El feminismo y Disney
Desde aquí pensamos que las películas de Disney no son feministas, sus argumentos no destacan por exaltar la igualdad entre los sexos. Pero tampoco podemos decir que sus películas sean machistas, ya que Disney no crea los argumentos. Los argumentos, están ahí porque la sociedad desde siglos transmite unos valores y Disney los aprovecha porque “venden”, porque los “compramos”. La productora sólo se ha dedicado a poner en imagen cuentos o leyendas que siempre hemos escuchado de niños, porque sabe que nos gustan, que tocan el corazón.
Cuando la política social que vivamos, sea feminista, Disney será feminista
Desde Pinocho, de Carlo Lorenzini y Bambi, de Félix Salten que son sus primeros films de animación hasta sus últimas producciones como la Bella y la Bestia y Coco, Disney se limita a reproducir historias que forman parte de nuestro Inconsciente Colectivo (C,Jung)
Cuando la política social que vivamos, sea feminista, Disney será feminista y nos cansaremos de ver películas feministas de Disney porque su política de productora es, vender. Dar al público lo que éste quiere ver.
Machismo
Vivimos en un patriarcado, no lo discute nadie. Se valoran más, en nuestra sociedad, las características que asignamos al hombre, que las que se consideran femeninas.
Nuestra sociedad valora :
La agresividad, la competitividad, el ser protector, el tener y ejercer poder, la ausencia de la expresión de emociones, la obsesión por el trabajo y el ser aventurero y dominante.
Características que se asocian más con el hombre que con la mujer. Y por las cuales se paga. Estamos cansados de ver anuncios donde destacan estas actitudes a la hora de solicitar un trabajador para sus empresas y con una remuneración alta.
No encontramos ofertas de trabajo que destaquen las cualidades de: Comprensión, delicadeza
Pero no encontramos anuncios que destaquen las cualidades de: Comprensión, delicadeza, suavidad, abnegación… Características que se asocian a la mujer desde tiempos y que se siguen asociando. Dime un anuncio donde para la obtención de un empleo se soliciten estas aptitudes, como básicas para ser contratado y se pague bien por ellas.
Feminismo
El feminismo defiende que los valores masculinos son tan importantes como los femeninos y que los dos géneros disponemos de ellos, si los cultivamos. Es decir si desde que nacemos no nos obligan a adoptar uno de los roles preestablecidos para cada uno de los sexos.
El feminismo no aboga para que las mujeres dejemos nuestros valores y nos subamos «al carro» de los valores masculinos, demeritando los nuestros. El feminismo opta por la no discriminación. Opta por la igualdad en una sociedad democrática. Exaltar sólo los valores masculinos para la psicología de la mujer, como valores que también poseemos y que no se nos reconoce, a eso se le llama hembrismo, término que se emplea en ocasiones como par lingüístico de machismo. El feminismo no es lo opuesto a machismo, el hembrismo sí.
Disney, ni machista ni feminista
Disney, en la Sirenita, cuento que lleva al cine y que se considera machista, como otros que ha llevado. Si lo analizamos, se considera machista porque la Sirenita no trabaja, no gana su sustento. Pero la Sirenita es un ser que persigue su ilusión. Y da lo que tiene para intentar lograr su deseo, su voz. Es independiente, no todo se compra con dinero y aventurera, se arriesga. Salva al príncipe de morir ahogado: protege. Pero como se ve dentro del marco de que es para conseguir el amor de un príncipe… el cuento se tilda de machista… y a Disney también. Lo que no hace es matar al príncipe, pero…. ¿lo debería hacer? La sociedad, cada uno de nosotros, percibimos lo que que queremos percibir.
Conclusión: ¿Cuándo será Disney feminista?
Disney será feminista, cuando a nuestra sociedad le atraigan como buenos, muy buenos, los valores que cada ser humano tiene con independencia de su sexo, porque Disney quiere vender. No es un «coaching social». Y la sociedad estará con un Disney feminista cuando deje de reírse, como si nada pasase, con todos los chistes «a costa de las mujeres» que pululan por ahí, y que los reímos ¿por costumbre? No pongo ningún ejemplo porque todos sabemos alguno y no quiero hacer propaganda de ellos.
Ante Dios, todos somos igualmente sabios e igualmente insensatos (Albert Einstein)