Las marcas de Inditex están en el TOP 3 de marcas en las que pensamos cuando pensamos en moda. Amancio Ortega ha creado un imperio que nos da la ropa que necesitamos a una rápidez tremenda, llevando las nuevas tendencias a las tiendas super rápido.
Es muy cómodo, y la mayoría de nosotras somos super fans de Zara, Mango u otras tiendas.
«En la actualidad, menos del 1% de las prendas que se ponen en el mercado vuelve al sistema para ser de nuevo prendas de vestir o tejidos para sillones u otros usos», dice Laura Balmond, especialista en la economía circular de la moda de la Fundación Ellen McArthur de Reino Unido. «La industria de la moda está empezando a ser consciente y a preocuparse por esto». Podéis leer aquí el artículo entero
Cada una de nosotras tenemos mucho poder cada vez que decidimos comprar en una tienda o en otra. Y es que el impacto medioambiental que conlleva que compremos una camiseta en un sitio o en otro es tremendo.
La moda es una forma de expresión, que dice mucho de cómo vemos el mundo, cómo nos vemos a nosotras y lo que sentimos.
Ahora, consumir moda dice también mucho de cuáles son nuestros valores, y en qué ponemos nuestra atención. Porque sabemos lo que hay detrás de cada cosa que compramos.
Hace poco no había tanta variedad, y sobre todo, no a precios asequibles para todo el mundo. Pero cada vez hay más marcas de moda sostenibles, que fabrican en fábricas de nuestro país o cerca, y que vigilan que los trabajadores estén en buenas condiciones en su lugar de trabajo.
Marcas de moda éticas y sostenibles en Barcelona
En España hay decenas de marcas nuevas que surgen en este terreno. La moda ética y sostenible cada día es más fácil de consumir. Las nuevas marcas, con su trabajo quieren demostrar, no solo que es posible diseñar y crear moda con unos valores éticos y sostenibles, sino que esta moda es accesible y, además, incluye las tendencias de las grandes marcas. Así, descubrimos 20 marcas españolas que no conoces y que dan un giro de 360 grados al concepto de la moda actual.
Laagam: buy better, wear more
«Por lo que decidimos que queríamos ofrecer un producto con la más alta calidad, a un precio asequible, con un cuidado diseño atemporal y que estuviera producido artesanalmente en talleres de proximidad» Dijo Ines Arroyo, la fundadora de la marca para Poopyns.
New order midnight
New Order midnight, New order midnight, la firma de Nina Urgell busca que se consuma de forma más sostenivle, comprando menos y que lo que compremos sea de buena calidad.
Future humans: dress with recycled waste
En esta marca puedes encontrar prendas que han sido fabricadas con los residuos que generamos. Según ellos, están fabricando la ropa del futuro, y es que lo hacen a través de tecnología avanzada. Reciclan botellas de plástico, redes de pesca, tejidos descartados. Es decir, materiales que serían residuos.
De hecho, afirman que sus prendas reducen la contaminación existente.
Wado: marca de zapatilla
«Cuando empezamos Wado, teníamos sólo un objetivo en mente; facilitarte el cambio hacia un estilo de vida más sostenible. Para ayudarte a hacer ese cambio, te ofrecemos productos de moda por los que no tienes que pagar más y lo que es más importante, donde no tienes que renunciar a un buen diseño de producto.
Aquí podéis leer la entrevista que le hicimos a Marta, la fundadora.
Tulle Rouge
¿Cómo ser socialmente responsable con la ropa que compro?
- Comprar prendas que tengan el sello de comercio justo.
- Que las materias primas sean sostenibles (algodón, lino y cáñamo orgánicos, seda paz, tela reciclada, …).
- Que las prendas estén fabricadas en el mismo país o cerca
- Revendiendo la ropa que ya no te compras.
He pasado muchos años encerrada en mi misma y en un dolor que solo me creaba yo, solo por el miedo de intentar ser feliz y no conseguirlo, por proponerme metas y no oír el pistoletazo de salida, por decepcionar a los que me quieren, por sentirme hormiga entre tanto elefante y gata entre tanto león.
Sentirme hormiga entre tanto elefante y gata entre tanto león
Después de un par de años me doy cuenta de lo estúpida que fuí al final de un dolor con los pétalos inexistente y haber malgastado tanto días buscando una felicidad sin darme cuenta que el único momento que existe para ser feliz es ahora. Si, como escucháis, el único momento para ser feliz es ahora, hoy, en ese mismo segundo, minuto, hora, día.
El único momento que existe para ser feliz es ahora
Porque el error esta en buscar la felicidad. Permitirme decir que la felicidad no existe, que la felicidad solo está en los instantes y que lo debemos hacer es ser feliz en los pequeños momentos de cada día. Levantarnos cada día sonriendo porque estamos vivos y con la ilusión y el propósito de ser felices durante las 24 horas. Parece un número pequeño, pero creo que serás feliz 24 horas tras 24 horas.
Ser felices 24 horas tras 24 horas te hará feliz una vida entera
No podemos pretender ser felices toda nuestra vida. La vida tiene sus subidas y bajadas, somos humanos y sufrimos, necesitamos llorar y odiar en cuando, la vida es estar arriba de la montaña y que una piedra se mueva y nos caigamos al suelo en cuestión de segundos, la vida es sonreír y llorar, querer y odiar, que entren en tu vida o que salgan de un portazo, que es nuevo y volver al hogar, es abrazar o que te reprendan, es follar o tener un gatillazo, es lo que besen o que lo besen, es aprobar o suspender, es poesía y prosa, es acierto o error, es puta pero también diosa. Todo lo bueno tiene algo malo, por qué tanto para ser feliz que es triste y feliz.
Que ser triste o feliz es una opción
Antes de que me levante cada día eligiendo la opción de ser triste, hasta que toque el fondo y decidí ser feliz, porque me gusta, porque estoy viva y tengo una sonrisa preciosa. Porque tengo una vida por delante y un mundo bajo mis pies para demostrar todo lo que valgo y nada ni nadie me va a parar. Ya no
Digamos que hace tiempo decidí que mi moneda tenía dos caras, nada de cruces, dos caras para ser feliz. Cada mañana me levanto y lanzo la moneda al aire, cara, ser feliz. Porque no quiero más cruces en mi vida. Hoy decido cara, hoy decido ser feliz, sin posibilidad de dejar que la tristeza ocupe mi día. Y tu, ¿que eliges?
Y tu, ¿que eliges?
Este verano cuando hagas tu maleta, mete en ella esos libros que te gustaría leer. Nosotros meteremos en la nuestra los cinco títulos que aparecen en esta entrada y que pensamos que tú tampoco te puedes perder.
Los cinco mejores libros para este verano
1º Stop –Time, (1967) de Frank Conroy
Un libro que te interesará, si te gustan las autobiografías. Lo novedoso de esta narración, inédita hasta ahora en castellano, es que Conroy narra su infancia y adolescencia con una técnica propia de la ficción.
Un libro ameno que te «engancha» desde la primera página. Conroy nos cuenta que, tras la temprana muerte de su padre, su niñez se interrumpe, y se hará adolescente en un hogar marcado por la precariedad, el desarraigo y el desorden. Es un canto a la juventud donde la amistad y la libertad, son sus dos apoyos para afrontar el devenir de los acontecimientos y lograr salir adelante. Es la novela favorita de David Foster Wallace, entre otros. Y no hablamos de los lugares, relaciones y trabajos que aparecen en la obra… vivencias del autor, para que los descubras y disfrutes tú con su lectura. En 2018 se ha traducido al Castellano
Precio: 23 euros, Papel- 416 páginas: en eBook: 12 euros
2º La desaparición de Stephanie Mailer, (2.018) de Joël Dicker
Si te encanta la novela negra y el thriller, pues este es tu libro. Suspense y muy buena narración son los ingredientes que no te dejarán cerrar el libro hasta llegar a su última página.
La trama se basa en un asesinato que conmociona a los habitantes de una apacible población de Orphea, en los Hamptons. El caso se resuelve por la profesionalidad de dos jóvenes policías pero….. Los detalles los conocerás cuando te dejes envolver por su lectura, en el sitio que elijas tú.
Precio: 23 euros, papel- 656 páginas: en eBook: 13 euros
3º La mujer en la ventana (2018), de A.J. Finn
Si quieres continuar con temas de suspense, este es tu libro. Novela que ha triunfado desde el primer momento, cosa no muy habitual para ser la primera obra de este autor. Está siendo tan leída que Fox prepara ya una adaptación al cine de esta historia de suspense. Es un sofisticado thriller psicológico para el nuevo milenio.
El tema es muy actual dentro de nuestra sociedad. Narra la soledad de una mujer y como la combate desde su vivienda chateando con desconocidos, bebiendo vino (quizá más de la cuenta), mirando películas antiguas, recordando tiempos felices… y espiando a los vecinos. Y de esta afición suya, de curiosear en la vida de los demás, surge el desencadenante que le lleva a que todo su mundo se resquebraje y sus propios secretos salgan a la luz.
Precio: 19 euros, papel- 546 páginas: en eBook: 11 euros
4º Vives en las cintas que me grabaste (2018), de Rob Sheffield
Para los amantes de los libros que nos cuentan historias de amor, este libro te llenará desde su primera página. El autor no quiere permitir que su amada se desdibuje en su memoria cuando ya no están juntos. Te hará pasar horas donde tu romanticismo y vitalidad se verán acompañadas por la lectura.
Rob Sheffiel nos narra a través de las páginas de este libro su forma de mantener vivo el recuerdo de su amada. Rob conoció a Renée cuando tenía 23 años. Se enamoraron, escucharon canciones juntos, escribieron crónicas de conciertos a cuatro manos, se quisieron mucho. Renée falleció hace unos años. Le dejó demasiados recuerdos y una caja llena de las cintas que grabaron. Escucharlas es una forma de recordarse juntos. Escribir estas memorias musicales es, para Rob Sheffield, una forma de no olvidar quiénes eran.
Precio: 19 euros, papel- 232 páginas
5º Conversaciones entre amigos (2018), de Sally Rooney
Sally Rooney debuta, como escritora de novela, con la historia de Frances y Bobbi, dos poetisas que tras un fiesta literaria conocen a Melissa, una atractiva escritora que quiere publicar un reportaje sobre ellas. Estas dos universitarias que en el pasado fueron pareja se verán atraídas hacia ella y su marido Nick. Es una historia de amores libres y relaciones ambiguas que nos ofrece un retrato de una generación que rechaza las etiquetas impuestas.
Precio: 19 euros, papel- 336 páginas; eBook: 9,50 euros
Sueña. Sueña mucho y a lo grande. Cree en ti, en que sí que se puede.
¿Acaso los sueños no tienen ningún futuro?
Estoy casi segura de que a muchas de las personas que estáis leyendo este texto, alguna vez os han dicho la típica frase de: no te dediques a eso, que no tiene salidas. ¿Acaso los sueños no tienen ningún futuro?
Yo creo que sí que lo tienen, y mucho además. Un sueño siempre tendrá la salida de la felicidad, y es que inconscientemente todos luchamos para conseguir nuestro bienestar.
Me molesta que alguien pretenda imponer una “barrera social” que menosprecia los sueños
Es nuestro fin último, como diría Aristóteles. Sinceramente, me molesta mucho cuando alguien pretende imponer una especie de “barrera social” que menosprecia los sueños.
¿Pero sabes qué? Tú que estás leyendo esto, tienes el poder suficiente para conseguir absolutamente todo lo que te propongas. Puede que algunos te digan que estás loco, otros te animarán, y muchos intentarán hundirte en el camino. Pero ten presente algo muy claro, tus sueños te hacen ser quién eres. Nunca dejes de lado tus metas por nadie, porque los demás tampoco las van a echar a un lado por ti.
¿Y tú? ¿Quieres luchar tus sueños o darte por vencido?
Lo mejor que puedes hacer es luchar,luchar y luchar, para que algún día, cuando tus aspiraciones sean una realidad, puedas proclamar a viva voz que lo hiciste, creíste en ti cuando nadie lo hacía y apostaste bien. El venirte abajo no te favorecerá en nada, sólo para derribar tus altos muros y que los demás disfruten de tu caída. Conviértete en alguien fuerte, en ese ave fénix al que siempre admiraste por resurgir de sus cenizas en los momentos difíciles. Puedes ser todo lo que te propongas, sólo tienes que intentarlo. ¿Y tú? ¿Quieres luchar tus sueños o darte por vencido? Sólo te voy a regalar un último consejo: quierete y valórate siempre, ante todo y todos; porque cada uno de nosotros tenemos algo especial que nos guiará en nuestro camino, no lo olvides.
Escrito por:
Sheila Gallardo
El Eneagrama
El eneagrama es un símbolo con 9 puntas.
Nos cuenta que pasión esconde nuestra personalidad
Cada una de las puntas representa una forma de ver el mundo, una forma de estar en el mundo a través de una personalidad. Por lo tanto cada vértice del eneagrama representa un tipo de carácter, un eneatipo (rasgo) al que perteneces. Desde el que actúas. ¿Cuál es el tuyo?
Para qué sirve el eneagrama
El eneagrama, también llamado “el Rasgo” es un instrumento que sirve para conocernos, para saber más sobre nosotros mismos.
Nos aclara el por qué nos comportamos, de forma continuada, de una manera y no de otra
Nos aclara el por qué nos comportamos, de forma continuada, de una manera y no de otra. saber a qué rasgo pertenecemos nos abre a la comprensión sobre nosotros mismos y al comprendernos, podremos con más facilidad, cambiar eso que no nos gusta de nosotros y transformar nuestra forma de vivir.
Digo “cambiar” y no es exacta la idea. Más que cambiar un rasgo por otro, el eneagrama nos habla, de ampliar nuestro abanico de comportamientos. Los comportamientos que hemos adquirido siempre están presentes en nosotros. Forman parte del elenco de personajes con los que resolvemos las distintas situaciones que vivimos a diario. Son los yoes con los que estamos condicionados a actuar. El eneagrama nos habla de la mecanicidad de nuestra forma de vivir y de como salir de ella. Nos habla de nuestra zona de confort. Es un instrumento de análisis.
Característica de eneagrama
El eneagrama no es un símbolo estático, salvo en el papel.
Símbolo dinámico
El eneagrama es un símbolo dinámico que nos muestra los caminos que debemos de seguir para resolver situaciones que vemos como “atascadas”, por reiteradas y que no nos aportan felicidad.
Método que utiliza el eneagrama
El método con el que se trabaja el eneagrama es el de la observación.
La observación de nuestra conducta
Mediante la observación de nuestra conducta, nos definiremos dentro de un rasgo y no de otro; ese es el rasgo que nos define. Ese es el rasgo que nos limita. Comprobamos que en determinadas ocasiones siempre nos comportamos de una forma determinada y no de otra, aunque nos hayamos dicho mil veces: “la próxima vez, no lo haré así” ¿Por qué lo seguimos haciendo de la misma manera? Desde el eneagrama es fácil la respuesta: actuamos desde nuestro eneatipo básico y no dejar que aparezca este rasgo, es un trabajo que nos llevará tiempo y esfuerzo.
Por qué nos llevará tiempo y esfuerzo?
Porque nuestra personalidad nos defiende del dolor.
Admitir nuestras carencias afectivas, necesita valor
Precisamente hemos construido nuestros yoes para “tapar” el dolor que sentimos de niños. Y evitamos con todas nuestras fuerzas que se nos presente de nuevo, “cara a cara”, y “sin píldoras contra él”. Aquí prevalece el refrán, que todos conocemos de: “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”
Historia del Eneagrama
El eneagrama es un símbolo muy antiguo, como los nueve caracteres que aparecen en él. Homero que vivió en el año 750 aC ya los conocía y los plasmó en el viaje de Ulises en “La odisea”
Se cree que el símbolo del Eneagrama, con sus 9 puntas y sus 9 tipologías procede de la antigua Persia. Fue utilizado en su origen como guía para el crecimiento personal y también como guía espiritual.
George Ivánovich Gurdjíeff fue quien introdujo este saber en occidente, a través de su escuela del Cuarto Camino. Fue un maestro místico, escritor y compositor armenio. Nació a finales del siglo XIX en la Armenia del entonces Imperio ruso
Oscar Ichazo, psicólogo chileno, es quien realiza la tarea de adaptación del eneagrama de oriente a la psicología moderna, con una visión humanista y completa de la persona. Debido a esta visión de la persona como unidad, Oscar Ichazo comienza a explicar el eneagrama incluyendo todos los tipos de personalidad.
En los años 70 Claudio Naranjo, Psiquiatra, quien lo aprende directamente de Oscar Ichazo, es el que lo introduce en EE.UU. y España a través de sus talleres y libros y lo utiliza como herramienta psicológica para sanar heridas, cerrar situaciones pendientes y evolucionar como personas más capaces de conectar con nuestro yo esencial.
En próximas entradas iremos comentando los distintos tipos de personalidad, los nudos, y las posibilidades que tenemos para salir de ellos.
Existen. Si si, existen, de verdad.
Existen personas que hacen de cualquier sitio un hogar.
Existen esas personas que son iguales, y existen aquellas que se complementan.
Existen las personas que te tienden la mano para levantarte después de reírse de tu caída.
Existen las personas que siempre serán capaces de provocarte risa, mucha risa, de la buena, de la que hace ruido, de la que hace bien. De la que siempre sabe que decir y en que momento decirlo. De la que te apoya aunque sepa que tu idea no traerá nada bueno, pero que te apoya porque la idea es tuya; de la que te dice «la vas a liar, pero la liare contigo».
Existen también las personas que son sinceras, que dicen la verdad aunque duela, sin filtro.
Existen aquellas que tienen magia, luz propia, y te iluminan el camino sin necesidad de decir nada, aquellas a las que te gusta tener al lado.
Existen personas que son capaces de saber que piensas incluso cuando no piensas.
Existen, si si, existen personas capaces de hacer que la vida merezca un poco más vivirla, que la inundan de brillo, de felicidad.
Y si, puedo asegurar que existen, que se camuflan entra la gente intentando parecer normales cuando son tan especiales que, al tenerlas delante, las podrás reconocer sin problemas.
Y si, se que existen, lo sé porque, ya sea por el destino o la casualidad, este año he conocido a gente así, que me han prestado su pie derecho para que empezase esta etapa con 6 pies derechos en vez de con uno, que me han dado la fuerza y la suerte que necesitaba.
Si, existen, y yo no puedo estar más agradecida por haberlas encontrado.
Escrito por:
¿Qué hubiese pasado si… Muchas veces nos vemos envueltos en el “¿qué hubiese pasado si…” y aunque no nos damos cuenta es una frase totalmente torturadora, no solo perdemos el tiempo pensando en algo que no podemos cambiar sino que también nos condenamos a proyectar como si fuese una película las distintas reacciones que podrían haber sido consecuencia de un uso de palabras distinto o un cambio en nuestro accionar.
Sufrir por tener que tomar una decisión no es sano
Sufrimos temiendo tomar una decisión equivocada y no nos damos cuenta que también estamos decidiendo sufrir por tener que tomar una decisión. Esto no significa que nos tengamos que dejar llevar así como una botella en el mar sin rumbo y que “pase lo que tenga que pasar”, no es esa la idea. La idea es que estemos bien con nosotros mismos, que estemos bien con nuestras decisiones y que logremos entender que no existen las malas ni las buenas decisiones: solo existen decisiones y estas pueden conllevar a una consecuencia mala o buena algunas veces esperando estas y otras veces no. ¿No nos podemos arrepentir de una decisión?
Toda decisión es buena, si la intención lo es
En realidad no, no nos podemos arrepentir ¿Por qué? Porque se supone que a la hora de tomar una decisión estamos pensando en lo mejor para nosotros o para los demás y siempre que uno decida pensando en su bien o en que las cosas después de lo que uno elige van a mejorar independientemente de que luego eso ocurra o no ya en si fue una “buena decisión” Pensemos que en si nosotros no seriamos nadie sin decisiones. Las decisiones nos forman, nos moldean. A veces tropezamos y otras triunfamos y ambas son consecuencia ni más ni menos que de nuestras decisiones.
No sirve auto flagelarse pensando en lo distintas que podrían ser las cosas si nuestras elecciones hubiesen sido otra
No sirve auto flagelarse pensando en lo distintas que podrían ser las cosas si nuestras elecciones hubiesen sido otra y para ser más clara en este punto quiero hacer uso de una frase que leí no hace mucho tiempo y dice “ la forma en la que pasan las cosas, es la mejor forma en la que podrían haber pasado” y verdaderamente hay que ser muy gaucho para llegar a entender y a vivir con este pensamiento dado que no siempre las cosas pasan como nos hubiesen gustado pero si somos lógicos y entendemos que las cosas solo pasan UNA vez y que de otra forma no podrían haber sido llegaremos a sentir como una carga (creada por nuestra propia mente) nos libera.
No hay forma de volver a lo anterior, a lo que antes era, los segundos cambian y las palabras, miradas y suspiros con ellos también
A decir verdad, cuesta mucho vivir con esto y convertirlo en una ideología de vida y mi idea no es que cambien de una noche a la mañana ni de un año al otro, simplemente hacer el ejercicio de ser conscientes del momento en el que estamos proyectando variables del que podría haber sido nuestro accionar y automáticamente pulsar un botón que nos recuerde que todo paso como debía pasar y que si fue algo malo en un futuro intentaremos tomar una decisión distinta. No hay forma de volver a lo anterior, a lo que antes era, los segundos cambian y las palabras, miradas y suspiros con ellos también. Todo pasa, todo sigue, nada vuelve y por eso te digo que disfrutes y formes el futuro, tu pasado no te persigue, nunca te persiguió porque ya no existe, ya cambio.
Escrito por:
Abril Gonzalez
Tenías todo de mí y decidiste hacerlo trizas. Después de tanto tiempo me siento y pienso, medito sobre tu partida. Quizá todo fue cosa del destino, ponerte en el camino y sacarte de un plumazo. La única explicación que me diste fue que separarnos era lo mejor para mí, y, en cierto modo, también para ti. Decías que necesitábamos un tiempo y yo, agarrándome a eso como a un clavo ardiendo, te creí.
Ahora que ya ha pasado mucho tiempo, tengo dudas, cientos de preguntas que se me enquistan en el pecho y no me dejan respirar. ¿Por qué necesitábamos un tiempo?
Al final, lo entendí.
No de la manera que esperaba.
No comprendí tus motivos.
Descubrí que, cuando amas no hacen falta tiempos, cuando los necesitas es porque dudas y si dudas, no es amor.
Tan simple y claro.
No necesitábamos un tiempo, necesitabas una excusa. Necesitabas huir. Era la primera vez que querías a alguien más que a ti mismo y eso, cariño, te acojonó.
Hoy me siento y lo veo mucho más sencillo, te amo, pero ya no te quiero conmigo.
Quizá vengas un día de estos y me digas que lo ves nítido, que esa miopía emocional ha desaparecido. Puede que te acerques un día de lluvia en el portal de algún amigo en común, que nos encontremos por la calle y te duela tanto que nos saludemos como desconocidos que no podrás evitar sentirlo. ¿Entiendes? En algún momento vas a sentirlo, aunque te de miedo, aunque no quieras. Te chocarás con mi ausencia y te perforará tanto que sentirás que la vida se te escapa entre los dedos.
Te chocarás con mi ausencia y te perforará tanto que sentirás que la vida se te escapa entre los dedos
Vendrás a mí y te diré que me alegro muchísimo, que lo que teníamos era precioso y que ojalá algún día consigas encontrar a alguien que te quiera la mitad que yo. Que yo ya he sentido esa ausencia, que yo nunca me negué a amarte.
Es una pena. Porque tú sabes que jamás te amarán así, de manera incondicional.
Y es cierto, de verdad que solo quiero que seas feliz, que seamos amigos íntimos sin intimidad. Que nos lo contemos todo y, en realidad, nos guardemos algunas cosas. Esos pequeños secretos que te da miedo decir en voz alta, como las noches que te dormirás entre lágrimas, sintiendo el hueco vacío al otro lado del colchón.
Que seamos amigos íntimos sin intimidad
Puede que tuviéramos que amarnos para que yo me conociera a mí misma, para que tú aprendieras otra faceta de la vida. Puede que ese tiempo, aunque no fuera necesario, sirviese para algo. Tal vez todo haya sido un proceso de aprendizaje, ensayo y error con el corazón sobre la mesa. Quizá cupido se equivocó y trató de arreglarlo en el último momento.
pero,
sea lo que sea, no volverá a ser.
Eso te lo juro.
Escrito por:
Debbie Fawkes
“Liberarte de tu propia autocrítica es también liberar a otros de ella. Amarte a ti mismo es un acto de amor hacia el mundo.”
Vironika Tugaleva
Fuiste preciosa y lo obviaste hasta el primer adjetivo que te lanzaron para abrirte una herida que parecía que nunca iba a sanar. Y junto a eso, la inocencia se diluyó en los labios de quien susurra ofensas con el fin de reafirmarse. Quien no ha aprendido que odiar quema, y termina envenenando.
Demoler, echar abajo, todo aquello que te ha ido cimentando con el fin de formarte junto a un exceso de inseguridades.
Te adiestran para comprender que detestarte supone mucho menos esfuerzo que demoler, echar abajo, todo aquello que te ha ido cimentando con el fin de formarte con un exceso de inseguridades. Inseguridades fundamentadas en algo temporal y vacío. Motivadas por la búsqueda de lo superfluo.
Eres inteligente, astuta y ocurrente, en qué instante dejas eso a un lado y concibes que tu aspecto es lo mejor que puedes aportar
Tu existencia se basa en la espera de ese click nocivo y mal intencionado que te hará subsistir en un constante miedo de no agradar a la vista. Y junto a la tuya, la de un exorbitante número de mujeres. Y qué lástima. Eres inteligente, astuta y ocurrente, en qué instante dejas eso a un lado y concibes que tu aspecto es lo mejor que puedes aportar. Cuándo empiezas a despreciar tu aspecto y rechazas el revestimiento que, de distintas formas, te va a acompañar siempre.
Somos preciosas, y este, con certeza, es el momento de empezar a celebrarlo
Iniciemos la época, entonces, en la que nuestro cuerpo sea hogar, caricia, obsequio, y no la fusta con la que castigarnos. Gocemos de él todo lo que nos hemos privado hasta ahora, sin olvidar que nuestra verdadera sustancia, aquella que nos hace despuntar del resto de animales, radica en lo interno. Seamos cómplices de nosotras mismas, y no un perpetuo adversario. Asumamos los juicios como algo inherente a todo ser humano, no como una continua evidencia de lo que no somos. Somos preciosas, y este, con certeza, es el momento de empezar a celebrarlo.
Escrito por:
Marta González
Me quedé dormida con tu abrigo esperando a que volvieses.
Desde entonces me niego a usar otro pijama.
El portazo fue tan grande que rompió en pedazos lo que tengo yo adentro
y no dejaste despedida. No sé si sabes que eso es de mala educación.
Eres un egoísta porque te has llevado la primavera. Y como última declaración de amor te diré que no me mereces.
Entérate. No te mereces ni los corazones que ahora dibujo en los márgenes ni las frases de Escandar que a ti me recuerdan.
Me das asco.
Y rabia, mucha.
Por haber permitido que lentamente me enamore de ti. Por haber jugado conmigo como una niña que juega con una muñeca incansablemente hasta que le regalan otra. Y que entonces queda abandonada.
Olvidada de la manera más triste en la estantería y obligada a mirar cómo juegan igual que lo hicieron contigo. Y con la misma sonrisa de felicidad. Pero sin ser ella yo.
Nunca más yo.
También por haber dado el mínimo siempre y que yo tan al máximo apreciaba, haciéndome creer que simplemente eras así. Por haberme convertido en abogada y defensora de tu nombre. Por haberme hecho ludópata en tu juego y haber apostado todo a ti. Y haber perdido.
Has cogido todas y cada una de mis ilusiones y las has puesto tu nombre. Me has ido enganchando a ti como el veneno al que son adictos todos los fumadores. Y ni con terapia alternativa soy capaz de dejarte. Ni a ti ni a tu sonrisa endiablada y tu voz con espinas.
Te odio. Te odio. Te odio.
Te odio muy fuerte y demasiado.
Pero nunca olvides:
Si algún día la nostalgia te viene grande, si algún día me vuelves a pensar,
puedo ser tu viaje de vuelta a casa…
Escrito por:
Sara de La Fuente