25 años
Bien, como a mis cortos 17 años de edad sé más bien poco del amor, hablaré de matemáticas; de las cuales tampoco se mucho por lo que no os echéis las manos a la cabeza.
25 años de matrimonio, lo que equivale a 3000 meses, que su vez son 1.3000 semanas, 9.125 días, 219.000 horas, que son 13.140.000 minutos los que así vez equivalen a 788.400.000 segundos. Lo que me lleva a pensar… Pff cuánto tiempo
Pero como dijo Einstein, ahora entrando en física, el tiempo es una ilusión, algo creado por el ser humano para no volverse loco con los cambios que ocurren en sí mismo y a su alrededor.
Pero ¿cuántos de nosotros y nosotros no hemos experimentado lo relativo que es el tiempo? Todos sabemos que no dura lo mismo una hora trabajando que una hora con una persona especial. Por lo que pensándolo bien quizá para ellos (mi padre y mi madre) no es tanto tiempo, quizá incluso; por cómo se miran aún cada mañana, por lo pequeños gestos de cariño… estoy segura que una vida se queda corta.
Y es que los sentimientos, y ojo que digo sentimientos y no emociones; porque entrando en psicología no es lo mismo, las emociones son intensas e instantáneas que no tienden a durar mientras que los sentimientos son menos intensos sin embargo más duraderos; pero mama, papá yo creo que tenéis mitad y mitad.
Porque la intensidad no se mide en la efusividad del abrazo sino en la duración de este y a las pruebas me remito: lo vuestro es intenso.
Siempre en los libros nos han vendido un ideal de amor romántico marcado por la efusividad del momento y condenado por miles de dificultades. Pero tras leer unos cuantos libros y veros todos y cada uno de los días de mi vida, os digo que esos libros no tienen ni idea de las dificultades reales que presenta el amor cotidiano.
Dificultades que vosotros superáis cada día con creces, no os importa un estufido si luego en el sofá espera una risa y una cabezada, no importa el cansancio del trabajo o de la casa si después se cura con un beso en la frente, no importan las malas caras si una mirada lo cambia todo. Porque si, a día de hoy a pocos conozco que tras más de 25 años de pareja se miren como mi padre aún mira a mi madre. Con ese cariño, con esas ganas de estar con ella, con una mirada que dice «tengo a mi lado lo mejor de este mundo»
Porque si, os miro a vosotros y sois mi referente, os miro y se me olvidan las matemáticas, la física, la literatura e, incluso, la química. Por no hablar de que según esta vosotros no estáis enamorados, sino que en vuestro interior se están produciendo un millón de reacciones químicas por segundo las cuales se producen cuando ves o hueles a esa persona especial: lo que tiene la química.
Pero en fin, yo creo que hay mucho más que unas simples reacciones.
Y bueno, finalmente, tras haber hecho un repaso a las asignaturas de segundo de bachillerato… Solo quiero decirle una última cosa a mí padre.
Y es que, papá, yo lo único que pido es a alguien que tras 788.400.000segundos me siga mirando como tú miras a mamá.
Escrito por:
Irena Garay