Desde que sabemos del hombre como un ser social nos han dicho que nuestra meta en la vida es encontrar la felicidad. Todos corremos detrás de ella, pero ¿podemos decir que la hemos encontrado? Muchas ideas con sus métodos nos hablan de que el hombre es capaz de encontrarla si se lo propone. Si despierta de «su sueño». Para salir de nuestro sueño y alcanzar la felicidad que deseamos, acaba de aterrizar en nuestra sociedad el método Ikagai. La idea del método ha salido de la aldea de Ogimi (Japón), donde su población tiene el índice mayor de longevidad en el mundo. Viven más porque son felices. ¿Y como lo consiguen? Lo consiguen porque tienen un objetivo en la vida que les hace levantarse con ganas todas las mañanas y en el fondo igual esto es la felicidad.
Cinco claves para ser feliz
La primera clave es : Encontrar tu pasión. Lo que amas de verdad. Encuentra tu pasión y haz, desarróllala. La pasión que tenemos, la solemos encontrar en nuestra niñez. Óyela y tráela al presente. Muchas veces no escuchamos nuestra voz interior por miedos que hemos ido acumulando según hemos ido creciendo. Nuestra sociedad continuamente nos bombardea con lo que es correcto y provechoso para nuestras vidas pero pocas veces nos pregunta: ¿Qué te hace feliz hacer? Contestar a esa pregunta en la intimidad de «ti-mismo» es el primer paso de nuestra andadura.
La segunda clave es: Imaginar. Es contemplarte siendo eso que deseas ser. Haciendo eso que deseas hacer. E imaginarlo a lo grande, sin ninguna nubecilla que pueda eclipsar tu deseo de conseguirlo. De vivirlo. De que forme parte de tu realidad.
La tercera clave es: No ser egoísta. Mira lo que te hace feliz y al mismo tiempo necesita tu sociedad. Pregúntate qué puedes dar que tu mundo necesite. Y actúa. Pensar solo en los beneficios que te puede aportar a ti la acción individualmente, no forma parte del método Ikagai.
La cuarta clave es: Pensar en la remuneración económica que te puede aportar. Me gusta esta clave, ya que en este mundo que vivimos el dinero para pagar las cuentas es necesario. Es la clave que une ilusión y rentabilidad. No podemos vivir «del aire» y una parte de nuestro crecimiento personal conlleva ser responsables de nuestros gastos.
La quinta clave es: Ser consciente de «en que soy bueno» Todos somos buenos en algo. El que dice lo contrario miente. Miente no por el mero hecho de mentir, posiblemente mienta por una falsa modestia. No se atreve delante de los demás a considerarse bueno y ¡claro!, tampoco lo hace delante de si mismo. Igual lo considera arrogancia.
Pasos que hacen estas claves realidad
Describe en tu agenda diaria, algo que te parezca imposible conseguir. Es una forma de ir sumando confianza a la que ya tienes. Te estás viendo consiguiendo algo que ayer no tenías. Y esto es muy bueno para seguir avanzando.
Disfrútalo, compártelo con tus amigos. Ellos se alegrarán también. No minimices lo que has conseguido como: «pero esto lo hace cualquiera», «hoy me ha salido, pero mañana ya veremos»…
Practica la perseverancia en tu mejora. Convertir algo nuevo en un hábito, en algo que consideramos nuestro, requiere perseverancia y la paciencia es nuestra mejor aliada.
Dirige la mejora a ti mismo, sé el objeto de tu mejora.
Aléjate de la negatividad, es importante que lo hagas, que lo pongas como un objetivo diario. La duda de otras personas sobre tu proyecto, o las tuyas propias alejan su consecución. Toma decisiones y si las tienes que rectificar, hazlo. Ningún camino es recto. Pero siempre puedes encontrar el camino que te llevará a la meta de lo que consideras que es encontrar tu felicidad.
Buenos días
Gracias, me a gustado mucho estas reflexiones, y aplicando las con perseverancia, la más beneficiada soy yo, mi familia y la gente de mi entorno, excelente !
Que tengan un espléndido día, éxitos y bendiciones.
Muchas gracias Olga! Muy buen día para ti también : )