Siempre me pregunté si haberte encontrado en aquella barra de bar habría estado escrito en las estrellas desde mucho antes de que tú y yo fuéramos nosotros, o si simplemente fuimos meras coincidencias. Lo que está claro es que nuestras líneas chocaron y durante lo que fue tanto infinito como efímero suspiro pude creer en la magia.

Obviando el hecho de que, a decir verdad, solo fuimos un truco, una misma pregunta me persigue desde que ya no estás: ¿fuimos realmente nosotros los culpables de que nos destruyésemos? Porque echo la mirada atrás y te juro que aún puedo sentir lo mucho que nos queríamos. No sé. Igual es que llegó un punto en el que quererse no era suficiente.
¿fuimos realmente nosotros los culpables de que nos destruyésemos?
Igual es que entraste en mi vida para enseñarme que sí que existe el amor y una vez que lo hicieras tendrías que irte… y es que según pasan las noches creo con más firmeza que nuestras vidas están regidas por un destino concreto, y que da igual los pasos que des, estos te acercarán siempre a él. Porque tú y yo no podríamos ser solo una casualidad. No, fuimos demasiado puros, demasiado reales para haber sido un simple choque de paralelos…
Porque tú y yo no podríamos ser solo una casualidad
También quiero que sepas que siempre te voy a querer porque siempre habrá un tú en mi yo y un nosotros grabado a fuego en mi alma. Y hablando de almas, la mía aún llora alguna que otra noche al no sentir tus caricias, y eso que nos fuimos hace ya mil inviernos.
Y hablando de llorar, mis ojos también se mueren por hacerlo cada vez que paso por nuestro bar o cada vez que me juego malas pasadas, pensando que te veo entre miles de almas que nunca serán la tuya. Porque como nos vivimos tú y yo no voy a volver a vivir a nadie, a ninguna otra futura relación.
El otro día leí cuál es la diferencia entre el amor de tu vida y el amor para tu vida. Tú fuiste el primero, pero querer no siempre es poder. También concreto que si ya eres este primero, nunca podrás ser el segundo. Ni yo el tuyo. Y creo que el tampoco poder serlo yo es lo que más me está rompiendo por dentro.
El otro día leí cuál es la diferencia entre el amor de tu vida y el amor para tu vida
Supongo que en otra vida, o incluso tal vez en esta misma, solo que en otro momento en el que el invierno no hubiese arrasado con todo, hubiéramos sido muy grandes, muy infinitos, porque las ganas de comernos el mundo y la boca nos sobraban por todas partes.
Hubiéramos sido muy grandes, muy infinitos, porque las ganas de comernos el mundo y la boca nos sobraban por todas partes
Aún a pesar de todo, volvería a retar al destino una y mil vidas más. Porque quererte me llevó tan lejos que toqué hasta la luna. Y eso ya no se me puede quitar.
- 6 palabras para ponerle nombre a los sentimientos
- No te preocupes hay muchos peces en el mar
- Ponerte a ti primero no es egoista, es necesario
- O tomas riesgos, o nada
Si quieres enterarte de nuevas publicaciones, échale un ojo a nuestro Instagram. Publicamos diariamente

















