Todo es efímero, todo es temporal
Este mundo va…. no se estanca. Todo es efímero en la vida. Lo sabemos. Hablamos sobre ello. Pero nos sorprendemos cuando alguien nos dice: disfruta, que no es para siempre. Miramos con rabia… Y pensamos «yo quiero que no termine»
La vida es efímera. El mismo concepto de vida, lleva dentro de sí, que no dura para siempre. Es lo bello de vivir: Viene con fecha de caducidad, aunque no nos la muestra en el envase. Y es que cuando te das cuenta de que todo es temporal, es cuando empiezas a disfrutar
No puedo imaginarme si supiésemos el año, mes y día de la fecha de caducidad… No puedo ni imaginarme cómo viviríamos si supiésemos por adelantado cuando un amor termina, cuando se nos va a romper el coche…
Solo sé lo mal que suelen sentar los contratos con fecha de caducidad. ¿Tendré prórroga? ¿Me tendré que ir? Todo son idas y venidas, para saber si habrá continuidad…
La vida es efímera, todo termina, todo pasa… Ya lo decía Antonio Machado:
Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar;
pasar haciendo camino, camino sobre la mar
Aceptar esta regla que el vivir nos impone, es saber vivir sin aferrarse a nada ni a nadie. Supone vivir en el ahora. Supone vivir con optimismo.
Saber que la vida es efímera es conocer desde el corazón que no podemos dejar las cosas para mañana… Mañana es una palabra que solo tiene significado en el diccionario. La vida no sabe de mañanas, la vida solo sabe de vivir el ahora.
Todo es temporal en la vida, lo sabemos tú y yo pero nos empeñamos en vivir de forma estática. Pensamientos como: «mi dolor será eterno», «esto no pasará jamás» «tú y yo para siempre»… Nos hace percibir la vida como una línea continua al infinito (error)
La vida es eterna pero llena de momentos fugaces.