@davidperdomo nos sugiere con esta foto que escojamos en cuál de las tres filas queremos pasar la vida. A sabiendas de que cabe la posibilidad de que esté en desacuerdo, tomo sus palabras y os cuento lo que yo he aprendido muy en relación con esto, sin una reflexión demasiado profunda. Con tu permiso, David.
Llegamos al mundo de la misma forma. Todos. La entera población. Seamos como seamos por fuera, sentimos todos adentro. No estoy muy segura si somos quienes de escoger, pero hay quienes sienten más y quienes sienten menos; no confundamos esto.
Desde mis ojos, se distinguen las personas entre las que están pisando el suelo mientras sienten y las que solo lo pisan. Te diferenciarás de alguien que no siente, cuando a ambos os den una noticia que se supone que tendría el mismo efecto sobre los dos, pero no resulta teniéndolo. Y tú no entiendes por qué a la otra persona no le causa tanta alegría/decepción/angustia … Tú sientes. Sientes el paso del tiempo. Ves a la gente y la miras. Aprecias la fuerza del mar y lo admiras. Una caricia no es solo una caricia y una carcajada es maravillosa. Te alegras mucho por lo positivo, pero tambié sufres mucho más cuando ocurre algo negativo. Ves todo mucho más de colores, pero también nigérrimo.
Aunque en ocasiones te sientas infinitamente mal… yo creo que tu forma de sentir es la mejor. Porque así se vive, se aprovecha la vida. Sentir es la síntesis de los minutos que acumulamos. Lo que nos queda en limpio. Lo que merece la pena. Esto es, desde mi punto de vista, la gente de la primera fila.
La segunda fila… varía más en posibilidades. Quizás se avergüencen de sentir. O sienten, pero inseguridad. Admiran la capacidad de las señoras de la primera fila de sentir libremente. De manifestarse. De bailar. De cantar. De expresarse. Y tienen tantas tantas ganas acumuladas que a veces explotan y sienten rabia. ¿Por qué yo no puedo ser así? Poder, claro que puedes. El mejor consejo que te puedo dar es que analices tu situación. Lo que te frena a pasarte a la primera fila es el miedo. El miedo a que los de la fila de atrás te estén observando.
¿Prefieres las cadenas políticamente correctas antes que la libertad cuestionada? Reflexiona, porque la vida es de efecto irreversible. Pasa y no te das cuenta. Y para cuando quieres haber aprovechado todo su rendimiento, ya no puedes arreglarlo. Un completo desastre.
Tercera fila… solo puedo hablar de lo que opino de vosotros. Porque entender, no es que os entienda. No entiendo los motivos. No entiendo lo que sentís. Lo poco que sentís. Lo que produce en vosotros emitir una crítica. Ver que alguien se siente afectado negativamente. Quizás deberíais abrir los ojos y ver cuál de las dos vías principales preferís. No me apetece invertir mi tiempo en causas perdidas. Vosotros vereis, normalmente hay que esperar a que aceptéis a mantener una conversación. Si eso me avisáis.
Escrito por Ana Fernandez. Instagram: @ana_ferbarg