Siempre he pensado que sabía lo que era el dolor.
Pensé que sentía dolor cuando me rompieron el corazón en mil pedazos, cuando lloré desconsolada en un probador porque ese pantalón no era capaz de subir por mis muslos, cuando me di cuenta de que mis amigos en realidad no lo eran, cuando nadie creyó en mí, cuando todos pensaban que estaba loca. Incluso pensé que sentí dolor cuando no era capaz de escribir nada.
Pero no.
Ahora sé lo que es el dolor.
Dolor es no haber dicho te quiero lo suficiente
Dolor es no haber dicho te quiero lo suficiente. Dolor es aferrarte con todas tus fuerzas a su mano con los ojos llenos de lágrimas, cuando su cuerpo yace en la cama blanca de un hospital, porque sabes que en unas horas no volverás a verla nunca más. No volverás a darle la mano. Ni a reírte con ella. No volverá a consolarte, a decirte que te quiere. Nunca más. Empezará tu vida sin ella y no habrá nada que pueda cambiarlo. Esta vez no hay vuelta atrás. No hay esperanza. No hay golpe de suerte. No hay ninguna llamada que solucione su ausencia.
Dolor es querer volver a verla. Poder abrazarle fuerte y decirle que lo sientes y que te perdone por todas las veces que metiste la pata. Dolor es soñar con ella y llorar su vacío al despertar. Dolor es el sabor agridulce de tus victorias porque ella no está para verlas.
Te escribo para agradecerte, desde lo más profundo de mi corazón, cada consejo, cada caricia, cada palabra de orgullo
Por eso te escribo hoy. Te escribo para agradecerte esta vida. Te escribo para agradecerte, desde lo más profundo de mi corazón, cada consejo, cada caricia, cada palabra de orgullo. Te escribo para agradecerte por consolar mis lágrimas entre tus brazos y por vivir mi felicidad como si fuera la tuya. Te escribo para agradecerte. Sin más. Porque, si pudiera abrazarte de nuevo, lo único que podría decirte sería te quiero y gracias. Porque no hay nada capaz de expresar lo que siento, pero esas palabras se acercan.
Siempre pensé lo que era el dolor, pero me equivoqué. Dolor es amar un corazón que ya no late más.
Escrito por:
Cinta Rojas