Hoy vengo a haceros una recomendación que como podréis imaginar está directamente relacionada con el título de este texto. Normalmente comparto con vosotros mis reflexiones y pensamientos, pero nunca van acompañados de una sugerencia.
Hoy es distinto. Hace poco descubrí los podcasts de Belén Canalejo -también conocida como Balamoda– y he de decir que no me han dejado indiferente. El texto de hoy está relacionado con el Episodio 4, llamado “El miedo al qué dirán”.
Antes de que sigáis leyendo, tengo que advertiros de algo: aquí no vais a encontrar consejos sobre cómo superar el miedo a que los demás os juzguen, ya que sería repetir lo que Belén explica claramente en su podcast. Lo que pretendo es hacer una pequeña reflexión sobre el condicionamiento al que todos estamos sometidos y tratar de explicar cómo éste influye en nuestro comportamiento.
Algunos estaréis de acuerdo conmigo en que a todos nos afecta que cualquier persona pueda tener -y por lo tanto manifestar- una opinión sobre nosotros. Somos humanos, y como tal, tenemos la necesidad de encajar, ya que encajar es sinónimo de crear vínculos y, al fin y al cabo, las personas nos movemos entorno a relaciones. Ahora bien, encajar no es fácil, por esto buscamos la manera para hacerlo. ¿Cuál es esta manera? Identificar lo que los demás consideran bueno o malo, y actuar de acuerdo a eso.
Una vez que hemos aceptado que lo que piensan de nosotros nos condiciona, debemos preguntarnos qué hay de malo en eso. Querer formar parte de algo no es nada malo, de hecho, es necesario. El problema es creer que todos los miembros de ese “algo” deben ser iguales. ¿Por qué? Porque somos seres en potencia, lo que quiere decir que “podemos llegar a ser algo que está comprendido en la esencia o naturaleza de lo que actualmente somos”. Esa esencia o naturaleza es lo que nos define y nos diferencia del resto y no podemos ignorarla, ya que eso significaría caer en la mediocridad.
No debemos conformarnos con ser uno más, ni terminar creyendo que somos “todo eso que hemos escuchado a la gente decir de nosotros”. Por eso, aunque nos afecten las críticas o los comentarios, debemos aprender a ignorarlos. Es importante desarrollar un criterio propio que nos permita conocernos y decidir quienes queremos y quienes podemos llegar a ser.
No caigas en la comodidad de no ser quien quieres por tenerle miedo a la vida. Disfrútala.
Gema Solares Gutiérrez