O tienes unos kilos de más o de menos, vas demasiado maquillada o tal vez decides no perder el tiempo en ello, mides 1,70 o solo 1,50, eres fuerte de personalidad o más bien te dejas llevar por el fluir de la gente…
Día a día escuchamos comentarios de personas de nuestro alrededor haciendo comentarios “inofensivos” a cerca de nuestro físico o de cómo somos. Puede que en realidad no lo hagan con mala intención, lo dicen tal vez atendiendo a un trasfondo psicológico que resume muy bien la frase que dijo un día Buda “Todo lo que te molesta de otros seres es sólo una
proyección de lo que no has resuelto de ti mismo”
“Todo lo que te molesta de otros seres es sólo una proyección de lo que no has resuelto de ti mismo”
Parece que nunca alcanzamos la perfección para algunas personas, siempre tienen alguna contrariedad y nunca terminan de aceptar como somos. Estoy cansada de que siempre tenemos que llegar a alcanzar los estereotipos que impone la sociedad y no, yo quiero maquillarme para mí porque me siento bien así conmigo misma, si un día me apetece vestirme con un jersey de cuello alto me lo pongo y si un día quiero ir con un top porque así lo he decidido yo, lo hago, nunca por cumplir las expectativas de los demás sino para sentirme bien conmigo misma, no quiero buscar un trasfondo psicológico de que estamos condicionadas por las ideas rígidas de una sociedad que te castiga sino vas como ella desea.
Ya no. Hoy me siento libre. Hoy me gusto con estos kilos de más o de menos, con toda la ropa que tengo en mi armario, con mis momentos de querer gritar o los de estar en absoluto silencio…
Ya no. Hoy me siento libre. Hoy me gusto con estos kilos de más o de menos, con toda la ropa que tengo en mi armario, con mis momentos de querer gritar o los de estar en absoluto silencio…
Me gusto como soy. No estoy hecha para gustarle a todo el mundo, estoy hecha para gustarme a mí misma, y al que no le gusta que se marche.
Estoy segura de mí misma, no necesito la aprobación de nada ni de nadie. Ya ningún comentario menospreciándome intentando hundirme va a conseguirlo. Hoy no, hoy firmo la paz con mi conciencia y con mi cuerpo, ya no lo voy a castigar más.
Hoy quiero decirle que lo siento, perdón por todas las veces que te he tratado con maldad, que te he herido psicológicamente.
Todas las palabras que te hayan podido hacer daño, que te hayan hecho empequeñecerte, todas las veces que has llorado en silencio, que has mirado con envidia a esas modelos porque querías ser exactamente como ellas sin darte cuenta de que el
cuerpo más radiante lo tenías muy cerca…
¿Sabes qué? A veces esta bien eso de pasar de todo lo que digan y decirte…
Me da igual, me encanta.
Escrito por: Marina Camazon















