Hay muchos post de esos que hablan de las cosas que tendríamos que hacer. Algunos te ponen nerviosa porque sientes que te has perdido algo, que no llegas a tiempo o que vas en dirección contraria del resto de la gente en esta vida.
Pero sea lo que sea, en esta vida podemos controlar dos cosas: lo que pensamos y nuestra actitud ante lo que nos pasa.
Por eso, aquí algunos consejos a tener en cuenta:
Las relaciones hay que mantenerlas
Esto funciona para todo tipo de relaciones: amistad, familiar o de pareja. No puedes pretender que las relaciones se mantengan por si solas sin hacer ningún tipo de trabajo.
- Escribe a tus amigas
- Haz un viaje de carretera improvisado
- Llama de vez en cuando a tus padres
- Ve a comer con tu abuela
- Aprovecha el descanso de la comida para preguntarle a tu novio qué tal le va el día.
Son miles de pequeñas cosas que podemos hacer para hacer ver que nos interesa la otra persona. Aunque estés cansada, aunque tengas miles de cosas en la cabeza. Saca un hueco libre, para mantener las relaciones que tienes.
No puedes controlar todo, pero sí puedes controlar las cosas que están a tu alcance.
Creo que todas somos culpables de controlar las cosas más de lo que deberíamos. Y es que es muy frustrante querer que algo sea de uan determinada forma y no conseguirlo.
Nos empeñamos en que ciertas cosas salgan como queremos. Queremos que los planetas se alinien para que todo sea perfecto pero, ¡olvídate!.
¿Cómo dejar de controlar todo?
- Pon foco en lo importante, en lo que puedes controlar,
- Deja que la vida siga su curso, y esfuerzate lo máximo posible sin agobiarte
- Acepta las cosas que pasan y sigue adelante
Cuidado con decir “no” muy a menudo
Atrévete decir que «sí» a nuevas aventuras y posibilidades. No te quedes atrás por miedo. No sabes lo que puede traer esa experiencia, seguro que te hará crecer como persona. Toma riesgos y di sí a todo aquello que normalmente dices que no.
Acepta la realidad.
No todo sale como quieres, ¿y qué? Si no la vida sería muy aburrida, piénsalo. Si tuviésemos una pantalla en la que viésemos como va a ser la vida, vivir sería de lo más aburrido.
La vida va surgiendo, a veces las cosas nos gustan y otras no. Trabaja para conseguir lo que quieres, peor no te dejes llevar por ideas irrealizables.
El trauma te cambia, pero no te define como persona.
¿Has vivido una mala experticia en tu vida? ¿Algo que te ha marcado? Eso no eres tú. Es solo una experiencia muy fuerte que has vivido, de la que tienes que aprender. No dejes que el trauma te defina. Define tu lo que quieres sacar en claro y crecer como persona de esa experiencia vivida.
El tiempo es la cosa mas importante que tienes.
Solemos cuidar todo eso que es limitado. Si nos queda poco colonia de la que nos gusta, tratamos de suminístrala con cuidado. Y no pensamos en que la cosa más obvia que tenemos, es ilimitada. A veces parece que no lo es, porque todavía nos queda mucho. Pero sí, por desgracia sí lo es.
Piensa cada día que el tiempo que malgastas no volverá. Piensa que el tiempo que tienes debes aprovecharlo. No dediques tu tiempo a una persona a la que no le interesas, no estudies algo que no te gusta, no trabajes en un trabajo que odias. No vas a poder volver a trabajar en algo que te gusta, ni volver a elegir una carrera que estudiar.
Nunca es tarde para volver a intentarlo
El tiempo es limitado y hay veces que tenemos que tomar decisiones con las que en un futuro no estamos muy de acuerdo. No tengas miedo a cambiar de rumbo. Equivocarse en clave para crecer. Simplemente vuelve a intentarlo.
Pedir ayuda es bueno
Eres autosuficiente y tu sola puedes hacer las cosas bien. De acuerdo. Pero recuerda que pedir ayuda no es ser menos. Recuerda que dos cabezas piensan más que una, cuatro ojos ven más que dos y 4 manos aguantan más peso que dos.
Que no te de cosa aceptar que no sabes como hacer algo o decir que estás en un momento de tu vida en el que te sientes perdido. No tengas miedo de sentirte vulnerable ante otra persona.