Quitarse la timidez de golpe, no es fácil pero ssiempre hay «trucos» para que se salga de nuestra forma de relacionarnos
Timidez, ese rasgo que no quiero
Todos tenemos la necesidad de socializar. Encontrarnos con los demás y sentirnos bien con los contactos que establecemos, está dentro de nuestras necesidades básicas, como el comer, o el dormir. Nuestras relaciones personales es lo que nos mantiene felices y sanos.
Socializar, ¿una obligación?
Permitirnos relacionarnos con los demás mejora nuestra autoestima.
No es cuestión de tener muchos amigos, o muchas relaciones sociales, sino de cómo nos sentimos en ellas
Pero no es cuestión de tener muchos amigos, o muchas relaciones sociales, sino de cómo nos sentimos en ellas. Y nunca puede ser un imperativo social: Ahora con las redes sociales parece que si no tienes mil seguidores o 10.000 laiks, no puedes ser feliz, vaya… que no estás en la onda.
La moda social del momento es que sí no cuelgas en redes sociales cualquier cosa que hagas, no tienes amigos, eres un solitario.
Diferentes necesidades de socialización
Dependiendo de nuestra personalidad, tenemos mayor o menor necesidad de estar continuamente en “movimiento social”
No podemos confundir timidez e introversión
La persona tímida, desea comenzar una relación pero su opinión sobre si misma le frena, le paraliza y su deseo se ve frustrado y la frustración de no hacer algo que quiere hacer le causa dolor. Puede llegar a tener ansiedad social
La persona introvertida, no tiene por qué tener dificultad para entablar relaciones, para conocer gente pero no necesita tener un gran círculo social, se “cansa” cuando lleva tiempo socializando con muchos conocidos o desconocidos. Se encuentra mejor en grupos pequeños, es persona de “pocos amigos”, pero se encuentra bien, muy bien. No tiene necesidad de más.
5 consejos para sentirte bien cuando socializas
Primero y más importante: deja de pensar en ti como tímido. No pienses que eres introvertido. Ya sé que pensarás: pero yo soy así: tímido.
Todos en ocasiones participamos de la timidez, pero no nos calificamos de esta forma
Es verdad, te reconoces en ese calificativo pero si quieres contactar con otras personas y disfrutar de ellas, el primer paso es empezar a deshacerte de ese pensamiento totalizador y de alguna forma mentiroso. Todos en ocasiones participamos de la timidez, pero no nos calificamos así: hemos aprendido que la timidez solo es una parte de nuestra personalidad. Reconoce tus pensamientos y decide sobre tu conducta: conducta no es igual a pensamiento.
Segundo: Cuida tu apariencia. Si te sientes bien con tu apariencia es más fácil sentir confianza cuando te encuentras con los demás. No significa necesariamente “ir a la moda”, si no te gusta. Es encontrar el estilo que te vaya y con el que te gusta verte.
Tercero: Cuida tu lenguaje personal. Sonreír, no cruzar los brazos y aunque no lo parezca, alzar la cejas cuando estás conversando con el otro, te ayuda a que el receptor te vea como a una persona agradable, que transmite confianza. Y la confianza es importante cuando entablamos contactos: a nadie nos gusta tener recelos sobre la persona con la que estamos dialogando.
Cuarto: Atrévete a mostrar tus virtudes e inseguridades. Somos seres humanos y todos tenemos “mucho de todo”, eres tú el que se centra en tus inseguridades. Relativízalas y hazlas tus amigas, sonríe con ellas. Eso nos humaniza.
Quinto: Si te atreves, hay una técnica que funciona, la utilizan personas que continuamente se muestran a un público que no conocen y que necesitan para su éxito, me refiero a conferenciante, cantantes, actores… es la técnica de crearte un personaje, un alter-ego porque si fracasas, le hechas la culpa al personaje y no a ti, y… a buscar otro personaje que te dé mejores resultados.
Conclusión
Recuerda: Tú eliges tu conducta siempre. Los pensamientos, solo son pensamientos. Lo que les da cuerpo es tu conducta. Y las conductas siempre se pueden cambiar si así lo deseas. No tengas prisa. Los cambios se dan con constancia y confianza. Recréate en los logros y relativiza los fracasos. Hasta el más extrovertido, el más socialmente activo, conoce el fracaso, pero no se queda en él, lo ve solo como un contratiempo en su camino por la vida.