“El cambio es la única constante en nuestra vida”. El pensador griego Heráclito, escribía esta frase hace cientos de años sin saber que se convertiría en uno de los proverbios más citados en la actualidad. Ahora bien ¿a qué se refería con esto? Lo que viene a decir es que el mundo -y por lo tanto todas las cosas que lo conforman- está sometido a cambios permanentes, a un continuo movimiento. Estos cambios, no son controlables por las personas, lo que nos obliga a aprender a adaptarnos a ellos para poder avanzar.
¿Y qué tienen que ver los contrarios en todo esto? Te preguntarás.
Simple. Aunque complicado a su vez. Los cambios, se producen porque cada cosa se convierte en su contrario, o, como explica Spengler años más tarde “ningún opuesto puede darse sin el otro”. Por poner un ejemplo sencillo, el frío no podría darse sin el calor, y viceversa. Cada cosa da lugar a su opuesto y hace posible su existencia.
Hemos dicho que Heráclito fue el primero en reflexionar sobre el cambio y sus causantes, pero no el único. Después de él, muchos pensadores trataron el tema, y los más visionarios consiguieron crear religiones y filosofías de vida entorno a esta idea. Aquí os dejo dos ejemplos:
El zoroastrismo
El zoroastrismo fue la religión del imperio persa. Su doctrina se basa en la lucha de dos opuestos: el bien encarnado por Ahura Mazda (Ormuz) y el mal encarnado por Angra-Mainiu (Ahrimán). Como podéis ver, dos contrarios son la base de un pensamiento. Este dualismo sería impensable sin una de las dos partes.
El Yin y el Yang
Estos dos conceptos pertenecen a la filosofía china antigua, y hacen también referencia al dualismo entre el bien y el mal. El Yin y el Yang para esta filosofía, representan el cambio; “lo que ha sido y lo que llegará a ser”. Si has visto Mulán, estarás de acuerdo conmigo en que estos dos elementos -a pesar de ser contrarios- no son independientes como tal, sino dos partes de una unidad total.
Con todo esto no pretendo dar una clase de filosofía, sino hacerte entender que en este mundo todos somos necesarios. Muchas veces tendemos a rechazar lo que no nos gusta, o lo que creemos que no encaja con nosotros, sin darnos cuenta de que eso que consideramos opuesto, ha ayudado a conformar nuestro pensamiento y hace posible nuestras ideas y comportamientos.
Por último, me permito darte algunos consejos que espero que te sean de utilidad:
- Entiende los cambios y acéptalos.
- Reconcíliate con lo que hasta ahora considerabas incompatible a ti.
- Busca el lado positivo de cada cosa y conviértela en tu aliada