«Subes esa foto para provocar»
«Deja algo para la imaginación»
«¿Cómo sales así a la calle?»
«¿Qué va a pensar tu novio/ tu madre/ tu padre/ tu abuela si te viera así?»
«Como le gusta enseñar»
Piel, lo que enseñas en la foto es piel, lo que se ve debajo de la falda corta o a través del escote es piel, y debajo de la piel tenemos valores, que son los que realmente nos visten.
Que triste me resultaría solo poder mostrarle a mi novio la piel, con las cosas tan bonitas que me han enseñado mi madre, mi padre y mi abuela.
Que monótono y aburrido ir siempre tapada, pudiendo dejar que tu piel se impregne de olores, calor, frío, sabor, valor.
Que feo pensar que puedes medir la dignidad de alguien por la cantidad de piel que deja ver.
Piel, con tantas cosas bonitas debajo que enseñar, con tantas cosas por aprender, pero, por supuesto, con cicatrices.
Piel, todos tenemos piel, pero también todos tenemos cicatrices, marcas de agujeros que han abierto en nosotros los años, las caídas, las personas, y por los que, seguramente, entraron mil lecciones que ahora descansan debajo de nuestra piel.
Que bonito es acariciar la piel de alguien a quien quieres, a quien echabas de menos, pero que difícil es traspasar la barrera que la piel ha creado y acariciar sus miedos.
Enseña piel, muéstrale al mundo tus cicatrices e invítalos a que las sanen con sus valores, todos tenemos, al igual que piel.
Piel, lo que enseñas en la foto es piel, lo que se ve debajo de la falda corta o a través del escote es piel, que no es sinónimo de vergüenza, que todos tenemos, y que deja ver valores de los que tu novio, tu madre, tu padre o tu abuela están orgullosos.