En una época en la que las redes sociales inundan nuestras vidas y la realidad se disfraza de perfección, muchas cosas se nos pasan por alto. Nuestras prioridades se limitan a compartir el momento de la forma más original posible para conseguir likes, pero ¿y si en lugar de buscar la “publicación perfecta”, disfrutásemos del momento que estamos viviendo?
¿Y si en lugar de buscar la “publicación perfecta”, disfrutásemos del momento que estamos viviendo?
Una vez leí que las mejores historias se forman de momentos que se sienten, pero no se muestran a primera vista, y es cierto. Porque el instante perfecto no hay que crearlo, sino tener la capacidad de verlo y apreciarlo. De sentirlo. Al fin y al cabo, dentro de unos años no nos vamos a acordar de la foto que llegó a mil likes, o el tweet que se posicionó como número uno en tendencias, sino del momento, y de aquellos con quienes lo viviste.
El instante perfecto no hay que crearlo, sino tener la capacidad de verlo y apreciarlo
No malgastes la semana esperando a que llegue el viernes, esperando a terminar los exámenes, o salir del trabajo. Exprime cada ocasión hasta encontrar lo positivo de ella y así, poder acostarte cada día feliz con lo que has hecho. No te permitas arrepentirte por haber perdido un día. Porque las cosas buenas no llegan solas, tú eres el único responsable de hacerlas llegar. Tú eres el único responsable de tu felicidad, y el único que puede conseguirla.
Porque las cosas buenas no llegan solas, tú eres el único responsable de hacerlas llegar
Disfruta de cada oportunidad que te dan las personas, los lugares y la vida, porque no se va a volver a repetir. Aprende a ser feliz con las pequeñas cosas, pues son las mas valiosas. Crea historias que el día de mañana puedas recordar tumbado en la cama y te hagan sonreír como cuando las estabas viviendo.
No te conformes.
Que no se te olvide crear,
Disfrutar,
Vivir, Pero sobre todo…
Que no se te olvide sentir.
Como olvido a mi ex
¿Alguna vez que te has preguntado cómo olvidar a tu ex? ¿Has leído guías en las que te explican, paso a paso, que cosas deberías hacer o dejar de hacer?
Lo que está claro es que no hay una fórmula mágica para dejar de querer, si eso es lo que estás buscando, créeme que no lo encontrarás aquí.
Cada persona es un mundo y, con ella, cada relación también. Te plantearé lo que me ha funcionado a mí y espero que te sirva también.
Deja apartadas a un lado todas esas canciones que te recuerdan a tu pareja
Deja apartadas a un lado todas esas canciones que te recuerdan a tu pareja. Son preciosas y te encantan, pero te aseguro que ahora te harán un nudo en el estómago. Te traerán miles de recuerdos que, aunque llegado el momento sonreirás al recordar, ahora te anclarán a algo que ya no existe. Se ha ido y tu objetivo es superarlo sufriendo lo menos posible. Guarda en algún sitio todos los regalos. No hace falta que borres las fotos si no quieres, pero ocultarlas sería una buena manera de apartarle de tu mente. Tardarás en sacarte a tu pareja de la cabeza, así que, al menos, manténla lejos de tu vista. Si tienes cosas suyas, puedes devolverlas educadamente o esperar a que la situación esté más tranquila. Que no parezca que le devuelves lo suyo o pides sus cosas como venganza. No estás despechada, no hagas que lo parezca.
Necesitas asimilar lo que ha ocurrido
Necesitas asimilar lo que ha ocurrido, no se trata de enfadarse, gritar, insultar y enviar mensajes de manera compulsiva. Tienes que entender que has perdido a la persona a la que amas. Pero ha sido una fase y, como cualquier otra, hay que superarla de la manera más sana posible. Normalmente nos quedamos con muchas cosas que decir, preguntas que hacer o sentimientos que expresar. No todas las rupturas nos dejan la oportunidad de volver a entablar comunicación. Coge papel y boli o abre un documento de Word y empieza a escribir. Yo personalmente te recomiendo el formato de una carta. Escribe lo mismo que le dirías si le tuvieras frente a ti, absolutamente todo. No te guardes nada, imagina que es la única oportunidad que tendrás. Vuelca tu alma en esa carta y, cuando termines, manténla guardada. Esperaremos unos meses para decidir qué hacer con ella. Tu primer impulso será enviarla, pero eso podría ser una bomba de relojería o un cartucho de dinamita caducado, puede funcionar bien en el momento exacto o estallarte en las manos cuando menos te lo esperes.
Si habéis acabado como amigos, tienes dos opciones. Puedes mantener la amistad o alejarte. Ambas opciones funcionan y son correctas, no te voy a invitar a echarl@ de tu vida, voy a plantearte los pros y contras de cada una.
¿Queréis ser amigos?
Es una opción habitual, sobre todo cuando habéis sido amigos antes que pareja. Es cierto que es difícil si hay rencillas todavía sin zanjar. Si tenéis un grupo en común, te recomiendo que por ahora limites las veces que le ves a esas ocasiones. Que haya más gente significa que podrás evitar los momentos violentos e incomodos, además, aprenderás poco a poco como enfrentarte a esta nueva situación.
¿Quieres olvidarte de él/ella?
Bloquear a una persona no es la solución (salvo que hablemos de casos de acoso) así que, si no eres capaz de dejar de hablarle, elimina el contacto. Si no te lo sabes de memoria conseguirás dejar de hablarle hasta que te sientas mejor contigo misma. Uno de los errores más comunes son esos whatsapp que enviamos cuando somos personas impulsivas, pudiendo romper todo lo bonito que queda entre los dos.
Un amigo es, junto a la familia, lo más valioso que podemos tener.
A veces, durante la relación, nos alejamos de personas que nos aportan cosas buenas. Amigos con los que teníamos confianza ahora se han convertido en conocidos, les vemos por la calle y les saludamos con un simple “hola” En otras ocasiones llegamos a romper amistades por conflictos con nuestra ex pareja. Tranquil@, nunca es tarde. Retoma contacto con las personas que han sido importantes para ti, pide perdón si es necesario y lucha por traerles de nuevo a tu vida. Un amigo es, junto a la familia, lo más valioso que podemos tener.
Pasa tiempo con ellos. Estar en casa solo te va a servir para pensar y eso suele ser sinónimo de agobio. Sal a tomar algo, un café, unas cañas, dar un paseo, lo que sea. Apúntate hasta al plan más absurdo que te ofrezcan. Necesitas estar despejada y entretenerte. Reconecta contigo misma. En las clases o el trabajo da el cien por cien de ti. Vuélcate en hacerlo genial, no solo avanzarás y serás recompensada, también estarás ocupada la mayoría de las horas del día.
Un clavo nunca saca a otro clavo
No reenganches con otra pareja. No busques sexo para olvidar. Un clavo nunca saca a otro clavo, si tienes que conocer a alguien, ocurrirá lo busques o no. Necesitas conocerte a ti misma, dedicarte tiempo a ti y a tu familia/amigos. No te dejes anular por la idea de que necesitas estar en pareja, tú eres una persona completa.
Escrito por:
Debbie Fawkes
Instinto de odiarte pero el corazón bombea amor por mi cuerpo,
No estimulas mi intelecto, pero sin embargo mi corazónaletea con más ímpetu que nunca cuando pasas por mi lado.
Me gustaría comerte a versos y vomitar mis sentimientos,sobre ese cuerpo,
Escrito por:
Sara Díaz García
Eres insegura, pero al mismo tiempo tienes las ideas más claras que cualquier otra persona en el mundo. Eres buena, y lo demuestras cada vez que dejas que tus sentimientos surjan.
Eres feliz, pero a veces te hundes y no ves el camino para salir de ese pozo oscuro, pero da la casualidad que también eres valiente, y esa valentía te da tanta luz, que con toda ella puedes alumbrar la salida del pozo y conseguir salir de él.
Eres soñadora, te gusta imaginar, crear, vivir en tu mundo. Eres una chica sensible, a la que las películas de amor la hacen llorar y le hacen querer vivir ese mismo amor para ella. Eres grande, aunque tú estatura demuestre lo contrario. Eres esa persona, en la que todo el mundo confía, a la que todos quieren mucho, aunque no lo demuestren tanto. Eres alegre, allá donde vas, dejas a tu paso un huracán de sonrisas, de vida.
Eres amiga ante todo. Eres el tipo de persona, que siempre ve la parte positiva para ayudar a los demás, aunque a veces encontrarla en ti misma te resulte más complicado. Eres la que siempre está cuando alguien necesita un pequeño consejo o un abrazo que pare el mundo, y por eso, por eso mismo vales tanto, porque personas como tú, ya no se encuentran.
También eres fuerte, y quiero que recuerdes todo lo que eres, cada día, cada vez que dudes de ti, quiero que sepas que eres genial, y que te mereces lo mejor del mundo
Tienes un corazón magnífico, el cuál ha soportado más que cualquier otra persona a esta corta edad, pero aún así has salido adelante y has seguido con una hermosa sonrisa, día tras día. Así que también eres fuerte, y quiero que recuerdes todo lo que eres, cada día, cada vez que dudes de ti, quiero que sepas que eres genial, y que te mereces lo mejor del mundo. Eres preciosa, y si alguien dice lo contrario, es que no te conoce en absoluto.
Y aunque no lo creas, eres una de esas persona que deja marca en el corazón, una de esas , que una vez te cruzas con ellas, ya no las puedes olvidar. Todos los que han tenido el placer de conocerte, van a llevar una parte de ti en su memoria. Personas como tú, te vuelvo a repetir, son difíciles de olvidar. Así que gracias por ser como eres. Por ser ese planeta, que muchos desconocen pero que tanto ansían encontrar. Podría seguir diciéndote todas las cosas geniales que tienes, pero no acabaría nunca, porque eres única y especial.
Vive, vive queriéndote mucho, porque te lo voy a recordar tantas veces haga falta, te lo mereces
Hay tantas maravillas en tu interior, que son infinitas. Vive, vive queriéndote mucho, porque te lo voy a recordar tantas veces haga falta, te lo mereces. Sigue siendo todo eso que crees que no eres, pero realmente sí. todos aquellos que han tenido Eres todo aquello que crees que no eres pero realmente sí.
Escrito por Cristina Pastor
Llevo días pensando en el tiempo. Y me hizo darme cuenta de que esa sería mi respuesta a la típica pregunta: ¿A qué tienes miedo?
Miedo a perderlo, más bien.
A que se desate. Se vuelva loco. Y nadie pueda correr tras él.
Te da una oportunidad a la que llama vida y te deja hacer algo que valga la pena. Pero no tiene piedad. Pasa por mucho que intentes pararlo.
Si pierdes el tren, dile adiós porque ya no vuelve.
La de tiempo que perdemos juzgando. Envidiando en lugar de admirando
Cuando te das cuenta ya acumulas años y años PERDIDOS. Llenos de oportunidades que tuviste y no aprovechaste. Llenos de personas que se fueron y no valoraste. La de tiempo que perdemos juzgando. Envidiando en lugar de admirando.
Miedo a no haber hecho, a no haber hablado, a no haber ido. Miedo de arrepentirse
Existe el miedo a no enamorarse. A que tu trabajo no te aporte lo suficiente, a dejar pasar tus pasiones. A no viajar. A echar de menos. Miedo a no haber hecho, a no haber hablado, a no haber ido. Miedo de arrepentirse. Miedo de que llegue algo que no me deje vivir.
Todo eso gira en órbita alrededor del tiempo. Tú puedes superar esos miedos haciendo, hablando, yendo.
Las agujas no tienen valor suficiente de dar la vuelta y girar al contrario. Vive ahora, no lo dejes para mañana
Yo a veces me paro. Paro mi vida y pienso en qué rápido pasa el tiempo. En quien estuvo y ya no está. En lo mucho que puedo vivir ahora y en todo lo que tengo que aprovechar. Y el tiempo sigue transcurriendo. Las agujas no tienen valor suficiente de dar la vuelta y girar al contrario. Vive ahora, no lo dejes para mañana.
Escrito por:
Ana Fernández
Forzamos demasiado la maquinaria de la vida, jugando con ella a contrarreloj, y no caemos en la cuenta de que, cuando más lo hacemos, más tardan las cosas en llegar
«Subes esa foto para provocar»
«Deja algo para la imaginación»
«¿Cómo sales así a la calle?»
«¿Qué va a pensar tu novio/ tu madre/ tu padre/ tu abuela si te viera así?»
«Como le gusta enseñar»
Piel, lo que enseñas en la foto es piel, lo que se ve debajo de la falda corta o a través del escote es piel, y debajo de la piel tenemos valores, que son los que realmente nos visten.
Que triste me resultaría solo poder mostrarle a mi novio la piel, con las cosas tan bonitas que me han enseñado mi madre, mi padre y mi abuela.
Que monótono y aburrido ir siempre tapada, pudiendo dejar que tu piel se impregne de olores, calor, frío, sabor, valor.
Que feo pensar que puedes medir la dignidad de alguien por la cantidad de piel que deja ver.
Piel, con tantas cosas bonitas debajo que enseñar, con tantas cosas por aprender, pero, por supuesto, con cicatrices.
Piel, todos tenemos piel, pero también todos tenemos cicatrices, marcas de agujeros que han abierto en nosotros los años, las caídas, las personas, y por los que, seguramente, entraron mil lecciones que ahora descansan debajo de nuestra piel.
Que bonito es acariciar la piel de alguien a quien quieres, a quien echabas de menos, pero que difícil es traspasar la barrera que la piel ha creado y acariciar sus miedos.
Enseña piel, muéstrale al mundo tus cicatrices e invítalos a que las sanen con sus valores, todos tenemos, al igual que piel.
Piel, lo que enseñas en la foto es piel, lo que se ve debajo de la falda corta o a través del escote es piel, que no es sinónimo de vergüenza, que todos tenemos, y que deja ver valores de los que tu novio, tu madre, tu padre o tu abuela están orgullosos.
Escrito por:
Esa que cuando suene una canción penséis mecánicamente que está contando lo que estáis sintiendo los dos
“Malditas sean las épocas que exigen compromiso»
Félix Chacón.
No nací para ser buena hija, tampoco buena madre. Mucho menos buena esposa. No nací con el fuego en el vientre para apagarlo cuando incomoda. Ni con piernas fuertes para cruzarlas, sentarme recta y hacerme pequeñita. Tengo voz y rostro, tengo nombre. Ardo cuando las miradas lascivas de animales impúdicos me atraviesan. Tiemblo cuando sus manos se atreven a rozarme. Grito con rabia si, sin ningún pudor, se justifican. No es para tanto, defienden entre movimientos de cabeza. No es para tanto. Nací mujer. Y crecí a pesar de que alzando mi cabeza irritase a salvajes que han sido criados en un mundo en el que se les aplaude. No conocen el consentimiento. Mucho menos el consenso. Nací mujer y como tal me levanto. Reivindico a aquellos que en vez de hacerse manada, señalan y castigan al agresor. Sonrío al cruzar miradas en calles llenas de trazos morados.
Nací mujer, y me consideraron mero elemento de contemplación, complacencia y deleite
Nací mujer y por lo tanto resistente. He vivido en un vaivén constante sin siquiera mostrar una mueca. He permanecido estática sobre la inestabilidad de no ser reconocida sujeto. Nací mujer, y me consideraron mero elemento de contemplación, complacencia y deleite. Y a pesar del recelo he amado con todo mi ser a aquellos que se saben mis iguales, que han desaprendido lo que se les grabó de forma metódica al nacer.
He observado a las mujeres de mi vida encogerse, doblarse. Pero también las he visto erguidas, disfrutando de su condición
He observado a las mujeres de mi vida encogerse, doblarse. Pero también las he visto erguidas, disfrutando de su condición con la fuerza de un huracán. Las he visto reír. Celebrar aquello de lo que nunca han renegado. Saberse compañeras, hermanas, nunca rivales, recuperando de la mano aquello que no debió ser arrebatado. Nací mujer, y sólo siéndolo comprendo que en el momento preciso en el que comencemos a ser conscientes de nuestra fortaleza, nadie podrá ser obstáculo.
Ella aparece como un vendaval de aire fresco, dispuesta a comerse el mundo a bocados y a sonrisas. Haciendo eco con carcajadas que acaban en dolor de barriga y elimina el lamento. Ella es magia sin trucos, le gusta vivir cada día como si fuera el último. Y si se levanta con el pie izquierdo, cojea del derecho.
Ella es lunes sin despertador, cerveza con los amigos y viajes improvisados por su propio mundo
Ella es lunes sin despertador, cerveza con los amigos y viajes improvisados por su propio mundo. Es quiéreme o déjame. O quédate. O olvídame. Pero si vas a decir no lo sé, dilo en un susurro insonoro. Ella da un paso sin mirar las indicaciones de peligro en los carteles, pero no hay loca más cuerda que la que arriesga.
Ella es brillo en la oscuridad sin necesidad de una noche estrellada
Baila al son de las risas desconocidas, de los días de verano, de los me quedo porque te quiero y me quiero, de los soy contigo y sin ti. Ella es brillo en la oscuridad sin necesidad de una noche estrellada. Es de las que lanza la moneda y le sale cara. Ella que no se deja hundir por un no y corre hasta alcanzar el sí. Que enciende la radio y grita sus defectos porque no existe imperfección más bonita. Ella que tiende su mano o se tumba a tu lado hasta que el reloj suene y el camino continúe. Ella es una tormenta con una sonrisa preciosa. Y con ganas de vivir a todo gas.
Autor
Espe García Serrano – blog
Twitter: @essspegarcia
Instagram: @essspegarcia
FB: Espe García Serrano