¿Vives con la idea de que tienes sueño, aunque piensas que duermes bien? Tener sueño, después de haber dormido un tiempo prudente, es frecuente en nuestra sociedad. Los médicos lo llaman Hipersonia o Somnolencia diurna.
Cases de Somnolencia diurna
Leve
Te cuesta levantarte de la cama, quieres seguir durmiendo, pero en cuanto llevas cinco minutos despierta te sientes bien…, con ganas de “comerte el mundo”
Moderada
Te cuesta levantarte. Le das al despertador una y otra vez para que vuelva a sonar cinco minutos más tarde. Durante el día quieres tomarte algún café que otro porque te sientes dormida. Es una hipersónia moderada, si persiste mejor que vayas al médico para que no pases a la fase siguiente.
Grave
La somnolencia que sientes persiste durante todo tu día. Te impide llevar un ritmo de vida normal, “te duermes por los pasillos”
Motivos de la Somnolencia diurna
Falta de Hidratación
Mientras dormimos nuestro cuerpo consume agua, igual nos levantamos con una pequeña deshidratación que hace que nuestra tensión no sea la adecuada. Beber agua, nada más saltar de la cama, es muy saludable; nuestro cuerpo recibirá una hidratación que siempre le viene bien.
Desayuno liviano
Dos de cada diez españoles, según un estudio, desayunamos mal. Desayunar bien es importante (más de lo que pensamos a veces) Nuestro cuerpo necesita no seguir gastando sus reservas de nutrientes. Necesita nuevos nutrientes y de buena calidad, para que funcione como a nosotros nos gusta. Para que responda a nuestras demandas.
Hacer poco ejercicio
Es como una paradoja, el ejercicio físico cansa, pero al mismo tiempo tonifica al cuerpo para disponer de más energía. Si sientes que te estás durmiendo… pon tu cuerpo en movimiento, verás que hacer ejercicio es una forma de conseguir energía para tu actividad diaria.
El estrés y los nervios te superan
Tienes mucho trabajo. Te exiges mucho. Cuando vives tu vida con estrés (no llego a todo) el cuerpo se agota, y te lo indica con: “sentir que quieres dormir” El cuerpo es sabio: Te está diciendo que no puedes seguir con esa intensidad en tus demandas. Tu cuerpo no te está diciendo que pares, te dice que vivas tu vida con más serenidad. Tómate unos minutos durante tu jornada para hacer unas respiraciones profundas, prioriza los temas que tienes que sacar adelante, no te agobies si dejas algo para mañana…
Apnea
Sufrir de apnea significa que durante unos segundos, mientras dormimos, cesa la respiración y esto produce que nuestra oxigenación durante el sueño no sea la adecuada (baja nuestro oxígeno en sangre) Además fragmenta nuestro sueño: cada vez que se produce una apnea, nuestro organismo se despierta pero por tan breve tiempo que no lo recordamos cuando nos levantamos. Pensamos que hemos dormido bien pero nuestro organismo sabe que no, y nos lo cuenta con la sensación de que tenemos sueño.
Tú puedes, todos podemos,
hacer los cambios necesarios para que nuestro día a día no esté sujeto a una somnolencia recurrente

















