Así es la vida…
Así es la vida es una frase, un comentario frecuente, que recibimos cuando contamos un suceso que nos ha disgustado vivir. Suele enfadar recibirlo, sentimos que la otra persona no nos entiende.
Si no quieres escuchar esa frase, que muchas veces implica resignación, elige bien al colega que va a recibir tus contrariedades. Ya sabemos que todos no somos iguales y las respuestas dependen del carácter de la persona que oiga tus vivencias.
Aunque nos digan: “así es la vida” puede, que sea una amiga que, continúe con frases de aliento y de lucha para salir de ese sentimiento de «menuda la que me ha caído”. Pero también ocurre que, nada más decírnosla, los amigos o conocidos, apelen a tu capacidad de asumir lo que no tienes tan seguro que quieres asumir (así, por las buenas)
Cuando alguien te dice «así es la vida» es una respuesta cierta, pero convencional. La vida es como es: Y hay que vivirla.
Somos nosotros mismos, también, los que utilizamos esta frase cuando nos ocurren situaciones no deseadas… Es una actitud de resignación (tan ponderada en nuestra sociedad). O también de ironía: Así es la vida…, de bonita.
Qué es la vida?
La vida es rosa, negra, amarilla.. tiene todos los colores. La vida no nos pregunta lo que deseamos vivir, simplemente nos lo presenta y a veces nos lo presenta en el momento menos adecuado (o por lo menos eso sentimos nosotros)
La vida es un galimatías que aprendemos a leer paso a paso y prestando atención a cada letra. La vida te da o te quita. Pero lo importante es que te sientas viva, ¡viviéndola!
Parece inteligente “enfadarse” cuando alguien nos dice: Así es la vida porque solo está viendo una de las realidades de la vida. Está tan centrado en ese suceso que se está perdiendo los matices que acompañan a esa afirmación.
La vida es risas y lágrimas. La vida son sentimientos que experimentamos mientras la vivimos. La vida son las ideas que van y vienen, por nuestra sociedad, traídas por nuestros coetáneos. La vida son encuentros y separaciones. La vida son aciertos y confusiones…. la vida es la vida y ¡claro! en esta caja de Pandora entra todo y por supuesto… no hierra nunca el que la utiliza.
Resignación
Lo vomitivo de la frase es el deje de resignación que muchas veces trae parejo. Eso sí que es un error porque la vida es todo menos resignación. Y el que vive su vida desde la resignación, deja de vivirla para simplemente: soportarla.
Menos frecuente es que oigamos la expresión «Así es la vida» cuando contamos algo que nos agrada. Entonces la expresión más usual es: «menuda suerte». Y si se emplea la expresión: «Así es la vida», suele tener un matiz de… «te da a ti lo que no te mereces..» o «te da, lo que me quita a mi»
Dejar de ser introvertido
Dejar de ser introvertido, es una tarea que te llevará tiempo y esfuerzo. Necesitarás salir de tu zona de confort y arriesgarte en tus relaciones humanas. Como persona introvertida te encontrará bien en tu situación actual, aunque igual echas de menos tener un carácter más extrovertido. En pleno siglo XXI parece que «arrasan» las personas que disfrutan de la compañía de los demás.
Rasgos de una persona introvertida
No desea relacionarse
Las personas introvertidas no necesitan relacionarse con mucha gente, son personas de 2 ó 3 amigos. No buscan el “bullicio de las reuniones” se encuentra bien como están.
No expresa sus sentimientos
Una dificultad de las personas introvertidas es el de expresar sus sentimientos. No suelen hacerlo y si se encuentran en alguna dificultad, se sienten ahogados por ellos.
No saben pedir ayuda
Este es el mayor problema con el que se encuentra una persona introvertida: No sabe pedir ayuda. Y la realidad es que todos necesitamos los unos de los otros. La persona introvertida cuando siente esta necesidad, confía en que el otro la adivine ya que no sabe pedir “eso” que en ese momento necesita. Y se siente defraudado cuando el “otro” no adivina su necesidad y viene en su auxilio.
La persona introvertida no se aísla
Otro rasgo de la persona introvertida es que no se aísla. Ella mantiene un contacto social, pero es un contacto social muy limitado con familiares, amigos, o vecinos. Guarda a “tope” su vida de la mirada y curiosidad del otro.
Trabajo en equipo
Si eres introvertido no te sentirás a gusto trabajando en equipo preferirás labores donde el contacto humano no sea lo más importante. Tú y tu ordenador. Tú y una pipeta en un laboratorio…
Como dejar de ser introvertido
Para dejar de ser introvertido es bueno que te lo tomes con calma y vayas poniendo en práctica alguna, o todas de
Ponte metas fáciles
No decidas expresar tus sentimientos a un grupo de amigos (todos juntos) Propónte hablar con una o dos personas de tu círculo de conocidos.
Deja atrás el miedo
Deja atrás el miedo a comunicarte. Cada cual pensamos y nos comportamos lo mejor que sabemos. Compartirlo con otros ayuda a posicionarse delante de la otra persona.
Valora el positivismo
Háblate a ti y háblate sobre los demás de forma positiva. Sabes que las personas te aprecian, por tanto dite mensajes positivos sobre ti y las personas que te rodean.
Escribe un diario
Parece que no tiene nada que ver con relacionarte con los demás pero no es así. Si escribes un diario reflexionarás sobre ti y sobre los “otros”. Te será más fácil darte cuenta de donde están tus “enganches” más fuertes en el momento de relacionarte.
Adapta tus habilidades sociales
Si vas a un baile, y no deseas bailar, procura relacionarte con las personas que no bailan.
Si te molesta el continuo bullicio de una discoteca, sal a la terraza… o a la puerta y procura salir con alguien que en ese momento también se sienta “sofocado”
Y sobre todo:
Siéntete cómodo con los retos que te propongas. Ser introvertido es una característica de tu carácter. No todos debemos ser extrovertidos “a la moda”. En el romanticismo, la persona introvertida, era considerada una persona profunda, y de pensamiento libre. Aunque aprender a pedir ayuda cuando es necesaria, te hará sentir mejor y verte más protegido en tus andanzas.
Fuimos un cuento breve que leeré mil veces.
Desde niña me han gustado los cuentos. Me gustan los cuentos de ayer y de hoy: Todos tienen un final feliz, como nuestro cuento breve que leeré mil veces.
Pienso a veces, cuando releo nuestro cuento en mi mente, que fue tan perfecto porque fue breve. Tú y yo y 30 días de escenario.
Fue un cuento sin responsabilidades. Fue un cuento donde nos encontramos y nuestra única responsabilidad era hacernos felices.
¿ Nuestro cuento fue una historia de amor?
No se la respuesta, pero se que releo por las noches nuestro cuento y siempre lo encuentro bonito.
Fue un cuento sin ataduras y la separación la convertimos en otra forma de libertad. Fuimos libres, libres como el viento, hasta en el momento de decir adiós.
Leo nuestras risas y nuestras discusiones filosóficas sobre ¿es eterno el amor? Leo nuestras sonrisas al contemplar el mar y reír a carcajadas cuando la ola se estrellaba contra la roca y de su estallido salían pompas blancas de espuma.
Nada se pierde, decíamos. Nada se pierde, sigo pensando, como no se ha perdido nuestro cuento de libertad.
La brevedad de nuestra historia la hizo perfecta. Y fue perfecta en su brevedad.
Hoy sonrío cuando vuelvo a leer nuestra historia, algún día la escribiré, y la compartiré con otros lectores. Hoy solo la tengo para mi.
¿Me estoy atando en mi historia de libertad?
No. Soy libre para releer mi cuento cuantas veces quiera. Soy libre para mantener un espacio que deseo que sea para mi sola: El espacio que compartimos esos 30 días.
Yo tengo mi cuento, mi cuento favorito, el cuento de 30 días vividos en libertad. El cuento, que como todos los cuentos, me anima a seguir siendo la mujer que amó en libertad.
No terminamos de entender por qué una persona se aleja de nosotros cuando notamos que le gustamos. La experiencia de sentir que te alejas de mi, cuando pienso que te gusto, es frecuente.
Conocemos a alguien que notamos que se siente atraído por mi. Primero somos amigos, lo pasamos bien. Luego la relación se hace más personal y entonces, cuando estamos seguras de que realmente “le gusto” veo que se está alejando de mi.
No siempre llevamos razón cuando sentimos que se está distanciando. Puede ser que nuestro miedo a perderle nos haga anticipar conclusiones no acertadas. Cuidado!!!, igual con nuestra actitud lo alejamos de verdad.
Una persona se puede distanciar de nosotras, por motivos personales. No quiere decir que no le gustemos ya. Sólo está siendo menos interactivos con nosotras: Nos llama menos veces, los guassaps son menos frecuentes, etc. Pero si mantiene el contacto: Cuidado con nuestras interpretaciones de sus silencios.
Si nuestra reacción es de cuestionarle continuamente, o de quejarnos de que ya no muestra el mismo interés por nosotras… Una historia de amor que podía continuar se convierte en una ruptura definitiva. La ansiedad que puede generar nuestro miedo a la pérdida no es buena compañera, cuando sentimos que puede que se esté alejando alguien que amamos.
Motivos por los que un hombre puede alejarse
Nuestra potencial pareja cuando nota que la relación que ha comenzado quiere pasar a otro nivel de compromiso, porque se siente atraído puede ser por
Miedo al rechazo
Temen la competencia, si pertenecen a un carácter que tiende a la introversión
Incertidumbre
No están muy seguros de querer dejar su soltería
Mantener su “hombría”
A los hombres no les suele gustar oír “que van detrás de una mujer”
Necesidad de tiempo a solas
Puede ser que te esté diciendo que él, además de querer estar contigo, necesita su espacio. Hay personas (hombre o mujeres) que necesitan más espacio personal. Quieren estar contigo pero sin renunciar a sus momentos de soledad. Y alejárse “algo” de ti, es su forma de comunicártelo.
Realidad personal
Cuando te conoció su realidad era algo distinta. En este momento en el que sientes que se aleja de ti, puede ocurrir que tenga problemas en el trabajo, que se encuentre algo “depre”, que algún familiar o amigo esté algo “pachucho”; mil cosas que pertenecen a su mundo personal y que no se atreve a hablar contigo. No todo el mundo es igual de comunicativo.
Por eso: Cuidado con nuestras reacciones, igual, intrusivas y exigentes.
Gestos corporales que te indican que está interesado en ti
Aunque la frecuencia del contacto sea menor, si cuando estáis juntos notas que
Se le dilatan las pupilas cuando te mira.
Los pies apuntan hacia ti
Sonríe y ladea la cabeza cuando te mira
Bromea contigo “molestándote”
Y… Cuando os encontráis o habláis busca el contacto sexual
Podemos estar tranquilas, le seguimos gustando y mucho,
aunque parezca que se aleja de nosotras.
(Sirve igual para hombres y mujeres)
El amor que siento por ti, pudo ser y no fue y por lo tanto: siempre será: Cabrón.
Me dejaste en el mundo de la ilusión donde todo es perfecto. No me permitiste conocer la realidad, la realidad de tocarte, hablarte, oírte; dicho con pocas palabras: no me permitiste la posibilidad de materializarte.
Siempre serás el amor de mi vida. Agarrada estoy a ti por el hilo invisible de lo que pudo ser y no fue, siempre será.Siempre serás mi cuento de hadas especial, ese que me cuento una y otra vez antes de dormirme. Ese cuento en el que no cambian los protagonistas porque somos tu y yo. Ese cuento que guardo con mimo en el cajón de mi mesilla entre frascos de dulce perfume.
El romanticismo no ha muerto. El romanticismo es lo que estoy viviendo hoy a»a tope». Tú eres mi amor imposible. Tú eres mi historia por alcanzar, y por eso: No fue pero siempre será.
¿Cómo le dices a una persona que hace meses salió de tu vida que la echas de menos?
A menudo nos quedamos con esa intriga en nuestra cabeza, no sabemos cómo decirlo y simplemente no lo decimos.
Llámalo miedo al rechazo por la otra parte o simplemente, orgullo.
Yo soy una orgullosa que está orgullosa de serlo.
Nunca digo que necesito a una persona más de lo habitual. Hasta que te encuentras con alguien que realmente es necesario o tienes esa sensación de que lo es en tu vida.
No nos equivoquemos: nadie es imprescindible en ella. Puedes prescindir de todo el mundo y quedarte con los fundamentales.
Pero, a veces conoces a personas que te marcan de por vida. Y no quieres renunciar a ellas. No es que no puedas, es que, realmente no quieres.
Sufrimos un conflicto cabeza y corazón donde no sabemos qué hacer:
El primero te dicta que sigas tu camino y no mires atrás, que lo superarás, que un día lo que echas de menos al otro lo echas de más. El segundo, es lo que te complica esa decisión. El corazón a veces entiende algunas razones que la cabeza no puede justificar. E aquí el problema.
Si me preguntas por una solución: no sé dártela. Podría decirte que arriesgaras, que te dejaras llevar por lo que realmente sientes por dentro, pero sería un error que alguien que no lo lleva a cabo, te lo dijera: no puedo pedir a alguien lo que realmente yo no doy.
Así que mi consejo es, que hagas lo que creas conveniente. Si te doy una razón para no ser como yo, es por lo siguiente: al final, lo que no se dice, se queda dentro. Tan dentro, que presiona. Tan dentro, que empuja y absorbe el tiempo de reflexión de tu cabeza en otras cosas. Tan dentro, que al final duele como si cien personas se hubieran marchado para no volver. Porque esa persona quizás vale por mil.
Al final, vives con un recuerdo constante que te persigue.
He llegado incluso a anotar qué diría y cómo lo diría.
Por eso, sé que es real que echo de menos a esa persona: porque lo escribí pero nunca llegué a decírselo.
Seguro que piensas a estas alturas del texto que soy una cobarde, que debería arriesgarme, llamar a esa persona, y decírselo. Enviarle este texto y que sacara sus propias conclusiones.
Pero la realidad, es que soy humana, a veces me equivoco, a veces no sé qué hacer aunque parezca segura de todo lo que estoy haciendo.
Y bien, ¿cómo le dices a una persona que la echas de menos?
Eso sólo depende de ti.
Unas veces se gana,
y otras se aprende.
Pero créeme, hagas lo que hagas: nunca se pierde.
Autor: Menchu Romero
A veces el amor de tu vida llega después del error de tu vida. Es una afirmación que oímos continuamente. ¿Pero estamos de acuerdo con ella? El amor llega y llega cuando llega. Esa es la verdad.
Los momentos que vivimos son distintos y no es lo mismo vivir un amor a los 15 años que a los treinta. El amor es un sentimiento y desde ahí no hay edad. Pero si puede haber diferencia en lo que entendemos por amor. Y de este entendimiento de lo que el amor puede ser en un momento de nuestra vida o en otro, viene la famosa frase de : «el amor llega después de un amor errado»
No hay amor errado. El amor sabe convivir con lo que le desagrada. El amor consigue convertir el desagrado en una anécdota del camino del amor. Si hay amor errado es que igual confundimos amor con atracción. La atracción es fenomenal, es la primera sensación que nos dice que podemos amar. Pero igual se queda en eso, en un deseo sin que llegue a cuajar el amor.
Todos deseamos el amor de nuestra vida y puede llegar después de una decepción (decepción igual a error), ¡pues bienvenido sea! y dejemos atrás (sin acordarnos siquiera) a la persona con la que no conseguimos congeniar.
La vida es relación, y nos relacionamos continuamente y de estas relaciones vamos aprendiendo lo que realmente nos gusta y nos hace sentir bien.
Si estamos en sintonía con nosotros, seguro que entraremos en sintonía con el amor de nuestra vida. Y entonces diremos: «nos ha llegado» y lo viviremos con pasión, atracción y… amor.
Alejarnos rápidamente de un amor erróneo es necesario. Lo importante en el amor, es no cerrarnos a él porque hayamos tenido una experiencia que nos ha desagradado.
Chuparse el dedo, regresar al seno materno
Regresaré al seno materno. Regresaré al lugar donde sentí la seguridad por primera vez.
El lugar nutritivo donde yo, ser único, solo vivía para vivir.
Tiempo sin tiempo en un espacio prestado que me expulsó sin que yo supiese porqué.
Y yo hoy aquí, chupándome el dedo
Y yo hoy aquí, chupándome el dedo. Me aferro a un recuerdo que no dejo ir: la seguridad de formar parte de ti.
Y sigo chupándome el dedo. Mi lengua saborea mi piel, en un pequeño éxtasis donde, no existe nada más que este gran placer. Pero algo lo interrumpe; es el caos de unas sensaciones olvidadas. Llegan a mi pensamiento como rayos negros que perforan mi placer.
Son sonidos de tripas, son movimientos caóticos que me bambolean como si de un terremoto se tratase. Son gritos que retumban en mi cuerpo… Caricias que recibo cuando yo menos me lo espero, y sueños. Sueños e ilusiones que me envuelven. Estoy en un mundo de sonidos, ideas y afectos que se tejen para que vaya percibiendo una realidad. Y yo allí sola, hecha un ovillo por ocupar un espacio pequeño. Nadie me pregunta, nadie espera mi respuesta… Nadie se pregunta por lo que siento
Lo peor que recuerdo es sentir el miedo
Lo peor que recuerdo es sentir el miedo. No recuerdo yo mi miedo, pero si el miedo de seres que me rodeaban, que entiendo que están ahí, pero que no veo.
Es el miedo que describe el terror que sienten, de que yo, una ilusión, no sea su ilusión.
Y yo aquí, chupándome el dedo, para volver a sentir la seguridad de un lejano recuerdo.
¿Es mi recuerdo guay? ¿O es el recuerdo que he tejido por leyendas escuchadas y que yo me he creído?
Hoy dejaré de chuparme el dedo. Hoy cortaré el hilo que me une a una historia aprendida. Hoy empezaré mi historia, sin chuparme el dedo.
Hacer nuevos amigos cuando empezamos un nuevo curso o un nuevo trabajo es un reto que a todos nos crea inseguridad. Nuestro ego quiere ser aceptado y quedar bien.
Haber vivido situaciones similares, no impide que volvamos a pasar por la experiencia de “ser el nuevo”; no impide que todas las caras se vuelvan a nosotros con curiosidad y sintamos que tenemos que darnos a conocer y salir airosos de la situación. Tranquilos, también ellos están viviendo la misma experiencia, aunque se sientan protegidos por el grupo.
El primer paso es «caer bien» en el nuevo grupo
Todos sabemos que hacer amigos es diferente a sentirnos bien entre personas que empezamos a conocer, por lo tanto el primer paso es “caer bien” en el nuevo grupo.
Pasos para caer bien
Presentate
Dar a conocer datos sobre donde vives, cuales son tus aficiones te facilitará encontrar personas afines a ti. Da nombre sobre amigos tuyos, puede haber conocidos comunes.
Sé tu mismo siempre
No intentes impresionar. No opines sobre temas que no conoces demasiado. Es más útil escuchar y aprender, ya encontrarás el momento para dar tu opinión cuando la tengas más trabajada.
No cambies tu forma de vestir, por asemejarte al estilo del grupo. Usa la ropa con la que te sientes bien.
No te aisles:
Participa en actividades comunes. Sé una persona disponible y fácil de encontrar. Evita el mal humor.
“¿Qué os parece si?” es una buena fórmula para iniciar nuevas propuestas.
Ten iniciativa cuando participes en reuniones de estudio o trabajo o para proponer encuentros lúdicos.. “¿qué os parece si?” es una buena fórmula para iniciar nuevas propuestas.
Y como conclusión:
Se una persona que sonríe y que no entra en cotilleos. La buena educación, es valorada en todo grupo humano. No tengas prisas para entablar amistades. La amistad puede llegar más tarde. La amistad, muchas veces, es cuestión de cercanía y tiempo. Lo importante ahora, es que te sientas bien y aceptada en el nuevo ambiente con el que has comenzado a relacionarte.
Y además una curiosidad:
Si te acercas a un grupo y ves que todos sus pies se dirigen al centro…, mira como te acercas o pasas, porque con sus pies te están diciendo (por lo menos en ese momento): «estamos cerrados»