t>
logo

3 días en un retiro de yoga en Phuket, Tailandia (Mangosteen Resort)

Publicidad

¿Alguna vez has estado en un Retiro de Yoga o Detox?, ¿sabes de estos momentos en los que nos decimos que queremos empezar a hacer algo nuevo pero pasa el tiempo y lo vas dejando? A mi me ha pasado, sobre todo con empezar a practicar Yoga: «Quiero empezar a hacer yoga» o «el mes próximo seguro que me apunto a clases de Yoga” y siempre queda para luego…

El gusanillo me entraba después de conversaciones donde siempre escuchaba todas las ventajas que tiene practicar yoga.   Me decía: tengo que probar porque todo el mundo habla de lo positivo que es, y de cómo nos ayuda a conectar con nosotrxs mismxs.

Decidí hacer un viaje a Tailandia porque necesitaba ese momento de desconexión con mi rutina diaria  y  poner en claro mis ideas. Tailandia parecía el lugar perfecto donde hacerlo y al mismo tiempo me enfrentaba  a viajar sola a un lugar desconocido a miles de kilómetros de distancia, un reto que todavía no había hecho. (Si no has leído mis post sobre Tailandia, puedes verlos aquí: ¿Por qué decidí ir a Tailandia?

Asia es ese continente para muchxs desconocidos, que es sinónimo de ruido, comida callejera,  Pad Thai y Tuk-Tuks.  Pero además de la comida riquísima, el ruido caótico y los maravillosos templos, Tailandia es también sinónimo de naturaleza, calma y uno de los mejores sitios para desconectar, alejadx de toda distracción y ruido. Buscando un sitio en el que relajarme, para buscar esa desconexión, me encontré con  Mangosteen

Me decidí por Tailandia, ¡el país del budismo, de los templos y de los paisajes preciosos! Los primeros días del viaje serían improvisados, pero después quería ir a un sitio en el que realmente pudiese relajarme y hacer desconexión total. A veces hay que irse lejos para empezar a hacer las cosas que tenemos cerca. 

 

Desconectar y relajarse

Desconectar y relajarme eran las razones principales para coger la maleta y alejarme durante unas semanas de la monotonía de Madrid. Estuve buscando durante mucho tiempo un sitio que encajase con lo que buscaba, y cuando vi la web de Mangosteen (LINK)  me encantó!

Siempre había creído que irse a otro continente, a 10.000 km de distancia para meterte en un resort que puedes tener más cerca de casa, ¡no era lo mío!

Mangosteen no es un retiro sin más, tampoco es un resort en el que tirarte horas en la piscina y ya está. No era el típico resort, y en cuanto llegué me di cuenta: mantiene el encanto de lo tradicional de Tailandia con los lujos y servicios modernos. Es un sitio al que ir a cuidarse, tanto por dentro como por fuera.

 

Eso fue lo que más me gustó cuando llegué, darme cuenta de que no consistía solo en en una piscina mona, vistas espectaculares, unos alrededores de ensueño, un personal majísimo y unas habitaciones con un estilo tailandés monísimas – sino que realmente importaba  que la razón por la que ibas allí se cumpliera. ¿Detox?, ¿relax?, ¿pérdida de peso? Sea el que sea tu objetivo, lo consigues a través de un menú totalmente cuidado, con sus actividades de yoga, meditación y un spa con una cuidada oferta de opciones. 

Os voy a contar cómo fue mi experiencia en Mangosteen, donde pasé 3 días haciendo el pack de Wellness, con clases de Yoga. 

3,2,1… ready!

Después de unos días por el Norte de Tailandia, llegaba el momento de ir a Mangosteen. Estaba deseando llegar al Resort, ver cómo era la habitación, las vistas… pero sobre todo estaba super emocionada de empezar con las clases de Yoga.

En cuanto llegué al Resort me impresionó lo cuidado que estaba todo y la buena atención del sitio. En la recepción, la música que sonaba te envolvía en la Tailandia de antaño.  Además de la música te ofrecían un manjar mientras disfrutabas de ver el agua caer en la fuente de agua con figuritas Thai, para que a tus sentidos no les faltase de nada, mientras esperaba a la encargada de llevarme a mi habitación.   Me sentía en una especie de nube.

De pronto tuve la sensación de meterme en una especie de paraíso, y tras unos minutos esperando en la recepción, una señora muy maja me ayudó con las maletas y mientras me daba indicaciones sobre dónde estaba cada cosa, me acompañó a mi dormitorio.

«Verde, mucho verde» – fue la primera cosa que pensé. Según iba andando hacia mi habitación vi el mar a lo lejos. «Este sitio es precioso» – fue el segundo pensamiento que se me vino a la cabeza.

 

La habitación era una maravilla, con un balcón con vistas al mar, una cama gigante, un gran armario y espacio de sobra.

 

Yoga: primeras impresiones 

La primera clase de Yoga es a las 8AM, puedes ir a desayunar antes o después de la clase. Empezar así los días ME ENCANTÓ, te sientes realmente relajada, en contacto con tu cuerpo y contigo misma. Cada día experimentas un tipo de yoga distinto.

Para llegar al sitio donde se practica Yoga  tienes que pasar por un paseo verde, con plantas muy cuidadas y como no, ¡un clima tropical que es una maravilla! Así que aunque te levantes pronto, no hace nada de frío. Una vez te sientas a practicar yoga, lo que escuchas es el agua caer de la fuente cercana que hay, además tienen puesta música clásica e incienso que te mete totalmente en un momento, ¡muy relajante!

Pasados los dos primeros días de estar en el resort, pude ver que me sentía distinta. Puede parecer un tópico, pero realmente sentía que estaba cuidándome de verdad. Me levantaba por las mañanas – super motivada – para ir a hacer yoga, y después de acabar la clase iba a la habitación y seguía practicándolo por mi cuenta. Era una sensación de estar muy en contacto conmigo misma, y sentía como que lo necesitaba. El hecho de probar cada día un tipo de Yoga distinto me pareció todo un acierto, así puedes ver distintos estilos y saber cuál es el que más encaja contigo (sobretodo si es tu primer contacto con esta disciplina)

Como novata en la disciplina, puedo decir que de primeras pensé que hacer yoga a las 8 AM cuando estás de vacaciones es too much, ¡pero realmente creo que es un must! Aprovechas y madrugas, y el chute de energía que te da hacer yoga por la mañana es alucinante.

Antes de llegar, Hajo, el dueño de Mangosteen me preguntó si había hecho Yoga alguna vez. Le dije que no, y me su respuesta fue:

    «¡Mejor! Así puedes contar tu primera experiencia en primera persona.

Después de acabar el programa pensé en lo que Hajo me había dicho… ¿cómo me siento después de estar haciendo Yoga durante 3 días?

Puedo decir que me di cuenta de la importancia de conectar con una misma, y con el cuerpo a otro nivel.  Además al hacer yoga me di cuenta de la poca flexibilidad que tengo, y por consiguiente lo poco que estaba cuidando mi cuerpo. ¿Por qué era yo la única de la clase que no era capaz de tocar con las puntas de los dedos de mis pies? 

Practicar Yoga me encantó y hacerlo en Mangosteen fue una experiencia super relajante: por la tranquilidad del recinto, la falta de obligaciones, las sonrisas de todos los miembros del Resort, la música de la clase de Yoga.  Resumiendo, recomiendo este Resort para un ir a hacer yoga por: 

.- El paisaje

.- Los profes y probar distintos tipos de Yoga: Restorative Yoga, Yoga Stretch, Vinyasa Flow y Intro Yoga

.- Darme cuenta de lo poco en forma que estoy: En serio.  Indirectamente ya lo sabía, pero estar en una clase en donde personas 20 años más mayores que tú pueden tocarse el pie estando sentadas, y tú eres la única que no, ¡es un golpe de realidad!

 

 

Comida vegetariana

¡Vamos al tema comida! En Mangosteen siguen un menú totalmente #Realfooder. Tienen la opción para que puedas escoger un menú vegetariano o no. Yo escogí un menú vegetariano, que estaba muy bueno. 

El primer día había sopa de coco, con hamburguesas vegetarianas -de las de verdad-, y una ensalada. Tengo que decir que las hamburguesas vegetarianas son las mejores que he probado en mi vida.  Comer en Mangosteen era un verdadero placer, tienes la opción de comer en el restaurante, ¡con vistas al mar! El desayuno, antes o después de hacer Yoga era consistente y tenías la opción de buffet.

Visitando Phuket Town 

Además, durante la estancia en Mangosteen se puede aprovechar y conocer los alrededores de Phuket. Uno de los días fui a Phuket Town, está aproximadamente a media hora en coche, y desde el Resort se puede pedir un taxi. 

 

Phuket tiene un rollo hipster que recuerda mucho a algunos locales de Malasaña.  Pero como todo en Tailandia, con ese remanente de lo clásico, con artistas callejeros y la comida más variopinta y riquísima que puedas encontrar.  Si tienes la oportunidad, te recomiendo ir al mercadillo, ¡está todos los fines de semana! 

Además de visitar el  mercadillo en Phuket Town también puedes visitar El Gran Buda, una estatua que mide casi 20 metros y que es impresionante.

 

La playa de Rawai 

Estar en Mangosteen es relajante, puedes aprovechar la piscina o ir a Phuket Town, pero además de eso también puedes ir a una de las playas más cercanas. El Resort  tiene un servicio de transporte a la playa, la más cercana es la de Rawai, ¡que es perfecta para ir a andar, correr,  practicar Kite Suf o hacer yoga!  Es una playa muy larga, de pescadores y con buena comunicación a otras playas como Ko Bon, Ko He o Ko Kaeo Yai. Además, si te gusta el turismo culinario, es un buen sitio para tomar un buen marisco. 

Detox, Yoga o Ayurveda 

Además del programa de Yoga, tienen otros programas, que ponen el foco en otras cosas, como hacer detox o adelgazar. Hablando directamente con ellos, te pueden recomendar el programa que mejor se adapta a ti. Yo estuve hablando con eDr. Subhash, el doctor del Resort, quien nada más llegar te hace un reconocimiento médico y un plan personalizado para ti.

Si tienes dudas lo mejor es que le eches un ojo a su página web y los programas que tienen. Puede ser que quieras hacer detox, o quizás adelgazar, o meditar o hacer Yoga.  Mangosteen tiene una parte medicinal importante, por lo que una vez les escribas, ellos se pondrán en contacto contigo para evaluar y ayudarte a saber qué programa es el que te encaja mejor.

¡Por cierto! También tienen unos programas de Ayurveda muy interesantes. 

 

¿Qué mes es el mejor para viajar a Tailandia ?

Yo viajé en Octubre. Supuestamente es un mes «complicado» para viajar a Tailandia.

Ten cuidado con el monzón – era lo que todo el mundo me decía.

Y es verdad, Octubre es época de lluvias en Tailandia, pero sinceramente me lo había esperado mucho peor. Pensé que iba a haber días que no iba a poder salir del mal tiempo – y ya lo había asumido – pero no fue así para nada. Lluvias torrenciales, pero puntuales. Que – para mi – tenían también un encanto especial de ver. De todos modos, si prefieres ir cuando la época del Monzón ha acabado, la mejor época es entre Febrero y Junio!

 

¿Cómo llegar a Mangosteen ? 

Para llegar a Mangosteen la mejor forma de hacerlo es coger un Taxi, tanto si vienes  del aeropuerto de Bangkok, o de otra isla en Ferry. El Taxi para llegar tiene un precio standar, te saldrá por 60 BATHS – unos 18 euros, si vienes del aeropuerto. Y unos 300 BATHS si vienes del Ferry. 

 

Si te animas, cuéntanos tu experiencia!

 

 

Comments are closed.