Ya llegará.
Hazme caso, llegará.
Esa persona que te hace cerrar los ojos mirando al cielo y aun así te haga sentir que sigues mirándolo.
Aquella que te acaricia como ciego, te amansa como fiera que eres, y hace que te relajes cuando sólo ves un obstáculo más.
Esa que hace que tu cuerpo y el suyo juntos formen nueva energía,
y no sólo sea materia carnal para ser un juego más al que jugar.
Que su tacto y el tuyo sean como un botón donde tocar y todo fluya al mismo compás.
Aquella que sabrá darte lo mejor de sí, para que tú le des lo mejor de ti, para que todo se convierta en un comienzo nuevo de empezar a vivir.
Que el sonido de su risa pare el tiempo en un instante, que el sonido de la tuya le haga más feliz que cualquier cosa que quiera a morir o matar.
Esa que cuando suene una canción penséis mecánicamente que está contando lo que estáis sintiendo los dos
Esa que no quiere ser pasada de página y que en el acto te cortes contra el filo de su boca en un instante desagradable que puede llegar a ser eterno.
Aquella que sepa pararte y hacerte mirarte más allá de lo que hay dentro, y eso es un lujo que jamás dejarás de disfrutar.
Esa persona llegará,
dando palos de ciego,
hasta a ti.
Como tú en tu recorrido,
tropezarte con mil piedras
que te rozaban las rodillas
y te rajaban el alma,
hasta encontrar una que quiso hacer de apoyo
y no de peso.
Llegará.
Nadie nunca te parece bien,
porque nadie es ese bien injustificable que tanto anhelas y esperas.
Porque cuando llegue
no te dará razones para ser,
las tendrá de por sí
para permanecer.
Por todo lo que es,
por todo lo que te produce,
y por todo aquello
que jamás podría nunca
llegar a explicarte.
Porque ya lo sentirás en piel,
mirada,
sonrisa
y en carne cuadrante
que se funde
para ser solo uno, que cuenta
instintivamente por 2.
Utiliza lo sentidos,
no la razón,
y cuando llegue
sabrás que lo tienes delante.
Autor:
instagram @menchuromero