Existen. Si si, existen, de verdad.
Existen personas que hacen de cualquier sitio un hogar.
Existen esas personas que son iguales, y existen aquellas que se complementan.
Existen las personas que te tienden la mano para levantarte después de reírse de tu caída.
Existen las personas que siempre serán capaces de provocarte risa, mucha risa, de la buena, de la que hace ruido, de la que hace bien. De la que siempre sabe que decir y en que momento decirlo. De la que te apoya aunque sepa que tu idea no traerá nada bueno, pero que te apoya porque la idea es tuya; de la que te dice «la vas a liar, pero la liare contigo».
Existen también las personas que son sinceras, que dicen la verdad aunque duela, sin filtro.
Existen aquellas que tienen magia, luz propia, y te iluminan el camino sin necesidad de decir nada, aquellas a las que te gusta tener al lado.
Existen personas que son capaces de saber que piensas incluso cuando no piensas.
Existen, si si, existen personas capaces de hacer que la vida merezca un poco más vivirla, que la inundan de brillo, de felicidad.
Y si, puedo asegurar que existen, que se camuflan entra la gente intentando parecer normales cuando son tan especiales que, al tenerlas delante, las podrás reconocer sin problemas.
Y si, se que existen, lo sé porque, ya sea por el destino o la casualidad, este año he conocido a gente así, que me han prestado su pie derecho para que empezase esta etapa con 6 pies derechos en vez de con uno, que me han dado la fuerza y la suerte que necesitaba.
Si, existen, y yo no puedo estar más agradecida por haberlas encontrado.