Jota Santatecla es un valenciano de 27 años. Estudió Comunicación Audiovisual y es Diplomado en Dirección de Cine. Acaba de publicar su primer libro, NIÑO MUDO. La historia que le ha llevado hasta este punto, es curiosa y encaja con este momento en el que vivimos en el que hacer las cosas de forma distinta y personal funciona.
Y es que sus palabras han pasado de estar colocadas a la vista de todos, en las paredes de los metros de Madrid, a estar escondidas entre dos tapas, en las estantería de las librerías de nuestro país.
Es un placer que nos cuente un poco sobre este nuevo proyecto y sobre cómo ha vivido el proceso.
Algunos te conocen hasta ahora como Jota, el poeta del metro. Cuéntanos sobre ti!
Lo de poeta me da mucho respeto, considero que todavía estoy aprendiendo el oficio. Sí que es cierto que “Niño Mudo” me ha abierto las puertas hacia la poesía, pero aún queda mucho aprendizaje. El pseudónimo me lo pusieron los medios de comunicación, me siento cómodo con él porque creo que funciona a nivel de marketing y hace honor a lo que hago: acercar la literatura a la gente a través de un transporte público.
Cuántas estaciones han tenido tus versos en ellas. ¿Alguna que guardes con especial cariño o anécdota que contar?
Llevaré alrededor de 84 paradas de un total de 301 en toda la línea de metro de Madrid, la idea es conquistar todas.
Recuerdo con especial cariño la de Francos Rodríguez, una pareja de latinoamérica me escribió para que dejara una frase allí porque fue el lugar donde se conocieron. Les escribí: Volvamos al lugar de donde nunca nos hemos ido. Semanas más tarde usaron la frase en su boda.
Tu forma de transmitir tu poesía ha tenido mucho éxito. La poesía no deja de ser un medio para conectar personas y emociones. Al igual que el metro conecta personas y lugares. ¿cuesta desnudarse así cuando escribes?
Para escribir hay que enfrentarse al folio en blanco, ahí se da el primer contacto con la piel desnuda del autor. Sí que es cierto que la poesía requiere vivencias propias, tiene que ser real, partir desde las entrañas, pero nunca puede ser únicamente un desahogo, de serlo se convertiría en algo biográfico, no en una voz propia al servicio de todos. Por eso, de cara a desnudarse en un poema hay que hacerlo de manera que las palabras se transformen en el papel. Es una mezcla entre lo que has leído, observado y vivido.
Para escribir hay que enfrentarse al folio en blanco, ahí se da el primer contacto con la piel desnuda del autor
Si la historia funciona nos reconoceremos en las letras del autor, lo que demuestra que la poesía es un arte solidario. Además, considero que necesita un contacto real entre lector y escritor, en cierta forma se tiene que oler, que tocar, a de ir más allá de las redes sociales.
En Instagram hemos visto que muchas veces utilizas el cuerpo como un lienzo en el que plasmar tus textos…
Fue una primera idea que barajé antes de lanzarme al metro, finalmente quedó descartada, pero una vez empecé a dejar versos en las paradas me pareció interesante que la cuenta tuviera variedad y lo retomé. Me gusta que el lector nunca sepa dónde va a aparecer el próximo escrito.
¡Enhorabuena por tu libro!
Llevabas tres años escribiendo tu libro, “Niño mudo”, que consta de textos ya publicados previamente y otros inéditos. Tanto el título del libro como la portada dan muchas pistas de lo que podemos encontrar dentro, pero ¿puedes hablarnos un poco del libro?
Niño mudo es un viaje hacia la madurez, es aprender a vivir aceptando el presente, dejar atrás todo lo que nos ancla. Está contado a través de un joven que intenta recuperar su primer amor de la infancia y con el tiempo se da cuenta de lo que realmente le conviene. Pero, ante todo, me gusta que el lector haga suya la historia y la interprete como mejor lo sienta en ese momento.
Niño mudo es un viaje hacia la madurez, es aprender a vivir aceptando el presente, dejar atrás todo lo que nos ancla. Está contado a través de un joven que intenta recuperar su primer amor de la infancia y con el tiempo se da cuenta de lo que realmente le conviene
Un personaje que va evolucionando y que cree que busca al amor de su vida, cuando en realidad lo que tiene que aprender es a estar consigo mismo. Asignatura pendiente para muchos, ¿ podrías dar algún consejo que a ti te haya servido?
Exactamente, no podría decirlo mejor. Muchas veces olvidamos que viajamos solos pero acompañados por nosotros mismos. Es muy importante aceptarse tal y como somos, con nuestras idas y venidas, para que desde nuestra propia realidad podamos amar de forma libre. No hay peor asignatura pendiente que un pasado mal curado.
Es muy importante aceptarse tal y como somos, con nuestras idas y venidas, para que desde nuestra propia realidad podamos amar de forma libre
La literatura y escribir ha sido siempre tu vocación, y poco a poco estás consiguiendo dedicarte a lo que podría ser “tu sueño”. ¿Ha sido fácil? ¿Eres muy autoexigente contigo mismo? ¿Y cuando escribes?
Ser escritor, o en general, dedicarse a cualquier faceta artística requiere un sacrificio enorme, tienes que estar dispuesto a perderlo todo. El amor por lo que haces tiene que ser más grande que todo lo demás. Desgraciadamente hay que alternarlo con otro oficio, al menos al principio, pero nunca dejando de creer que se puede.
En el terreno del cine se aprende rodando, en el de la escritura escribiendo, una hora de práctica equivale a tres de teoría. Además, si no fuera por las barreras no supondría un reto. Y lo que fácil se consigue, fácil se termina.
Intento sacarme mínimo cuatro horas al día, ya sea de lectura o escritura. Es como un músculo, sino se entrena pierde fuerza.
¿Crees que hay la suficiente educación emocional hoy en día?
Todo lo contrario, con las nuevas tecnologías estamos convirtiéndonos en personas frías, nos conformamos con dar y recibir a través de la pantalla de un Smartphone, deberíamos reaprender los valores que nos convierten en seres humanos.
Hace poco publicaste en instagram: “cuando pierdo la inspiración me encuentro en los libros”, ¿cuáles son los 5 libros que no pueden faltarte?
Últimamente estoy leyendo mucho a Luis García Montero, Benjamín Prado, Luis Alberto de Cuenca, Rafael Lechowski, Karmelo C. Iribarren, Fernando Valverde…
Cualquiera de sus libros son un motor de aprendizaje.
Y por último, estudiaste comunicación audiovisual, que como tu has dicho es como “escribir con imágenes”, ¿algún proyecto en mente?
No me imagino en otro oficio que no sea el de contar historias, ya sea con imágenes o con palabras. Por eso invierto toda mi energía en estas dos facetas. Actualmente estoy trabajando de realizador en varias productoras de publicidad, pero mi pasión es el cine, lo entiendo como una meta a largo plazo donde, al igual que en el metro, lo importante es disfrutar del viaje.
Actualmente estoy trabajando de realizador en varias productoras de publicidad, pero mi pasión es el cine, lo entiendo como una meta a largo plazo donde, al igual que en el metro, lo importante es disfrutar del viaje
Gracias por la entrevista! Si quieres conocerle mejor, síguele en Instagram

















Muy buen post, muy recomendable! Un cordial saludo.
hola que tal