Parece mentira lo aleatorio que es todo. A quien conocemos, con quien decidimos jugar en el patio del recreo, y quien poco a poco van formando parte de ese círculo de amigos indispensable.
Eres lo que eres por lo que aprendes todos los días de la gente que está a tu alrededor. Por eso es tan importante saber con quien nos relacionamos y qué es lo que nos aporta.
Somos como esponjas a lo largo de nuestra vida, aprendemos constantemente de lo que vemos, de lo que escuchamos.
Seguro que te ha pasado eso de conocer a alguien y empezar a utilizar sus mismas expresiones, sus mismas palabras, los gestos y a veces casi los mismos hobbyes e intereses.
Y eso es genial, que podamos conectar tanto con alguien,
A veces tenemos amigas, que ya no conectan como deberían con nosotros y
1. Controla tu propia burbuja
Tenemos mucho más poder del que creemos en nuestra vida. Y a veces no nos damos cuenta. Creemos que es el destino o lo que sea, y dejamos que las cosas pasen. Sin saber ni pensar por qué ni cómo.
Las personas que conocemos son una cosa de ellas. Normalmente muchas de nuestras amistades vienen de cuando somos pequeñas, de cuando no teníamos más preocupaciones que salir de fiesta y pasárselo bien, y pensar en el futuro no era algo que hiciésemos demasiado.
Relaciones que cambian. A veces no somos la misma persona que cuando conocimos a nuestra mejor amiga, esa con la que tenemos los mejores recuerdos de nuestra infancia y adolescencia.
Pero la vida pasa, y un día, te das cuenta de que necesitas algo más.
A veces no es ni mejor ni peor, solo algo distinto.
¿La buena noticia?
Cada uno de nosotros podemos crear esa pequeña burbuja de personas con las que nos relacionamos.
2. Acércate a personas que admires
No consiste en que la gente sume. No es acercarse a las personas por interés, ¡en absoluto!
Es acercarte a personas que tienen una forma de ver la vida que tú, que les llama la atención las mismas cosas, que quieren alcanzar lo mismo.
Porque si no, el problema es que terminas sintiendote totalmente ioncomprendida. Si la gente que está a tu alrededor, a veces tendemos a seguir al rebaño y abandonar sueños solo porque no coincidden con lo que otros nos están diciendo.
Por eso, primero de todo, tienes que saber quien eres, que te gusta, que qiuieres aportar en este mundo, a la gente.
Después encuentra sitios donde puedas encontrar a la gente que clica contigo.
3. Hacer clic
Las amistades son como la pareja. ¿Te ha pasado eso de conocer a alguien y notar eso? Esa cosa que te dice que hay algo más, que os entendéis, que es distinto al resto de personas que has conocido.
No sabes lo que es, pero sabes que quieres pasar más tiempo con esa persona, conocerle y entenderle.
Pues algo así es lo que tiene que ocurrir cuando encuentras a esas personas a las que admiras, que se parecen a ti.
De pronto sientes ese clic que te dice que sí.

















