Tu puedes organizar tu vida y tu tiempo. Solo depende de ti.
Cuando nos sentimos con ganas de querer organizar nuestro tiempo, nuestra vida, suele ser por dos motivos: o percibimos que tenemos muchas cosas que hacer y necesitamos organizarnos porque nos sentimos estresadas y que nos falta tiempo para realizar nuestras tareas como queremos… o por el contrario, nos sentimos “apagadas” y sin ganas para hacer nada y queremos salir de este estado de “semidepresión. Para las dos realidades necesitamos una estrategia, y la decisión de querer dejar atrás esta sensación desagradable de “no llego a todo” o “no tengo ganas de hacer nada” Necesitamos cambiar la forma de pensar
Cómo organizar mi vida
Organizar mi vida y mi tiempo requiere tomarnos un tiempo para decidir lo que queremos hacer y organizarlo. No permitimos que nuestro día sea continuamente movido por el azar
Conocerte
Tú sabes mejor que nadie, si te exiges demasiado o por el contrario, pasas de todo. Para hacer esta reflexión, es bueno que al finalizar el día hagas un recuento de las emociones que sientes cuando caes en la cuenta de que te han quedado cosas por hacer. No es bueno «machacarse», si «organizarse«
Priorizar
Durante todo el día tenemos cosas que hacer, pero no todas son igual de importantes. Antes de agobiarte, prioriza. Mira de forma desapasionada, lo que realmente tienes que sacar adelante en ese día y hazlo. No lo pospongas su realización porque para ti, es importante.
Ser realista
Considera siempre que tú también necesitas tu tiempo. No te dejes para lo último.
Decir NO
Cargarse con tareas que no nos corresponden, o que en ese día no tienen espacio, por no saber decir NO es “de locos”
Lleva una agenda
Llevar una agenda nos viene bien a todos, pero nos viene mejor a los que tenemos la sensación de no organizar bien nuestro tiempo. En ella prioriza lo que es para ti importante realizar en ese día. Procura especificar el área en la cual lo calificas. Es vital, porque así te darás cuenta, de forma objetiva, a qué área de tu vida le dedicas más tiempo: profesional, familiar, relax, aficiones… Y podrás equilibrar, dentro de la realidad, tu actividad
Delega
Una vez que has observado como inviertes tu tiempo, puedes delegar… puedes dejar que realicen otros tareas que te llevan tiempo y que no es imprescindible que realices tú.
Encuentra tiempo
Encuentra dos minutos para mirar tu agenda por lo menos dos veces al día y ver si tu día se está desarrollando como lo tenías planeado. Hay veces que las tareas rutinarias que realizamos nos hacen olvidar esa “tarea importante” que nos habíamos propuesto hacer ese día en concreto. Mirar tu agenda te permitirá hacer las correcciones pertinentes, si así lo decides. Y cuando te vayas a dormir: mira tu agenda y puntualiza lo realizado y marca las tareas que igual, han quedado pendientes. Date un beso y ahora “la tarea principal” es darte un buen descanso y dejar el “hacer” para mañana.
Texto: Itziar