Como decidir lo que quieres hacer con tu vida es importante en cualquier momento de nuestra historia personal
Pensamos con frecuencia que cuando terminamos nuestros estudios es el momento de decidir “lo que queremos hacer con nuestra vida” y no es así
Para saber «cómo decidir qué es lo que quiero hacer con mi vida» necesitamos:
Alejarnos del miedo
El miedo a realizar tareas nuevas nos lleva a la inmovilización y «a dejar para mañana» la posibilidad de plantearnos un nuevo estilo de vida.
Sentir el vacío que experimentamos
Sentir el vacío que vivimos como algo real y que nos crea insatisfacción. No demeritarlo con expresiones como «son bobadas,,, pero si yo estoy bien así», «me quejo por nada».
Sentir la responsabilidad
Nosotras somos las responsables de nuestra forma de vivir. Aceptar nuestra responsabilidad nos aleja del victivismo y de dejar de hacer lo que consideramos bueno para nosotras.
El vacío que sentimos cuando no sabemos muy bien que hacer con nuestra vida no es cuestión de edad. Se nos puede presentar en cualquier momento de nuestro vivir en este planeta. Y es bueno, que se nos presente. La vida no tiene por qué ser lineal y en un momento dado, puede que surja la necesidad de reconducirla. Reconducirla, no tiene que significar que nos hemos confundido con elecciones anteriores. Simplemente nos vemos en un momento, en el que el vacío que sentimos debe ser llenado con otras experiencias.
Es en esos momento de duda e incertidumbre, es donde nos tenemos que permitir un espacio para reflexionar. Nos tenemos que permitir traer al presente las ilusiones que hemos dejado atrás (igual no eran convenientes en un momento dado de nuestras vidas) pero ahora…, ahora puede ser el momento de llevarlas a la práctica. Podemos sentir ilusiones nuevas, ilusiones que con anterioridad no habían pasado por nuestras cabezas. Ilusiones que pueden romper una vida líneal (y eso da miedo) pero si nos permitimos un tiempo de reflexión, seremos capaces de decidir sobre la conveniencia o no de llevarlas a la práctica.
Lo peor de no decidir sobre lo que quieres hacer con tu vida es que te quedes triste, indecisa, apabullada porque no te sirve ya el estilo de vida que llevabas. Si el vacío que sientes, lo observas como una sensación que te está pidiendo crecer, decidir sobre lo que hacer con tu vida te será más fácil. Todos sabemos, si no nos engañamos, lo que nos falta para ser más felices en ese momento. Hay que perder el miedo al cambio. Y salir a buscarlo. La vida nos da eso de lo que somos conscientes, no lo dudes.
Tener la actitud de “no sé que hacer con mi vida…, pero encontraré la respuesta” es la llave que abre el cambio. Es la llave que abre el camino.
Es la actitud que nos permite encontrar la forma de hacer lo que deseamos (ya sea un antiguo o nuevo deseo)
Es la actitud, aunque no tengamos ilusiones antiguas o nuevas, que nos llevará a buscar nuevos intereses. A centrarnos en ellos y ver si son nuestro camino o no.
Es la actitud que nos permitirá equivocarnos y no considerarlo un fracaso. Le daremos la categoría que se merece: errores en el camino. Que siempre los hay.
Vivimos aferrados a la idea de:
«Es mejor lo malo conocido, que lo bueno por conocer»
Pero la verdad es que lo «malo conocido» nos puede llevar a una insatisfacción permanente y de ahí a la depresión: solo hay un paso