo

Cuidado!!!!!  atiborrarse de chuches cuando se está disgustado todos sabemos que no es bueno (quiere decir lo mismo que “comer por ansiedad”, o “sentir ansiedad por comer”).  No hablamos de eso.  Hablamos de chupar un caramelo con tranquilidad, mientras nos viene alguna idea graciosa, y no horrorosa, sobre lo que acabamos de vivir y nos ha molestado.  Es cambiar el “chip” 

 

 

 

15 Sep 2018

Real Fooding: comer comedia real y dejar de lados los ultraprocesados

 

¿Te imaginas a tu abuela de joven comiéndose una bolsa de patatas fritas? ¿O atiborrándose a algún refresco? Yo no, sin embargo, sí que me la imagino viendo cómo se prepara un potaje, un revuelto de verduras o haciendo mermelada casera.

 

El cambio de los hábitos alimenticios

Entonces, ¿Por qué ahora es completamente normal ver a alguien comiéndose una bolsa de patatas fritas mientras ve una serie o bebiendo cualquier tipo de refresco en su comida principal cuando hace tiempo no lo era?

Esto me lleva a hacerme otra pregunta, ¿Qué está pasando con nuestra alimentación? ¿Qué estamos comiendo?

No hay más que observar unos cuantos datos, por ejemplo, la Coca Cola se empezó a comercializar en España en el año 1953, las patatas fritas llegaron en los años 40. Algo que ahora lo tenemos tan normalizado no lo era hace unas cuantas generaciones.

Ha comenzado el juego de los ultraprocesados. Y aquí el único que irremediablemente va a perder vas a ser tú.

 

Pero espera, frena ¿qué es esto de los ultraprocesados?

Los ultraprocesados son todos aquellos alimentos que han sufrido un procesamiento donde se les añade, retira, mezcla, texturiza, etc. una serie de ingredientes de baja calidad y/o donde el propio procesamiento disminuye su calidad. Esta peor calidad se traduce en un producto que se vende como alimento, pero que fisiológicamente en nuestro organismo tiene efectos perjudiciales en menor o mayor medida. Como son; refrescos, bebidas energéticas, zumos envasados, lácteos azucarados, bollería, pan blanco, carnes procesadas, pizzas comerciales, galletas, cereales refinados y barritas…

Nosotros los humanos, creamos a los ultraprocesados hace poco menos de un par de siglos. Al principio no daban problemas, no suponían un riesgo para nuestra salud ya que se comían de forma moderada y no estaban tan presentes en nuestra dieta, pero desde hace unas décadas se han ido colando silenciosamente en nuestras cocinas y lo que es peor en nuestro cuerpo haciendo que de repente morir por enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y cáncer sea algo “normal”, ¿no resulta un poco extraño?

Lo es y se lo ha parecido a mucha gente, tanta que se ha empezado a formar un movimiento revolucionario llamado Real Fooding que pretende hacer resistencia a toda esta industria que se ha estado forjando.

Lo contrario a los ultraprocesados es la comida real, se refiere a todos aquellos alimentos que han tenido un mínimo tiempo de procesamiento en su elaboración o que cuyo procesamiento industrial o artesanal no haya empeorado la calidad de la composición o interferido negativamente en sus propiedades saludables presentes de manera natural. Como son; verduras y hortalizas, frutas, frutos secos y semillas, tubérculos y raíces, legumbres, pescados y mariscos, huevos, carnes…

 

 

¿Qué pretende este movimiento Real Fooding?

Sostiene la idea de comer comida real y evitar los ultraprocesados, a través del conocimiento y de la conciencia comenzar a sensibilizarnos de qué significa alimentase bien y empezar a darse cuenta de lo que conlleva para nuestro cuerpo comerse una fruta a un bollo industrial.

 

Reto personal

Cuando me adentré en este reto personal me fui dando cuenta de que era una drogadicta de muchos alimentos ultraprocesados que estaban en mi día a día, que no los consideraba nocivos y por tanto los comía sin parar, como eran el chocolate blanco, el cola cao, incluso la salsa de barbacoa y siempre me echaba como mínimo 2 stick de azúcar en el café.

Hoy, 6 meses después, no me echo nada de azúcar en el café y no lo siento excesivamente amargo ni me repugna, es más ahora el café me gusta.

Resulta duro cambiar tus hábitos alimenticios, pero a día de hoy puedo decir que he ganado en salud, ahora tengo más apetito por cosas sanas, he encontrado motivación en el deporte, llevo varios meses sin sentir dolores menstruales, me siento mejor conmigo misma, ¿casualidad?

 

Cambio de hábitos

Antes de empezar a cambiar tus hábitos tienes que darte cuenta de que va a ser una lucha diaria, que vas a tener que combatir contra tu cerebro porque este te va a pedir azúcares, harinas refinadas, etc. Es decir, bollería industrial, bebidas energéticas… Lo que estamos habituados a comer. Pero como todo hay que ir paso a paso, por ejemplo, antes solo comía chocolate blanco y detestaba los otros tipos de chocolate porque me parecían demasiado amargos, pero un día empecé a probar el chocolate con leche, luego el negro 55% y ahora como el del 72% y me parece que tiene un sabor demasiado dulzón. Con todo esto quiero decir que es cuestión de habituarse, de ponerse retos continuos y de evitar de que no entre tanta comida ultraprocesados en tu casa, así evitarás comerlo.

 

¿Qué he conseguido?

He llegado a ganar gusto por los alimentos, ahora disfruto lo que como; la fruta antes me parecía insípida, las verduras eran inexpresivas… Y ahora le encuentro el sabor natural a todo. No está todo tan soso como creemos.

Las frases típicas como “esta fruta ya no sabe como la de antes” puede que en parte esté propiciada porque ha cambiado nuestra percepción del gusto, que está siendo alterada por otros alimentos que tienen excesivo azúcar.

¿Por qué no pruebas a comer más fruta? O el yogur natural al adulterado con mermeladas extrañas, o a ponerte a ver tutoriales en YouTube de cocina y a experimentar, en preguntar a tu abuela por cómo era eso de las conservas, en ver que lo mismo la crema de cacahuete es más fácil de hacer de lo que te piensas… Antes de meter tanto químico al cuerpo.

Yo no soy nutricionista y nunca lo seré todo esto que he escrito es lo que he ido aprendiendo de la mano de Carlos Ríos y su equipo de profesionales.

Con algo tan sencillo como seguirles en Instagram y ver, día tras día, sus memes, sus “pimientazas” y toda la información que transmite a diario ha conseguido me haga realfooder y me pregunte, ¿a quién dejo entrar ahora en mi cocina?

 

Importancia de la información

Informaros, porque la información es poder y detrás de investigaciones a cerca de lo que es y no sano hay importantes marcas que están pagando a periodistas, influencers, científicos, investigadores para que te llegue a ti, como consumidor la idea distorsionada de que comer ciertos alimentos son sanos o no tan “dañinos” para tu cuerpo.

Muévete, actúa, lee las etiquetas, busca en Internet que es eso de las harinas refinadas, mira el documental de la 2 de “Bañados en azúcar”, pregúntate que es esto que acabas de leer, mira el programa de “how it made” y créeme te pensarás dos veces antes de volverte a llevar una salchicha de Frankfurt a la boca.

Si queréis saber más:

@Carlosriosq,

@realfooding_

@academia.realfooding

 

Texto autor:  Marina

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Textos del autor:

La teoría del iceberg (He llegado a mi meta)