Domingo 26 de abril de 2020. Hoy es un día que muchos habrán marcado en su calendario 📆 con ilusión y alegría y es que, después de más de 40 días confinados (cuarentena significa cuarenta, lo que hacemos nosotros debería llamarse paciencia de oro 🥇), los niños por fin pueden salir a pasear. ¡Bien! 👏🏻. Y aquí estoy yo, sin niños y sin perro. Creo que ya he asumido que, de salir de ésta, lo haré de las últimas.
No pasa nada. ¿Echo de menos salir a la calle? Sí. ¿Quiero salir a la calle con guantes, mascarilla 😷 y sin poder ver a los míos? Pues no. Aunque es cierto que en mi casa estoy muy a gusto. He dedicado bastante tiempo a volver a enamorarme de este sitio y a cogerle un cariño 💕 que antes no le tenía. He ordenado libros 📚, he cambiado la distribución de los muebles, me he librado de todas las pelusas habidas y por haber y cada vez que me despierto, miro con una sonrisa a esto que llamo mi casa.
Pienso en esa gente que tiene que pasar el confinamiento en un lugar que no es el suyo o en el que no puedan encontrar esa paz que tanto necesitamos estos días. En gente que vive en bajos, en pisos de 20 metros cuadrados o que no tienen ni una ventana desde la que contemplar el cielo ⛅. Pienso en mi yo de hace cinco años. La que compartía un piso diminuto y dormía en una habitación interior porque su presupuesto de estudiante universitaria 👩🏻🎓 no le daba para más. Seguro que esa yo se lo hubiera pasado muy bien con sus compañeras de piso, pero al mismo tiempo, la yo de ahora es una persona madura que no necesita a nadie para pasarlo bien. Bueno, siempre y cuando tenga una botella de vino 🍷, un libro y Netflix.
Pero no nos engañemos, llevamos tantos días de confinamiento que ya hemos dejado de contar. Ya no hace gracia. El día de la marmota se ha alargado más de lo debido y la película se está haciendo repetitiva y pesada 😫. Le pondría dos estrellas como mucho en IMDb. Pero es necesario. Quedarse en casa y posponer esos abrazos y esas cañas 🍻 es necesario para que, cuando toque, lo podamos hacer todxs de forma segura y con muchas ganas 💃🏼. Es necesario para que todo lo que hemos pasado hasta ahora no sea en vano y es necesario para que el trabajo de muchas personas que no pueden quedarse en casa haya merecido la pena ❤️.
Así que aquí sigo amigxs. Sin niños, sin perro pero a salvo en mi casa. Espero que vosotrxs también 💘.
Por si te lo has perdido:

















