Frida Kahlo es icono feminista del siglo XXI Ella nunca lo pretendió. Pero la historia encuentra sus héroes y heroínas; encuentra modelos en hombres y mujeres para seguir adelante, progresando dentro de nuestro momento histórico.
El feminismo tiene siglos de historia. Hay quien piensa que comenzó con la Revolución francesa donde las mujeres también se levantaron para luchar por sus derechos y criticar que la Revolución no se podía centrar solo en los hombres. La Revolución las defraudó pero nos queda su deseo y espíritu de querer ser considerada “uno más” dentro de la sociedad.
¿Por qué es Freda Kahlo un icono feminista?
Frida buscó la libertad
Frida buscó la libertad de expresión durante toda su vida. En sus obras, en su arte -la pintura- dio voz a la mujer reprimida y enjaulada, que no salía de sus casas o que no hablaba con libertad de los temas, de los que eran protagonistas, porque estaba mal visto en su sociedad machista. La obra de Frida habla abiertamente de sexualidad, aborto, lactancia o maternidad.
Defendió sus ideales políticos:
Ella era de ideología marxista y defendió su ideario hasta su muerte. Fue tan fiel a su pensamiento político que cubrieron su ataúd con la bandera marxista. Y lo fue en una época en que la mujer se regía por el ideario del marido o del padre, Frida supo mantenerse independiente en sus ideales políticos.
Defendió y valoró a los nativos
Los mejicanos nativos, los indígenas de Méjico, eran menospreciados en su época como seres de menor valor.
Frida destacó entre los hombres
Destacó por su profesión como pintora en un gremio propiamente de hombres y no sólo destacó en su arte sino que abrió camino a otras mujeres para que pudiesen ser apreciadas y tenidas en cuenta por sus trabajos y no solo por sus roles sociales asociados a su sexo.
Estudió en la Escuela Nacional Preparatoria. De los dos mil estudiantes inscrito, solo 35 eran mujeres y Frida una entre ellas.
Se casó, divorció y se volvió a casar
Se casó, divorció y se volvió a casar con el mismo hombre: Diego. Pasando de los convencionalismos de su época.
Luchó y vivió con su enfermedad
Frida no se permitió entrar en el victivismo, que dada su salud, le hubiese sido fácil. Convivió con ella y con sus otras actividades de su área personal. No se dejó «atrapar» por una circunstancia.
Igual que hay defensores de Frida como icono feminista también hay detractores opiniones que nos llegan de que Frida fue una mujer feminista. Tampoco ella se definió así.
¿Frida, icono Feminista?
Los detractores de Frida como icono feminista se basan en su relación amorosa con Diego: Su gran amor.
Ven a Frida como una mujer que no sabe separarse definitivamente de un amor que le hace daño.
Ven a Frida como una mujer que soporta desdenes y menosprecios de su pareja. Actitud que en pleno siglo XXI nos parece intolerable para una mujer.
Cuándo se convirtió Frida Kahlo en un icono feminista?
Las mujeres, las mujeres chicanas de EE.UU. convirtieron a Frida en un icono feminista. La fortaleza de Frida -primero soportando la poliomielitis temprana y después con el terrible accidente en bus que la dejó postrada en una cama-, ocasionó que las mujeres la vieran como un ejemplo a seguir y le colocaran esta aura feminista alrededor, recalcó Cristina Kahlo (sobrina de Frida)
Conclusión
Lo que sí podemos decir hoy, es que fue una mujer que vivió y experimentó. Que utilizó sus obras para transmitir sus sentimientos. Que no dejó sus sentimientos encerados en su alma por miedo al mundo que le tocó vivir.
El Marketing y la comercialización que se ha hecho de su icono…. es otro tema.
Todo es efímero, todo es temporal
Este mundo va…. no se estanca. Todo es efímero en la vida. Lo sabemos. Hablamos sobre ello. Pero nos sorprendemos cuando alguien nos dice: disfruta, que no es para siempre. Miramos con rabia… Y pensamos «yo quiero que no termine»
La vida es efímera. El mismo concepto de vida, lleva dentro de sí, que no dura para siempre. Es lo bello de vivir: Viene con fecha de caducidad, aunque no nos la muestra en el envase. Y es que cuando te das cuenta de que todo es temporal, es cuando empiezas a disfrutar
No puedo imaginarme si supiésemos el año, mes y día de la fecha de caducidad… No puedo ni imaginarme cómo viviríamos si supiésemos por adelantado cuando un amor termina, cuando se nos va a romper el coche…
Solo sé lo mal que suelen sentar los contratos con fecha de caducidad. ¿Tendré prórroga? ¿Me tendré que ir? Todo son idas y venidas, para saber si habrá continuidad…
La vida es efímera, todo termina, todo pasa… Ya lo decía Antonio Machado:
Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar;
pasar haciendo camino, camino sobre la mar
Aceptar esta regla que el vivir nos impone, es saber vivir sin aferrarse a nada ni a nadie. Supone vivir en el ahora. Supone vivir con optimismo.
Saber que la vida es efímera es conocer desde el corazón que no podemos dejar las cosas para mañana… Mañana es una palabra que solo tiene significado en el diccionario. La vida no sabe de mañanas, la vida solo sabe de vivir el ahora.
Todo es temporal en la vida, lo sabemos tú y yo pero nos empeñamos en vivir de forma estática. Pensamientos como: «mi dolor será eterno», «esto no pasará jamás» «tú y yo para siempre»… Nos hace percibir la vida como una línea continua al infinito (error)
La vida es eterna pero llena de momentos fugaces.
Esta semana tuvo lugar uno de los acontecimientos más esperados del año: el desfile de Victoria´s Secret. El 8 de noviembre nuestros ángeles favoritos nos brindaron momentos inolvidables, entre los que destacaron la despedida de Adriana Lima y la aparición de Elsa Hosk con el Fantasy Bra de esta nueva colección.
Una vez más, la polémica rodea este evento, siendo la más afectada Bárbara Palvin. La modelo de 25 años ha tenido que soportar comentarios muy duros sobre su cuerpo por el simple hecho de salirse del canon normativo que estamos acostumbrados a ver en la industria de la moda. Esto me cabrea; y me hace reflexionar, una vez más, sobre la figura de la mujer y su sexualización.
Parece que las mujeres estamos obligadas a cumplir unas exigencias físicas y a encajar en unos cánones de belleza pensados por y para los hombres. Debemos ser perfectas. Pero ¿qué es la perfección?
La perfección es un estado de ánimo en el que has conseguido aceptarte y quererte a ti misma. Entender, que lo mejor que tienes es aquello que te hace diferente y que no tienes que intentar cambiarlo.
La perfección es ese sentimiento reconfortante que te arropa y te hace rebelarte.
Conseguirlo no es fácil, pero sí posible
.- Lo primero de todo, es entender que, de alguna manera, durante todos estos años hemos aceptado como válidos estos cánones de belleza y a día de hoy aún tratamos de cumplirlos.
.- Eliminar de nuestra cabeza la concepción de palabras como “gorda” como un insulto, y comenzar a entenderlas como adjetivos. Estar gorda NO es un problema, al igual que tampoco lo es estar delgada o atlética.
.- Otro de los puntos, es ser consciente de que, aunque suene típico, ningún cuerpo es mejor o peor que otro. Todas y cada una de nosotras somos diferentes, y recordad: eso es lo que nos hace perfectas.
.- Intenta escucharte para así saber si estás cómoda con tu cuerpo, y si no es así, asegúrate de que el único motivo por el que quieres comenzar un cambio eres tú misma y tu propio bienestar.
.- No escuches a los demás. Muchas veces las personas solo quieren hacerte daño o destruirte. Para todos ellos, oídos sordos: la mejor arma con la que puedes defenderte es tu seguridad.
.- Por último y más importante: sé menos exigente contigo misma. Eres mucho más grande de lo que piensas.
Como decidir lo que quieres hacer con tu vida es importante en cualquier momento de nuestra historia personal
Pensamos con frecuencia que cuando terminamos nuestros estudios es el momento de decidir “lo que queremos hacer con nuestra vida” y no es así
Para saber «cómo decidir qué es lo que quiero hacer con mi vida» necesitamos:
Alejarnos del miedo
El miedo a realizar tareas nuevas nos lleva a la inmovilización y «a dejar para mañana» la posibilidad de plantearnos un nuevo estilo de vida.
Sentir el vacío que experimentamos
Sentir el vacío que vivimos como algo real y que nos crea insatisfacción. No demeritarlo con expresiones como «son bobadas,,, pero si yo estoy bien así», «me quejo por nada».
Sentir la responsabilidad
Nosotras somos las responsables de nuestra forma de vivir. Aceptar nuestra responsabilidad nos aleja del victivismo y de dejar de hacer lo que consideramos bueno para nosotras.
El vacío que sentimos cuando no sabemos muy bien que hacer con nuestra vida no es cuestión de edad. Se nos puede presentar en cualquier momento de nuestro vivir en este planeta. Y es bueno, que se nos presente. La vida no tiene por qué ser lineal y en un momento dado, puede que surja la necesidad de reconducirla. Reconducirla, no tiene que significar que nos hemos confundido con elecciones anteriores. Simplemente nos vemos en un momento, en el que el vacío que sentimos debe ser llenado con otras experiencias.
Es en esos momento de duda e incertidumbre, es donde nos tenemos que permitir un espacio para reflexionar. Nos tenemos que permitir traer al presente las ilusiones que hemos dejado atrás (igual no eran convenientes en un momento dado de nuestras vidas) pero ahora…, ahora puede ser el momento de llevarlas a la práctica. Podemos sentir ilusiones nuevas, ilusiones que con anterioridad no habían pasado por nuestras cabezas. Ilusiones que pueden romper una vida líneal (y eso da miedo) pero si nos permitimos un tiempo de reflexión, seremos capaces de decidir sobre la conveniencia o no de llevarlas a la práctica.
Lo peor de no decidir sobre lo que quieres hacer con tu vida es que te quedes triste, indecisa, apabullada porque no te sirve ya el estilo de vida que llevabas. Si el vacío que sientes, lo observas como una sensación que te está pidiendo crecer, decidir sobre lo que hacer con tu vida te será más fácil. Todos sabemos, si no nos engañamos, lo que nos falta para ser más felices en ese momento. Hay que perder el miedo al cambio. Y salir a buscarlo. La vida nos da eso de lo que somos conscientes, no lo dudes.
Tener la actitud de “no sé que hacer con mi vida…, pero encontraré la respuesta” es la llave que abre el cambio. Es la llave que abre el camino.
Es la actitud que nos permite encontrar la forma de hacer lo que deseamos (ya sea un antiguo o nuevo deseo)
Es la actitud, aunque no tengamos ilusiones antiguas o nuevas, que nos llevará a buscar nuevos intereses. A centrarnos en ellos y ver si son nuestro camino o no.
Es la actitud que nos permitirá equivocarnos y no considerarlo un fracaso. Le daremos la categoría que se merece: errores en el camino. Que siempre los hay.
Vivimos aferrados a la idea de:
«Es mejor lo malo conocido, que lo bueno por conocer»
Pero la verdad es que lo «malo conocido» nos puede llevar a una insatisfacción permanente y de ahí a la depresión: solo hay un paso
Aniversario de Elisa Leonida Zamfirescu
El nombre de Elisa Leonida Zamfirescu no me sonaba hasta hoy. No sé a vosotros. ¡Bien por Google!! He abierto el ordenador y he visto que el Doodle de Google era distinto a los de otros días: varias piedras y una foto pequeña, me ha entrado la curiosidad y para mi sorpresa al clicar sobre la foto he visto que Google Dooldle celebraba hoy el 131 aniversario de Elisa Leonida Zamfirescu.
Hoy la gran protagonista del día es esta mujer, Elisa Leonida Zamfirescu, (está en todos los medios) Es la gran protagonista porque durante su vida supo “ir a realizar su objetivo”. No se detuvo en sus aspiraciones, ante una sociedad sexista que pensaba que la mujer era inferior al hombre y la confinaba a unas tareas, propias de su sexo, claro… tareas diseñadas por los propios hombres.
Lo que desde estas páginas celebramos no es que fuese una de las primeras mujeres ingenieras de la historia, con mente brillante. Celebramos su forma de ver la vida. Celebramos su capacidad para realizar su Ilusión, afrontando los retos y obstáculos que su sociedad le ponía delante. Ella pudo, nosotras, en nuestra época y con nuestras circunstancias, también podemos materializar nuestros sueños.
Quién fue Elisa Leonida Zamfirescu
Elisa fue una mujer rumana que nació en Galați el 10 de noviembre de 1887. Elisa sentía pasión por la física, la química y las matemáticas y decidió cursar estudios superiores en la Escuela nacional de Caminos y Puentes de la Universidad Politécnica de Bucarest. Fue rechazada. Fue la primera mujer que intentó cursar estos estudios y los “señores académicos” no estaban preparados para incluir entre sus alumnos (todos hombres… sobra la aclaración) a una mujer por brillante que hubiese sido en sus estudios anteriores.
Pero no se quedó lamentándose en casa. “No me han aceptado esta Escuela, otra me aceptará” y pidió plaza en 1909 en la Universidad Técnica de Berlín. Y la consiguió.
Consiguió la plaza pero tuvo que convivir con la mentalidad sexista de su época. Sus compañeros la ignoraban, uno de sus profesores, en plena clase, le gritó: “la cocina es el lugar de las mujeres y no la Politécnica” y el Decano cuando recibió su solicitud intentó disuadirla de su objetivo de matricularse, apelando “a las tres K”—Kirche, Kinder, Küche (iglesia, hijos, cocina)— que definían el perfil de la mujer en aquella época.
Elisa persiguió su ideal y en 1912 se graduó con honores. El decano la denominó «la más diligente de los diligentes», y se convirtió así en la sexta mujer ingeniera del mundo (otros dicen que en la primera… pero da igual. Lo importante de la historia es que fue capaz de rebelarse contra las tres K)
Su historial profesional
Su historial profesional es brillante. Elisa se comprometió de lleno con el momento histórico que le había tocado vivir
.- Miembro activo de la Cruz Roja, durante los años de guerra, labor por la cual fue galardonada.
.- Directora de los laboratorios del Instituto Geológico de Rumania
.- Profesora de física y química en la Escuela de Niñas «Pitar Moș», al mismo tiempo que desempeñaba su cargo de directora
.- Fue la primera mujer miembro de la Asociación General de Ingenieros en Rumania (AGIR) y
.- Fue parte de la Asociación Internacional de Mujeres Universitarias.
Conoció al químico Constantin Zamfirescu, ambos deciden casarse en primera línea durante la guerra.
.- Reanudó su trabajo en el Instituto Geológico, (al terminar la 1ª Guerra Mundial), liderando varios laboratorios. Se interesó por el análisis del agua potable, de diversos minerales y materiales como petróleo, gas, carbón, betún sólido, rocas de construcción y preparación de mineral, firmando 85.000 boletines de análisis de estos materiales y compuestos.
Dejó su trabajo en el año 1963, a los 75 años y murió el 25 de noviembre del 1973 en Bucarest.
Gracias Elisa. Tú abriste caminos,
la sociedad habla, pero nosotras también
Como planear un día perfecto es una tarea sencilla. No nos interesa que todo nos salga bien, simplemente es tener la sensación de que nuestro día ha sido perfecto. Oímos con frecuencia la frase “vive tu día como si fuese el último” y nos imaginamos que “vivir nuestro día como si fuese el último” supone hacer algo arriesgado. Imaginamos que tenemos que planear alguna “locura”, que no nos hemos atrevido a hacer hasta ese momento. Planear un día perfecto no significa necesariamente eso. Planear un día perfecto es que en algún momento de tu día, hagas realmente “eso” que has querido hacer.
Un día perfecto puedes planearlo como:
Arriesgarte a empezar una nueva tarea,
Empezar una nueva tarea que desde tiempo tienes dibujada en tu mente pero que no te has atrevido a llevar a la práctica. No tiene por qué ser arriesgada, simplemente nueva y ya sabemos que con lo nuevo podemos andar de “puntillas” por miedo a no realizarlo bien cuando lo pasamos del pensamiento a acción
Trabaja en algo que sea importante para ti
Puede ser dentro de tu trabajo habitual. Siempre hay parcelas en nuestro trabajo que nos gustaría cambiar, y que las vemos como importantes para nosotros y para los demás y que no las tocamos, porque nos preocupa “el como se aceptará la idea”. Romper este miedo, puede contribuir a tener un día ¡genial!
Puede ser abriéndote a una nueva actividad lúdica o no, altruista o sumamente materialista como dedicar un rato de tu día a aprender a cocinar mejor.
Cuida la motivación adecuada
No caigas en la desilusión antes, casi, de empezar. Tu motivación depende de ti. Tú eres la que tiene que mantener la energía del entusiasmo o alegría de hacer. No depende de que un amigo, familiar o persona casual te pase las ganas de Hacer. Ten presente el porqué y para qué has decidido hacerlo.
No mires los resultados como un fin
Lo que has planificado hacer, puede que hay no salga tan bien como tu “yo” desearía pero lo has hecho y esto hace que tu día sea perfecto. Luego está mañana, donde puedes seguir mejorando tus habilidades y llegar al resultado que realmente te agrada. La perseverancia en lo que hacemos, nos permite llegar a la maestría.
Planifica tu día con anterioridad
Dedica 10- 15 minutos a priorizar lo que quieres hacer cuando te levantes por la mañana. Puedes escribirlo o simplemente repasarlo mentalmente. Fíjate en los detalles, es decir en como lo quieres hacer. Y sobre todo prioriza=ordenar, para que no te quede sin hacer lo que realmente es importante para ti en ese día que comienzas, y lo puedas realizar sin que le falte una coma a tu actividad elegida.
Recuerda sonreír
Nada nos puede ir tan mal, que nos quite la capacidad de sonreír cuando estamos viviendo nuestro día.
No hay días perfectos. Los días perfectos los haces tú con una actitud adecuada a las diferentes tareas que planificas en tu agenda.
Los pensamientos negativos nos debilitan y nos cortan las ideas buenas que tenemos. Pensar en negativo solamente es un hábito. Es una costumbre defensiva que hemos adquirido para no vivir algo que nos hace daño. Vivir desde el «no puedo porque» evita que nos enfrentemos a decepciones que no queremos vivir. Aceptar que en la vida no siempre salimos airosas al ciento por cien en lo que deseamos, es ir aprendiendo a vivir. Es ser positivo.
Con los pensamientos negativos solo anticipamos desastres imaginarios. De esta forma evitamos hacer y ponernos en peligro. Lo gracioso es que ya vivimos el desastre antes de que ocurra. Lo gracioso es que si pienso que no puedo aprender francés, ya estoy logrando no aprenderlo. Y así evitamos las dificultades y los retos que hacer algo nuevo siempre trae. Nos escondemos detrás de esos pensamientos negativos para no sufrir. Sin darnos cuenta que por tener esos pensamientos negativos, ya estamos sufriendo.
Cuando sufrimos por algo que nos ocurre en el cuerpo, como una gripe, ponemos remedio. Vamos al médico. Utilizamos remedios que nos han ido bien en otros momentos. Pero que pasa ¿cuando lo que nos hace sufrir es nuestra forma de pensar negativa? Muchas veces nos contentamos con decir: Es que yo soy así y no hacemos nada.
Cómo parar los pensamientos negativos
Primero y más evidente es aceptar que tenemos pensamientos negativos. Aceptar que los pensamientos negativos los hago y alimento yo. Pero no son «mi yo». Muchas veces solo son pensamientos que están en mi entorno y que yo he hecho míos sin pararme a ver si son ciertos o no. Sin pararme a ver que errores hay en ellos. Y siempre los hay. El más común es el de la generalización. Ya se que es un tópico pero voy a ponerlo: «las mujeres gordas no gustan a los hombres» yo tengo unos kilos de más, por lo tanto no gusto a los hombres. Mentira. Muchos hombres prefieren a una mujer con formas rellenas y no maniquíes de escaparate. Pero si yo he interiorizado esta idea me sentiré insegura y evitaré ponerme en riesgo de que me digan que no. Seguiré perpetuando una idea errónea. En cambio, si no nos dejamos llevar por esa idea, podremos dejar de lado todos esos pensamientos.
Utilizar el PERO es muy útil.
Cuando detectamos un pensamiento negativo poner el «pero» detrás y concluir la frase con una afirmación que nos guste y que sabemos que tenemos, es un buen ejercicio para quitarle protagonismo al pensamiento negativo. El pero, si lo piensas, lo utilizamos mucho para devaluar nuestras características positivas, entonces ¿por qué no lo vamos a utilizar para frustrar nuestros pensamientos negativos?
Tengo mucho genio PERO me río con facilidad. Es verdad que tengo genio pero le he quitado el poder y se lo he puesto a la risa. Seguro que si te ves riendo, el genio poco a poco irá dejando de ocupar el espacio que tu no quieres y dejarás de sentirme una persona persona irritable.
Utilizar la interrogación
Es otra forma de quitar peso a nuestro pensamiento negativo. Si me observo diciéndome algo que me hace sufrir a continuación pregúntate si es así. Imagínate que piensas «me huelen mucho los pies», lo puedes cambiar por «¿me huelen mucho los pies? Verás que con esta forma tu pensamiento será más objetivo. Descubrirás si realmente te huelen y pones remedio o si es un olorcillo normal que al terminar el día y sacar nuestro pie del zapato, todos podemos sentir.
La distracción
No te quedes rumiando tu pensamiento, sal de él con una distracción. Haz algo que ocupe tu mente y que te guste y recréate en ello. Fíjate en lo bien que te sientes realizando esa actividad y no la vivas como un recurso que has utilizado. Dale la importancia que tiene sin quitarle ni una coma.
Ser más positiva
Ser positiva es coger el hábito de apoyarte en lo que sabes que son tus puntos fuertes y poner menos énfasis en tus defectos (que todos los tenemos, hasta el más exitoso entre las personas que conocemos). Escoger los pensamientos que te hacen sentir bien e identificarte más con ellos es la forma en que te vas a sentir mejor contigo misma
O tienes unos kilos de más o de menos, vas demasiado maquillada o tal vez decides no perder el tiempo en ello, mides 1,70 o solo 1,50, eres fuerte de personalidad o más bien te dejas llevar por el fluir de la gente…
Día a día escuchamos comentarios de personas de nuestro alrededor haciendo comentarios “inofensivos” a cerca de nuestro físico o de cómo somos. Puede que en realidad no lo hagan con mala intención, lo dicen tal vez atendiendo a un trasfondo psicológico que resume muy bien la frase que dijo un día Buda “Todo lo que te molesta de otros seres es sólo una
proyección de lo que no has resuelto de ti mismo”
“Todo lo que te molesta de otros seres es sólo una proyección de lo que no has resuelto de ti mismo”
Parece que nunca alcanzamos la perfección para algunas personas, siempre tienen alguna contrariedad y nunca terminan de aceptar como somos. Estoy cansada de que siempre tenemos que llegar a alcanzar los estereotipos que impone la sociedad y no, yo quiero maquillarme para mí porque me siento bien así conmigo misma, si un día me apetece vestirme con un jersey de cuello alto me lo pongo y si un día quiero ir con un top porque así lo he decidido yo, lo hago, nunca por cumplir las expectativas de los demás sino para sentirme bien conmigo misma, no quiero buscar un trasfondo psicológico de que estamos condicionadas por las ideas rígidas de una sociedad que te castiga sino vas como ella desea.
Ya no. Hoy me siento libre. Hoy me gusto con estos kilos de más o de menos, con toda la ropa que tengo en mi armario, con mis momentos de querer gritar o los de estar en absoluto silencio…
Ya no. Hoy me siento libre. Hoy me gusto con estos kilos de más o de menos, con toda la ropa que tengo en mi armario, con mis momentos de querer gritar o los de estar en absoluto silencio…
Me gusto como soy. No estoy hecha para gustarle a todo el mundo, estoy hecha para gustarme a mí misma, y al que no le gusta que se marche.
Estoy segura de mí misma, no necesito la aprobación de nada ni de nadie. Ya ningún comentario menospreciándome intentando hundirme va a conseguirlo. Hoy no, hoy firmo la paz con mi conciencia y con mi cuerpo, ya no lo voy a castigar más.
Hoy quiero decirle que lo siento, perdón por todas las veces que te he tratado con maldad, que te he herido psicológicamente.
Todas las palabras que te hayan podido hacer daño, que te hayan hecho empequeñecerte, todas las veces que has llorado en silencio, que has mirado con envidia a esas modelos porque querías ser exactamente como ellas sin darte cuenta de que el
cuerpo más radiante lo tenías muy cerca…
¿Sabes qué? A veces esta bien eso de pasar de todo lo que digan y decirte…
Me da igual, me encanta.
Escrito por: Marina Camazon
Chuparse el dedo, regresar al seno materno
Regresaré al seno materno. Regresaré al lugar donde sentí la seguridad por primera vez.
El lugar nutritivo donde yo, ser único, solo vivía para vivir.
Tiempo sin tiempo en un espacio prestado que me expulsó sin que yo supiese porqué.
Y yo hoy aquí, chupándome el dedo
Y yo hoy aquí, chupándome el dedo. Me aferro a un recuerdo que no dejo ir: la seguridad de formar parte de ti.
Y sigo chupándome el dedo. Mi lengua saborea mi piel, en un pequeño éxtasis donde, no existe nada más que este gran placer. Pero algo lo interrumpe; es el caos de unas sensaciones olvidadas. Llegan a mi pensamiento como rayos negros que perforan mi placer.
Son sonidos de tripas, son movimientos caóticos que me bambolean como si de un terremoto se tratase. Son gritos que retumban en mi cuerpo… Caricias que recibo cuando yo menos me lo espero, y sueños. Sueños e ilusiones que me envuelven. Estoy en un mundo de sonidos, ideas y afectos que se tejen para que vaya percibiendo una realidad. Y yo allí sola, hecha un ovillo por ocupar un espacio pequeño. Nadie me pregunta, nadie espera mi respuesta… Nadie se pregunta por lo que siento
Lo peor que recuerdo es sentir el miedo
Lo peor que recuerdo es sentir el miedo. No recuerdo yo mi miedo, pero si el miedo de seres que me rodeaban, que entiendo que están ahí, pero que no veo.
Es el miedo que describe el terror que sienten, de que yo, una ilusión, no sea su ilusión.
Y yo aquí, chupándome el dedo, para volver a sentir la seguridad de un lejano recuerdo.
¿Es mi recuerdo guay? ¿O es el recuerdo que he tejido por leyendas escuchadas y que yo me he creído?
Hoy dejaré de chuparme el dedo. Hoy cortaré el hilo que me une a una historia aprendida. Hoy empezaré mi historia, sin chuparme el dedo.